Archivo para 31 julio 2009

31
Jul
09

The Vandals

A veces me pregunto qué puede pasar por mi cabeza para recordar tanta estupidez y sin embargo, tener verdaderos problemas con otras cosas. Y no sólo eso, sino también sentir la necesidad de plasmarlo en estas líneas. En fin, no le demos más vueltas, y vamos a hacerlo rapidito y que no duela. Porque damas y caballeros, los protagonistas de esta historia serán, hoy, The Vandals. La culpa de todo la tiene Eddie Vedder. Sí, Eddie Vedder, ex-cantante atormentado y hoy, afortunadamente, manteniendo a su banda con la serenidad que le merece el mito y su edad, y que probablemente gracias a esta estabilidad, tenemos a unos Pearl Jam en forma. Yo estoy con ganas de escuchar su próximo disco, del que no he oído adelanto alguno… prefiero a tenerlo en mis manos. ¿Por qué Eddie Vedder puede ser el culpable de este desaguisado? Sigue leyendo y lo sabrás. Pero de momento, retomemos a The Vandals.
The Vandals son un grupo de mierda. Así de claro. Y la primera vez que tuve conocimiento de ellos fue a través de mis amigos punkies del instituto. Era la época en la que, de repente, un sector del ruacanrol miraba a las bandas de lo que dió en llamarse punk pop, hardcore melódico o directamente punk epitaph, en referencia al sello discográfico que acogía a tantas bandas de este estilo. Hablo, claro, de grupos como NOFX, The Offspring, Bad Religion, Pennywise… la explosión de Green Day y The Offspring abrió unas puertas inesperadas hasta entonces. Y claro, habían grupos interesantes, como los mencionados Green Day, que aunque hoy no me interesan nada, tenían un puñado de buenos discos. O The Offspring, grupo del que siempre defenderé sus discos “Smash” e “Ixnay on the Hombre”, aunque hoy sean un chiste. También había mucha basura. Pero volvamos a mis amigos punkies del instituto… ellos eran fans de NOFX, quienes, por otra parte, de repente vivieron cierta popularidad. Y aquél año, se permitieron el lujo de llenar la sala Zeleste. Mis amigos fueron, a mí no me interesaban, por más que lo había intentado, ya sabéis, por aquello de integrarse en el grupo. Y hablaron entusiasmados de ese concierto, y también de una banda que los teloneaba, The Vandals… en este punto la memoria me falla, pero creo recordar que sí, que The Vandals fueron los teloneros de NOFX aquella noche.

En fin, como dije, NOFX no me interesaban lo más mínimo, pero sí, por aquél entonces, The Offspring, quienes recalaban en Barcelona en 1997, y que fue, ya lo dije, mi primer concierto. El caso es que aquella noche, había dos teloneros, Lunachicks y The Vandals. A las Lunachicks apenas las llegué a ver, pero sí pude “disfrutar” del show de los Vandals… en fin, cómo podríamos resumirlo… una música mierdosa, los peores tics del hardcore melódico californiano, con un humor de guardería y cuyo mayor interés residía en que en el show, uno de los miembros se despelotaba, y acababa enseñando sus vergüenzas, y no me lo toméis como un eufemismo o una cursilería, no, aquello era una vergüenza. La gracia del tema era el ver al tío tocar una canción en pelota picada y hacer el imbécil en en escenario. En fin, una cosa para olvidar…

Bonito título

… pues resulta que no, que no lo pude olvidar fácilmente, ya que tres años más tarde, a Pearl Jam no se les ocurre mejor idea que traer a The Vandals como teloneros. Aquello pasaba ya de castaño oscuro. Lo de The Offspring lo puedo entender, ya que The Vandals habían fichado por la discográfica de su cantante, Dexter Holland, pero lo de Pearl Jam… todavía me pregunto qué verían Pearl Jam en ese grupo como para llevárselos a Europa de teloneros. Además de ser un despropósito, la cosa era cuanto menos extraña, más si tenemos en cuenta que en 2000, los de Seattle pasaban un momento muy místico y seriote, contrastando completamente con la subnormalidad que representaban sus teloneros. Así que nada, volví a tragarme un show de The Vandals, y en un dejà vu penoso, volví a ver las estupideces de siempre, los chistes, las cancioncitas tontas y como no, el tío en pelotas cantando, jugando con su chorra, dando golpecitos al micro con el glande, vamos, algo lamentable.

Y para que quede constancia de ello, recordemos que aquél año, Pearl Jam decidieron publicar de una manera oficiosa las grabaciones de todos los conciertos de aquella gira, y como buen fan, me hice con el correspondiente al show que ví. Y claramente se puede escuchar que en la interpretación de “Elderly Woman Behind A Counter In A Small Town”, hay un momento en el que Eddie Vedder se despista, jodiendo una de mis temas favoritos del grupo. Y luego él mismo se justifica, tras la canción, dice algo así como “quiero pediros perdón, no sé si habéis notado que cuando estaba cantando, me he despistado. Por un momento he recordado que el tío de The Vandals había tocado con su pene el micro, y yo estaba poniendo mi boca en él, y… “. En fin, Eddie, eso te pasa por buscarte teloneros mierdosos. Aprendería rápido, pues en su siguiente gira española fueron los fantásticos Wolfmother quienes los telonearon.

Por lo menos está vestido.

Vaya también un recuerdo a esos Wolfmother que nos dejaron una triste sensación de coitus interruptus, tras un disco y gira memorable. Una pena. Y vaya también un recuerdo a The Vandals, grupo patético que durante una época, teloneaba a todo cristo (NOFX, Offspring, No Doubt, Pearl Jam, …) y que fueron los creadores de discos como “Live Fast Diarrea” o “Hitler Bad, Vandals Good”, títulos que eran toda una declaración de principios.

Y para cerrar, me permitiréis una postdata, y es el hecho de que el batería clásico de The Vandals era Josh Freese, quien militó durante bastante tiempo en los Guns n’ Roses post-Illusions. Viva Axl y sus fichajes. Y para cerrar el círculo, si antaño fue el cerdo naranja quien contrató a Freese, parece ser que este año va a tocar la batería en el nuevo disco de (redoble de tambores): Slash!! Que alguien me lo explique, por favor.

Canciones:

The Animals: “CC Rider”
Apollo 4 40: “Stop the Rock”
Manic Street Preachers: “Me and Stephen Hawkin”

28
Jul
09

Slash. Biografía.

Parece que este mes tengo una creciente obsesión por los Guns n’ Roses… por lo menos más de lo habitual. En fin, ya se sabe que la cosa va a temporadas. Un día tienes que hacer algo de compra, y paseas famélico por entre los pasillos del supermercado, y de repente las galletas príncipe aparecen frente a tí, como por arte de magia, y tú, que llevabas tantísimo tiempo sin comer esas dichosas galletas, sientes una inusitada necesidad de llevarte una, o varias a la panza. Y las compras, emocionado, y te pasas varias semanas comiendo galletas de príncipe como quien tiene un problema, para cada ocasión, ya sea para el desayuno, para la merienda, porque he cenado poco, porque acabo de llegar a las tantas de la madrugada a casa y tengo un vacío en el estómago. Hasta que un buen día, desaparece esta obsesión. Y aquello sin lo que creías, no podrías vivir, como viene, se va. Qué te llevó a hacer de las galletas aristocráticas una base de tu alimentación? a saber. Y sin embargo, ya no te apetecen. Qué cosas.
Esto de las obsesiones, es lo que tiene, y últimamente los Guns están ahí, permanentemente. Comparar a los Guns n’ Roses con las galletas príncipe tiene más profundidad de la que pueda parecer, así, a priori. En esta ocasión, sin embargo, está claro qué ha traído permanentemente a mi cabeza a Axl, Slash y compañía. Y es que hace quince días que acabé de leerme la autobiografía de Slash. El libro no está publicado en castellano, con lo que más de 500 páginas en inglés tienen que tener su interés. Tampoco es que el nivel de inglés sea digno de Oscar Wilde, que digamos, la cosa se hace asequible.

Una autobiografía es, en general, un acto tramposo de lucimiento. Lo cuál no tiene por qué ser necesariamente malo. Y es algo natural. Uno puede contar cosas que se hayan hecho mal, y probablemente cosas de las que se arrepiente. Pero claro, hay que tenerlos muy bien puestos para explicar lo ruín que puede llegar a ser uno. Cualquiera. Yo. Tú. Slash.

En fin, lo que se le puede agradecer al señor Saul Hudson es sobretodo una explicación pormenorizada de los primeros tiempos de la banda, cuando todavía eran un embrión, incluso cuando ya no lo eran, pero ellos aún no se lo creían. Es la parte más interesante de un libro que comienza con la niñez y adolescencia de Slash, algo que no es que mate de interés. Y a pesar de lo tramposo que puede llegar a ser su relato, hay que agradecerle la sinceridad en lo que a sustancias peligrosas y alcoholismos varios se refiere, sin rajarse a la hora de confesar que le daba al alpiste cosa fina, y todo lo que de ello aconteció. Por supuesto que al final se convierte en una historia de redención… antes me metía caca y ahora estoy limpito. Poco importa, ahí parece sincerarse, y le aporta enteros a la narración. Por lo demás, los desmanes y las aventuras de una banda que adoramos.

Compren el libro, Slash necesita su dinero… ahora tiene que dar de comer a dos churumbeles, y el puerco de Axl no le quiere readmitir

Me gusta mucho menos el tratamiento que le da a la época de los Illusions y posterior. Se limita a culpar a Axl de todos los males, de una manera bastante simplista, y a pasar de puntillas por demasiados asuntos. Digamos que despacha los años entre 1990 y 1994 en demasiadas pocas páginas.

Resulta curiosa la descripción de sus relaciones con los gunners. Con Axl, y a excepción de su primerísima etapa, en la que llegaron a compartir habitáculo, parece mostrar una relación siempre muy lejana y distante. A todas luces una visión distorsionada por los acontecimientos, está claro que yo no estaba allí, pero dudo mucho que la relación Slash – Axl fuese siempre tan fría como da a mostrar. Y no deja de resultar paradójico como achaca a Axl todos los aspectos de esa deliciosa pomposidad que adquirió la banda en su recta final: los vídeos, los escenarios mastodónticos, las producciones recargadas. Todos sabemos que en realidad, a Slash le encantaban también esas cosas. A Duff le pinta como el tipo centrado de la banda, a veces algo conformista. Probablemente con su descripción (no explícita) de Duff, es con quién esté más acertado. A Steven Adler también lo hace desaparecer del relato rápidamente. Pasa de narrar su amistad adolescente a casi ni mencionarle, hasta la expulsión. Qué raro, no? Y el que sale mejor parado es Izzy, que parece ser el gran amigo de Slash.

Lo curioso es que ahora necesitaría leer una biografía de la banda hecha por alguien externo y más o menos imparcial. Qué más da. La cuestión es que resulta una lectura básica para todo fan, sobretodo por las interioridades de la creación y consolidación del grupo, tal vez los aspectos menos conocidos. Ahí es donde el libro cobra mayor interés, todos tenemos datos de los grupos cuando son grandes estrellas, pero el conocimiento de cómo se llegó, es algo bastante inédito. Y excesos. Pan y circo. Que es lo que todos queremos!!

Caciones:

The Answer: “Never Too Late”
Depeche Mode: “I feel loved”
Chris Isaak: “Like the way she moves”

27
Jul
09

Sweet Child O’ Mine – Guns N’ Roses – Paris, 1992

París, 1992… un bonito lugar y un buen año… pero para los fans(ES) de Guns N’ Roses significa algo más que una fecha… ese año los gunners estaban en su fase final de su última gira europea antes del nuevo milenio, luego llegaría Sudamérica, y luego, la separación y los platos por la cabeza. Y por alguna razón, el concierto de París se decidió que se iba a televisar, y cientos de canales de todo el mundo pudieron emitir un show que prometía ser muy especial. La banda pasaba un momento extraño, las relaciones eran muy tensas y musicalmente tal vez no estuvieran en su punto más álgido, teniendo en cuenta, además, que Izzy ya había abandonado el barco y que Axl & Slash reclutaron unas coristas, una sección de viento femenina y a Teddy “zig-zag” Andreadis, a las teclas y la harmónica. Unos extras a todas luces innecesarios, pero así eran los gunners de 1992, excesivos y barrocos. Y qué os puedo decir, yo los conocí así, excesivos, barrocos, con videoclips espectaculares y presencia permanente en radios y teles. Así que no esperéis rechazo alguno por mi parte.

En fin, uno de mis recuerdos de muchachada fue despertar un sábado (o domingo?) y decirme mi padre que a altas horas de la madrugada, pilló ese concierto en la tele y me lo grabó en vídeo. Por supuesto, mi amor filial creció en aquél instante tanto que me podrían haber fichado para participar en Padres Forzosos o cualquier teleserie americana. En España, fue Antena 3 quien retransmitió ese concierto, y mi vieja VHS contiene las imágenes de su pase por la cadena de Matías Prats, pese a que por aquél entonces, todavía hacía deportes en TVE… Bueno, con el paso del tiempo, aquello tiene todavía un plus extra, y recomiendo a cualquiera que si puede, pille la transmisión que Antena 3 realizó. Permitidme unos datos al respecto:

  • El concierto contaba con un comentarista… sí, un tipo que entre tema y tema hacía sus comentarios como quien retransmite el puto Tour de Francia!
  • Los comentarios tenían la calidad de “si es que hasta los más rockeros tienen su corazoncito” antes de tocar “Don’t Cry”.
  • Por supuesto, había publicidad, cosa comprensible, pero… cortaron y pusieron un bloque de anuncios en el cambio de ritmo final de “November Rain” (justo antes de que Axl arranca con el piano y canta aquello de “don’t ya think that you need somebody”)!!
El concierto me flipó bastante, y aunque adolece de todos los excesos posibles, tales como aburridísimos solos de Slash y Matt Sorum, veinte cambios de vestuario de Axl, Axl fumando con boquilla como una vedette de cabaret, Axl con mallas blancas y bambas de basket, coristas con look a lo The Cure,… qué puedo decir, el repertorio y la interpretación acojonaban. Perdón por la simpleza, pero no se me ocurre mejor adjetivo. Por si fuera poco, cuentan como invitados con Lenny Kravitz (quien tocó “Mama Said”) y Steven Tyler & Joe Perry, que tocaron con nuestros héroes “Mama Kin”. También estaba prevista la presencia de Jeff Beck, pero al final se sintió indispuesto, que cada uno interprete como quiera, y causó baja.

Os dejo con uno de los momentos del concierto, la interpretación de “Sweet Child O’ Mine”, con la intro de “Sail Away” de Queen y “Bad Time” de Grand Funk Railroad. Hay que ver, la de años que tardé en identificar lo que cantaba Axl en esa intro salvaje, por otra parte, muestra del bagaje musical del nuestro amigo WAR.

Si te gustan Guns N’ Roses y no conocías estos originales, hazte un favor y búscalos. Y no quisiera cerrar sin hacer un llamamiento a aquellos lectores de NDK que hayan vivido la retransmisión del concierto de París por parte de Antena 3, que se pronuncien. No sé si hacer un club de fans o una asociación de danmificados.
27
Jul
09

De compras

Cerraremos el capítulo San Diego con un pequeño resumen de las compras que hice por allí. Viajar a los USA es siempre interesante a nivel de compras, probablemente en algunos aspectos no sea tan diferente de lo que podamos encontrar en casa, pero, amigos, en ese país hay una verdadera cultura de las compras y… diablos, unos precios más que interesantes.En lo que a CD’s se refiere, San Diego no tiene la oferta tan buena como pueda tener L.A., así que aunque me pasé por un par de tiendas de la zona, acabé acercándome el sábado por la mañana, antes de ir al aeropuerto, por Amoeba Records, la mejor tienda de discos de Los Angeles, en Sunset Boulevard. Esa tienda tiene una amplia oferta en general, pero no sólo CD’s, también vinilos. No compré vinilos, porque no quería que llegaran a Barcelona destrozados por obra y gracia de esos finos profesionales del handling de los aeropuertos. Lo interesante es su oferta de segunda mano, y sobretodo, su sección de “superofertas”, cientos de CD’s a precios entre 2 y 3 dólares, con una oferta de 4×3 en el que rebuscando, se pueden encontrar pequeñas joyas. Yo me centré en algunas cosas que no tenía, y en renovar a CD’s originales algunos que tenía grabados.

Ni que los vendieran a peso!!
Y por supuesto, me pasé por uno de esos geniales outlets, con precios realmente de escándalo. Allí me hice con una camiseta muy molona, aunque me costó decidirme entre las muchas que había en una tienda de rollo, digamos, “alternativo”.
Underground Rock n’ Roll Since 1979 (como yo!!!)
Y finalmente, la joya de la corona, la chuchería de la que más orgulloso estoy… las bambas oficiales de Kiss!! Fabricadas por Vans, ya las había visto la última vez que estuve en USA, y al final me decidí… por 39 miserables dólares!!! Y porque de las Converse de Black Sabbath y de The Doors no había tallas, que si no!!

21
Jul
09

Dragon Ball Evolution

Ya estoy de vuelta por aquí. Diablos, se está bien en casa!! En fin, en mi viaje de vuelta de las Américas, aparte de perderme una maleta que espero recuperar y con todo su contenido, pude disfrutar del visionado de (ta-ta-chaaaannn) Dragon Ball Evolution!!! Ok, la oferta de películas no es que fuera muy alentadora, y por alguna razón, para las que me había llevado en el portátil, necesitaba un driver que no tenía. Y reconozco que la curiosidad me pudo: muchos años de mi infancia tragándome la dichosa serie de dibujos (para mí, Songoku siempre hablará un catalán con acento de la Plana de Vic).
La idea de una versión cinematográfica de la saga pintaba muy mal desde sus inicios, y a medida que se iban sabiendo datos, la cosa no mejoraba. Su estreno pasó con más pena que gloria y en general, la calificación de mierdaca parecía ser la más adecuada. Mi pretensión era ver los diez primeros minutos, para ir viendo los personajes y su plasmación a celuloide, matar la curiosidad y ponerme a dormir… lo habéis adivinado, me la tragué entera. Supongo que es lo que tiene cuando las espectativas son tan bajas. Al final, no me pareció tan horrorosa. Incluso tenía un punto de cutrez casi serie B (esos decorados…) que tenían incluso su gracia. Que nadie me malinterprete, no es una buena película, ni de largo. Pero sinceramente, he visto cosas mucho peores.Partamos de la base de que a día de hoy, no puedo entender el fanatismo que tuve con esa serie, que tuve yo, y todos los niños y niñas de mi generación. No soy de esos puristas que se llevarán las manos a la cabeza porque Songoku sea en la cinta un pringadín de instituto americanizado, ni porque el malo sea una mezcla de Pilaf y Satanàs Cor Petit (o Piccolo para los españoles), ni porque la historia sea lo más estúpido y mal resuelto que he visto en años. Es más, casi diría que tiene un puntito que me recuerda a las películas de acción de los 80’s para niños. El Songoku de la peli es de lo más anodino, pero Bulma y Xixi están bastante buenorras, y el personaje de Muten Roshi (AKA Fullet Tortuga) tiene algún punto graciosete. Por cierto, cómo no, interpretado por Chow Yun Fat… cuando Hollywood necesita a un chino que reparta hostias, ahí está Chow Yun Fat para ocuparse. Y os digo una cosa aquí y ahora, para un futuro remake de Karate Kid, que sabemos positivamente que caerá tarde o temprano, seguro que Chow Yun Fat se ocupa de encarnar al Sr. Miyagi.

Es que ni el poster promocional tiene gracia…

En definitiva, un desastre, sí, pero no peor que muchísimas otras películas. De hecho, insisto, no entiendo cómo nos podía gustar tanto Dragon Ball (AKA Bola De Drac). Ok, puedo pensar que la primera parte de la serie tenía su aquél, por ser una serie infantil pero no tanto, con algunos puntitos de humor y un cierto sentido cutre del erotismo, cutre, sí, pero latente. Diablos, la vi por vez primera un verano de hace 19 años!! Diez añitos tenía cuando TV3 comenzó a emitir “Bola de Drac”, por las tardes, a las 20’30, de manera que salía a jugar a la calle y a las 20’30, a casa a ver a Goku. Y luego, Corrupción en Miami en TVE1. Songoku hizo mucho más por la inmersión lingüística del catalán que docenas de campañas institucionales.

Pero reconozcámoslo, Dragon Ball Z era una mierda sobrehumana! Y sí, durante unas temporadas, ahí estaba, cada tarde después del cole, mirando eso. Y si sólo fuera mirando… recuerdo una época no tan lejana, aunque ahora parezca el Jurásico, en el que no había apenas información acerca de Bola de Drac, ni los cómics se encontraban en España, y los críos nos dedicábamos a pasarnos y coleccionar… fotocopias de dibujos de Dragon Ball!! no sé cómo empezó, un niño del cole vino con una fotocopia de un dibujo de Songoku, probablemente fotocopiado de un cómic, o algo así. Este niño se lo pasa a otro que se lo fotocopia, y este otro, a otros más, que resultan tener otras hojas con otros dibujos… y así, completando una de las colecciones más estúpidas que jamás he visto, acumulando docenas de folios con fotocopias de Goku luchando, del jodido dragón, de Bulma (y sus tetas enormes, reconoced, amigos que todos vosotros os fijábais en las tetas de Bulma y queríais tocar unas iguales en una mujer de verdad)… de lo que fuera, todo valía. Y todo el colegio tenía en mayor o menor medida, su colección particular. Claro, los que hicieron el negocio, durante unos meses, fueron los estancos y quioscos con fotocopiadoras. Luego Planeta DeAgostini publicó los cómics, y en las librerías especializadas comenzaron a verse originales del manga japonés (en japonés, claro). Y lo más patético es que los niños los comprábamos. Yo me compré uno, creo recordar, total, otra inversión absurda de mi vida. La cara de mi madre al ver a su hijo gastándose cuartos en un tebeo de tamaño media cuartilla y en japonés fue un poema. Pero como iba diciendo, Dragon Ball Z resultó ser una mierda inmunda, y a medida que avanzaba la serie, más mierda se hacía. O tal vez sería yo el que crecía. No, no, era y es una mierda, esos combates contra Freezer o contra Célula, más largos que el terreno de juego de Oliver y Benji, ese dramatismo cutre… una basura.

Perdón si me falla la memoria, pero juraría que la primera fotocopia que cayó en mis manos contenía este dibujo… u otro muy parecido!

Con el tiempo, me agobió la serie y me desenganché de ella. Probablemente me interesaron más las tetas de las chicas de mi clase que las de Bulma. Y en sus sucesivas reposiciones he intentado ver, y adivinar qué había de tan atractivo en esa serie. Y así como Dragon Ball (la primera) todavía tenía su aquél, por tener una cierta base infantil y humorística, la repetitividad, la pretenciosidad y el dramatismo de Dragon Ball Z me parecentan poco interesantes que no entiendo cómo pude aguantarla tanto tiempo. Pero de lo que está claro, es que marcó un hito en mi generación, como pudo serlo Mazinger Z para generaciones anteriores. Por lo que muy pronto, habrá anuncios de la tele con referencias a Goku y sus putas bolas. Al tiempo.

Canciones.

The Answer: “Tonight”
Joy Division: “Love Will Tear Us Appart”
Hanoi Rocks: “Fashion”

19
Jul
09

Radio, televisión y aeropuertos

En días como hoy me parece que vivo perennemente en un aeropuerto. Qué importa dónde, los aeropuertos son como un mundo en sí, iguales entre ellos sin importar la localización geográfica. En fin, supongo que hay lugares peores en los que vivir. También, definitivamente, los hay mejores. Por lo menos cogí a tiempo mi vuelo desde L.A. … porque sí, lo habéis adivindo, al final decidí salir temprano de San Diego, conducir hasta Los Angeles y pasarme por Sunset Boulevard, con la sana finalidad de acercarme a Amoeba Records y también de comerme una deliciosa hamburguesa doble con queso y bacon en Jack In The Box, regada con Dr. Pepper’s. Con precisión militar, calculé tiempos, rutas y cumplí con lo estipulado. Lástima que los hijosdelagrandísimaputa de British Airways no hicieran lo propio, y aquí me tenéis, esperando un vuelo en el odioso aeropuerto de Londres (o es Frankfurt? o tal vez Atlanta, Singapur o Madrid?) porque una vez más, perdí la conexión. No vayan conmigo al Flamingos, mi gafe les dejaría sin un sólo pavo, caminando por el Strip y pensando, cabizbajos, cómo han podido gastarse todos sus ahorros al 6 rojo.Pero no es de eso de lo que quería hablar. Tampoco de mis ataques consumistas en USA, de lo que ya daré buena cuenta en una próxima ocasión. Hoy quería, siguiendo este monográfico americano en la tontiguía Lonely Planet Kar para viajeros tarados, hablar de tele y de radio.

La tele es toda una institución en este país, desde luego. Y su programación no es ni mejor ni peor que la de la televisión nacional ibérica… una mierda pinchada en un palo. Lo único interesante son las reposiciones de series como Padre de Familia o Malcom In The Middle, o también de antiguos combates de boxeo (Evander Hollyfield!!), Pressing Catch (Andre el Gigante!!!) o basket (Lakers vs. Pistons). Pero nada, fuera de los canales de pago, el resto, el horror. Y por cierto, no puedo más que certificar la defunción de canales como MTV o VH1. Corrección, defunción de la música en MTV o VH1. Lo de MTV es absolutamente vergonzoso, dos canales (MTV y MTV2) dedicados 100% a realitys, y VH1, en alguna ocasión cuelan algún concierto, pero el 80% de su parrilla es también telerealidad. De Disney Channel habría que hablar algún día largo y tendido, sin duda merece entrada aparte, pero como adelanto, os diré que s Joseph Goebbels resucitara y viera tamaño medio de manipulación infantil, se pondría palote. Finalmente, hay un canal dedicado a Michael Jackson. Sí! Un canal que no importa a qué hora lo pongas, constantemente hay debates acerca de si Jackson era el padre de sus hijos, de si se tomaba pastillas rojas o azules, de si sus hijos prefieren a su tía Janet como mommy o de si sufría el síndrome tal o cual. Espeluznante sería un término bastante adecuado. Ok, a mí también me gustaría saber la verdad, una mezcla de cariño por el difunto divo y de gustillo por la polémica, pero especular de una manera tan indocumentada y tan vil, y durante tantas horas, y con personas que no pintan nada en el asunto es, sin duda, algo enfermizo.

La radio es otro asunto. Por supuesto que hay cadenas dedicadas al horrendo hip-hop o R&B del momento, incluso también emisoras latinas (es Southern California, amigos), pero hay muchas cadenas de clasic rock, adult rock, oldies o llámesele como quiera. Y de verdad, no tengo nada en contra de una radio que pincha seguidos “We’re An American Band” de Grand Funk Railroad, “Dream On” de Aerosmith, “Respect” de Aretha Franklin o incluso “Heaven must be missing an angel”, de no sé quien, pero me gusta. Digamos que lo más chungo es el nombre, pero está bien saber que no te encontrarás con Maná, Amaia Montero o Eros Ramazzotti. Y en todas las ciudades hay una cadena de rock alternativo, y sí, sé que el término puede llevar a controversia, pero también sé que todos me entendéis. En San Diego es el 94.9 de la FM, y la verdad es que a pesar de tratar algunas novedades, digamos que su distribución es 60% rock alternativo de finales de los 80’s y los 90’s, y el resto, 20% de clásicos tipo The Clash y 20% de novedades. Facilísimamente, de una tacada pueden sonar Smashing Pumpkins, Blind Melon, Jane’s Addiction, Green Day y Nirvana. Lo cuál me lleva a una reflexión… acaso no deja de ser como una emisora de “classic rock” o (horreur!!!) “adult rock” pero enfocada hacia aquellos que nacimos entre 1975 y 1980?? Por supuesto, probablemente el lector Erik no lo vea así (cómo te odio a tí y a tus 17 años!!!), pero que me aspen si no hay algo de esto.

Canciones:

Pink Floyd: “A gig in the sky”
Suede: “Saturday Night”
The Answer: “Pride”

17
Jul
09

Compromisos

La cena de esta noche no me la he podido saltar. Nótese que son las 21’30 y ya estoy de vuelta en la habitación: para mí una ingestión de alimentos a las 18’30 se llama “merienda” y no cena, pero bueno. En fin, hoy era el gran evento, 60 personas y vuestro amigo Kar con su mejor camisa recién planchada por la señora del hotel, afeitado perfecto y ejerciendo. Un coñazo, vamos. Con deciros que me he pasado toda la noche con mi jefa al lado… Sin embargo no deja de resultarme curioso cómo a pesar de mi torpeza social, por lo menos en mi vida personal, en la que demasiado a menudo me dejo llevar por la timidez o por el orgullo ciego y los prejuicios, he desarrollado una capacidad empática y social bastante buena en el plano profesional. Será que los ventimuchos me pesan y uno ya tiene cierta experiencia, pero ahora soy capaz de mantener conversaciones con gente que no me interesa, o de mantener una charla profesional e incluso participar en la conversación de la mesa. Si es que soy todo un profesional. Lo cuál no quita que fuera del trabajo pueda poner en ocasiones el MODE Asocial ON. También os diré una cosa, no es que esté especialmente orgulloso de mantener esta, digamos, dualidad profesional-personal en las relaciones. Me cargan bastante las personas que necesitan específicamente caerle bien a todo el mundo y ser amigo de todo el mundo, pero con el tiempo he aprendido que la timidez patológica y los prejuicios de las primeras impresiones no llevan a nada. Y en ocasiones, conducen a perderte personas que más tarde te das cuenta de que valían la pena. E intento no caer en esas actitudes, lo intento, cuanto menos.

Y para restarle profundidad a la entrada de hoy, os confesaré que se me ha ocurrido una maldad… el sábado a las dos tengo mi vuelo desde L.A., con lo que el sábado por la mañana conduciré desde San Diego hasta Los Angeles. El caso es que se me había ocurrido salir temprano, conducir hasta la ciudad, pasarme por Amoeba Records, gastarme los cuartos en la zona de saldos (poca broma, CD’s de REM, Pixies, Ocean Colour Scene o Donita Sparks a 3$), y luego conducir hasta el aeropuerto. No debería, porque ya me he gastado dinero en el Outlet de San Diego, y porque corro el riesgo de ir justo al aeropuerto, perooooo…

CANCIONES:

Blind Melon: “No Rain”
Jane’s Addiction: “I have a dad”
The Jayhawks: “Blue”




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