Archive for the 'chris isaak' Category

17
Ene
12

31 Songs – Kar: Bizarre Love Triangle (2)

Al principio me tomé este asunto de mi atracción por la canción “Bizarre Love Triangle” como una especie de guilty pleasure. Entonces estaba en ese momento de obertura de mente, de descubrimiento de bandas y discos. Un buen día, pasabas por una tienda y comprabas tu primer disco de Neil Young o un colega te prestaba el debut de Blind Melon y se abría un mundo nuevo. A veces, y digo sólo a veces, tengo la sensación de que nada me sorprenderá tanto como la primera vez que escuché un disco de David Bowie o el arranque del “Led Zeppelin I” o incluso el “Forever Blue” de Chris Isaak. Todo eso son pamplinas, claro. Pero la capacidad de sorpresa, un poquito, sí que la he perdido. No hay muchos Frank Sinatra, ni muchos Kiss, ni muchos Temple Of The Dog. Y sí, en su momento, descubro el debut de Wolfmother o de los Strokes y me dejan noqueado, pero sabes que no son unos nuevos Doors o unos nuevos R.E.M. Y aunque parece que me estaba yendo por las ramas, en realidad no. En realidad, en esa época había pasado de escuchar el rock alternativo de mi adolescencia a empaparme de clásicos para pasar luego a seguir a toda aquella banda que fuera glosada en Popular 1. De ahí la rareza de lo de “Bizarre Love Triangle”.
New Order no eran una banda de rock. Ni siquiera una banda de pop como las que yo estaba acostumbrado a disfrutar. Aquello podía calificarse como una suerte de techno-pop. Uuuufff… la fatídica etiqueta… techno-pop… Y me rompió los esquemas el quedarme prendado con una canción como “Bizarre Love Triangle”. También estaba “Blue Monday”, pero aquella era más electrónica al uso. Al uso de 1987, claro, pero al uso. Y desde luego, en el Popu seguramente la habrían puesto a caldo. Al “Bizarre Love Triangle”,a New Order y todo lo que ello significó. Yo descubrí, sin embargo, que había algo más allá del rock. Pero sobretodo, había algo más allá de los dictados de Popular 1, revista que a día de hoy sigo comprando religiosamente, sí, pero con mi propio criterio, no con el de César Martín.
No me las voy a dar ahora de gran fan de New Order, grupo al que ventilo con un buen recopilatorio (por ejemplo, “Substance 1987”) y que aunque pueda disfrutar mucho, no me provoca la necesidad de tener que indagar más en su carrera o en sus LP’s. Y sin embargo, “Bizarre Love Triangle” me parece una canción redonda, en donde nada falta ni sobra, comenzando por la letra y acabando por su ritmo sintetizado.
Aquella fue una buena época… sabéis cuando se dice que la universidad es la época más divertida, la del desmadre, la de las fiestas, y todas esas bobadas? Pues bien, para mí, no fue así. Mi etapa universitaria fue un pedazo de mierda aburrida, llena de exámenes parciales, finales, prácticas, y para colmo, tener que trabajar en los típicos trabajos de estudiante. Con lo cuál, el acabar la universidad y comenzar a trabajar… bueno, aquello sí que supuso una pequeña liberación. De repente, tenía mis horas de trabajo, claro, pero nada de estudiar ni de hacer informes en casa. Y luego está el desagradable asunto pecuniario, que, quieras que no, tiene su importancia. Así que esa fue una etapa divertida. Todo un sueldo mensual para gastar en discos. Fines de semana completamente libres. Descubrimiento de los jueves por la noche. Alcohol. Rock n’ roll. Y por qué no, acabemos la noche en cualquier discoteca, que a partir de ciertas horas intempestivas acaban pinchando “oldies” y tanto New Order como Depeche Mode o incluso Soft Cell o INXS acabarán cayendo.
No quisiera acabar sin mencionar la versión que Jewel hizo de “Bizarre Love Triangle”. No está nada mal la vuelta de tuerca que le dio a la canción, lo cuál, es lo mínimo que se le debería pedir a una versión. El problema fue que acabó tratándose de un corte que se usó como jingle en anuncios y en cortinillas de televisión, y por supuesto, se quemó. Afortunadamente, no fue así con el original de New Order.
28
Nov
11

Chris Isaak – Baby Did a Bad Bad Thing

De acuerdo, tal vez se trate simplemente de un calentón. Pero no me negaréis que semejante canción, sumada a esa insinuante Laetitia Casta de 1999 no es como para tenerlo… No me extraña que Stanley Kubrick tomara este tema como canción principal de su película dedicada a las fantasías, las parafilias y la relación de pareja, “Eyes Wide Shut”. Lo que me resulta extraño es toparme con una canción como ésta abriendo un disco sombrío y depresivo como ese maravilloso “Forever Blue”, lo mejor que jamás grabó Chris Isaak. O lo mismo sí, recordemos que esa colección de canciones surge de la separación del cantante con su mujer. ¿Me pongo o no me pongo a hacer conjeturas? ¿Qué os viene a la mente cuando oís este corte? ¿Y si luego dais con un resto del disco en el que todo son lamentos por la ruptura? En fin, dejaremos el momento Salsa RockSa para otro día, ¿sí? Y dejadme disfrutar de mi momento cerdete con la Casta (un apellido muy propio) luciéndose en lencería fina.

Canciones:

Led Zeppelin: “Down By The Seaside”
Jace Everett: “Bad Things”
Kiss: “God Gave Rock n’ Roll To You”
17
Nov
11

Blue Hotel

La tarjeta que abre la puerta de mi habitación no funciona. Qué rabia da cuando uno llega a la habitación, mete la tarjetita en la ranura y la luz se ilumina en rojo. Bajo a la recepción. Hago la cola pertinente y le explico el caso a la persona que me atiende. Escruta la pantalla de su ordenador. Me pide el número de habitación. Veintiuno veintidós. Decir “dos mil ciento veintidós” me resulta poco ágil. Vuelve a mirar la pantalla y me dice “esta tarjeta no corresponde a la veintiuno veintidós”. Llevo tres noches en este sitio. Mira de nuevo extrañada la pantalla y comienza a hablar. Dice “dónde…” y de repente se calla, como cuando comienzas a decir algo y te arrepientes, pero las primeras palabras ya han salido de tu boca. Me da la sensación de que me iba a preguntar “dónde ha estado durmiendo”. Me entra la risa y le digo “le aseguro que llevo tres noches en la misma cama”. Y me dice “pues tiene la tarjeta de la veinte cero dos”. Yo no entiendo nada. Pero me da igual. Sólo quiero subir a mi habitación. Desde donde escribo ahora mismo. 2122, que lo sepáis. Claro que ahora me pregunto qué debía haber en esa 2002 que, por lo visto, mi tarjeta podía abrir. Qué o quién.
Aunque, por otra parte tampoco sería la primera vez que me equivoco de número de habitación. Y no, no se trata de una “equivocación” intencionada de esas de comedia de enredos. En alguna ocasión he intentado entrar en la habitación con el número que tenía… en el hotel anterior.
Un tío con clase
Los hoteles son sitios curiosos. Lugares fríos e impersonales como pocos, donde todo el mundo te trata de usted y te rinde una falsa pleitesía. Si pasas allí bastantes días, reconoces a las personas de los diferentes turnos, pero, en general, ellos no a ti. Como en todos los lugares, no obstante, uno se genera una serie de hábitos. Resulta sorprendente lo rápido que nos adaptamos a los ambientes. Bajamos al buffet del desayuno y comemos cosas que nunca tomaríamos en casa, donde nos apañamos con un cortado y, haciendo un exceso, dos galletas. Durante una época, tenía siempre la televisión de la habitación encendida, un canal de noticias como CNN o BBC News, sin verlo, como sonido de fondo. De un tiempo a esta parte, puedo pasar nueve noches en una habitación de hotel sin haber encendido el televisor. Y por la mañana, nada más despertarme, hacer sonar mi reproductor de música mientras me espabilo.
Personalmente, lo suelo dejar todo desordenado. No me gusta la gente que llega a una habitación de hotel y lo primero que hace es deshacer la maleta y colgar la ropa bien ordenadita en el armario. Yo lo voy acumulando todo y por la mañana, antes de salir, parece que alguien haya puesto una bomba en mi maleta y al estallar, haya desperdigado todos mis enseres. Pero me gusta cuando llego por la noche y todo está pulcramente colocado. Y vuelta a empezar. Como el día de la marmota en versión retrasado mental. Soy un tío simple.
Qué gran personaje, el de Bill Murray
El hall y el bar son sitios interesantes de visitar, especialmente cuando uno está solo. Todo es de una limpieza aséptica que acongoja. Gente que pasa, que espera a otra gente, empleados del hotel, siempre de punta en blanco (“buenas tardes, señor”). Y en el bar, algunos grupos, pero también mucha gente sola. Revisando algunas notas, o simplemente estando allí, bebiendo Stella Artois o alguna mierda similar. Algunos le dan la vara al camarero, que con resignación, aguanta.
En un acto de constricción por la cena opípara del día anterior, vas al gimnasio del hotel. Con torpeza, intentas sudar la mala conciencia en unas máquinas que no conoces, intentando no pasar más de cinco minutos mirando la pantalla para tratar de averiguar cómo hacer que la dichosa cinta comience a girar a un ritmo soportable.
Y aunque se le tache de snob, de cultureta, de comedieta romántica disfrazada de cool, y de muchas otras cosas más, una película como “Lost In Translation” es capaz de expresar varias de las sensaciones de estar viviendo en un hotel, en un destino lejano, constantemente de paso. Y el personaje de Bill Murray mola. Y Scarlett Johansson está muy buena.
Canciones:
Chris Isaak: “Blue Hotel”
Koko Taylor: “That’s Why I’m Crying”
Radiohead: “Exit Music (for a film)”
20
Feb
10

Sueños 2010: Inauguramos temporada

Hace ya tiempo que no relato ningún sueño, y no me refiero al sentido metafórico de la palabra, sino a los sueños de verdad, de los que pasan por nuestra mente mientras dormimos. Últimamente sueño mucho, y aunque habitualmente esas circunstancias suelen dejarme sensaciones más o menos angustiosas, no ha sido así esta semana. Me despertaba, probablemente con la cabeza poco despejada después de esas vivencias oníricas, pero no con sensación de poco descanso. Sin embargo el sueño de anoche supera la tónica de rareza de las últimas noches, y hoy sí me he despertado desconcertado. En fin, que supongo hubiera sido mejor escribir estas líneas recién despertado, por aquello de que los ejercicios de memoria nunca han sido lo mío, pero bueno, ahí va:
Entro en un bar de copas. No uno de esos bares de copas de rollo moderno y cool, sino de un bar, casi diría tasca, tirando a cerduno, de esos que suena rock y hay posters amarilleando en las paredes y puedes beber cerveza, calimocho (ver apunte #1) y comer algún bocata o una ración de patatas fritas aceitosas. Seguramente he estado ahí, pero no lo sitúo. Tiene pinta de ser uno de los locales de Poble Nou de Barcelona, pero no lo sitúo. En fin, volvamos al sueño. Entro y me siento en una mesa, me pido una cerveza y estoy allí, simplemente, sentado. No hay nadie más en la tasca.Al poco, entra en el local Chris Isaak, no va muy elegantemente vestido, pero como siempre, lleva ese fantástico tupé y de pese a la camisa de cuadros, tiene el porte de la estrella que es. Va con dos chicas. Le miro y le reconozco, pero extrañamente no actúo como un fan histérico, no le persigo cado movimiento que hace con la vista, ni intento decirle ninguna chorrada. Los tres (Chris Isaak y las chicas) se sientan en la mesa de al lado. Al poco, los tres se levantan y vienen a mi mesa. El tío tiene ganas de hablar, y comienza una conversación agradable conmigo, nada profundo, pero me dice que está un poco agobiado de gente que no le deja tranquilo, que no para de mirarle, o que le agobia con el rollo fan. Estamos un rato charlando banalidades, acabo mi cerveza y me voy, sin más.

Mi colega Chris

Tengo la sensación de que he quedado con alguien, y voy caminando por algún lugar que no reconozco, pero ya es de noche. Entonces me topo con el rey Juan Carlos I y su esposa, que resultan ser los que me estaban esperando. En realidad no tiene la imagen del rey, sino que es Lluís Homar caracterizado como Juan Carlos I para esa peli. La reina permanece en segundo plano, pero con ellos vienen sus dos hijas. En mi sueño, sus dos hijas no son las mongólicas infantas de España, sino dos guapísimas gemelas que apenas deben tener 18 años, ambas llevan un vestido primaveral y no llevan ropa interior.

Rockin’ with the king

Los cinco nos vamos paseando por una zona de copas, ahora parece una de esas zonas de terrazas pijas que suelen haber en los puertos o en las riberas de los ríos. Creo que es la de la zona del Tíber en Roma, pero ya se sabe cómo van esto de los sueños, nada es lo que parece. El rey-Lluís Homar no para de parlotear conmigo, se pone algo pesado, pero le aguanto el rollo amablemente, me sabe mal por él, y además, me interesan sus hijas, que van detrás cuchicheando. En un momento de la noche me encuentro a un amigo que hace un par de años que no veo, un tipo que ya tiene una familia y con el que trabajé en el pasado. Me saluda con un abrazo, sin reparar ni en mi real acompañante ni en las gemelas. Me recomienda que vayamos a un local muy guapo, del que me da referencias.

Un imprescindible de Los Angeles

De este modo, nos vamos hacia ese local, y cuando lo encontramos, tiene pinta de ser una sala de conciertos, parece el Wisky A Go-Go de Los Angeles, pero tiene también piso de abajo. Está todo oscuro, suena rock n’ roll y vuelven a haber posters. Entro con las gemelas, por alguna razón los reyes no entran. Luego bajo al piso inferior, las gemelas se han quedado arriba. Abajo no hay nadie, sólo yo en la pista, las paredes oscuras y los posters mugrientos…

Y ya está. Ahí me desperté. Lo de la presencia del rey Juan Carlos I con el aspecto de Lluís Homar lo entiendo, ya que me quedé dormido en el sofá mientras veía en la tele la película esa del 23F. Lo de Chris Isaak debe ser la ansiedad por estar atento a cuando salgan las entradas de su concierto a la venta. De lo demás, prefiero no hacer interpretaciones.

apunte#1 –> beber calimocho en un bar es algo tristísimo. El calimocho tiene que ser “homemade”, y beberse en la calle, o en su defecto, playa, parking o camping. Y debería estar prohibido para mayores de 25.

Canciones:

Chris Isaak: “Beautiful Homes”
The Answer: “Dead of the night”
Soundgarden: “Pretty Noose”

15
Mar
09

Lo mejor de la semana. Semana 5

Semana de la rima fácil, me hubiera gustado tener a Chris Isaak triunfando una vez más. En esta ocasión, no por la grata noticia de su vuelta al ruedo musical, sino por haber escuchado su disco y haberme convencido una vez más de que este tipo es grande. Pero no. El disco no lo he encontrado aún en las tiendas de Barcelona, y eso que en su web indica la “release date 2/24”. Pues nada, desaparecido. Y de momento prefiero esperar, y no tirar de Internet. Hasta que la paciencia aguante. Dicho lo cuál, no puedo dejar de hacer un llamamiento a todos mis cientos de miles de lectores, pidiendo que si alguno de ellos, de vosotros, encontráis el dichoso disco a la venta en alguna tienda (física, nada de webs), por favor, me lo haga saber. Y con ello, pasamos al top tres de la semana:

3.- Michael Jackson: Será porque está tieso, pero que el tío tenga los huevos de programar 50 conciertos en Londres (a un ritmo infernal, ojo al dato) y agote entradas, tiene su mérito. Y yo, sin ser un fan de Jackson, pero que le reconozco buenos momentos en su buena época, reconozco que me gustaría ver unos de esos shows. El factor morbo está ahí, claro, pero, y aún reconociendo que gran parte de su música suena hoy en día desfasadísima, hay que recordar que este tipo grabó temazos como Beat It, Billie Jean, Man In The Mirror o Don’t Stop ‘Til You Get Enaugh. Ahora, lo que me gustaría tener es una autobiografía sincera, con sus luces y sombras. O biografía sin más, con carroña, pero sin ser un panfleto. Un ejercicio de semi honestidad, como el de su ex-amigo Slash.

2.- Delta 72: Uffff, no escuchaba a esta banda desde la universidad. Cómo acabó su disco en mi iPod el otro día? Qué extraño mecanismo de mi mente lo hizo resurgir a la luz, desenterrándolo en mi recuerdo? Ni idea. Ni tampoco puedo dar muchas más referencias de este grupo, que me recomendó un amigo de entonces, y del que no sé gran cosa más (del grupo, no del amigo). Practican un rock a medio camino entre el groove que tenían por aquél entonces la JSBX y los stones de Exile On Main St. Se separaron en esa época en que yo los descubrí, pero prometo investigar algo más.

1.- Primavera: Ok, es probablemente demasiado pronto. Pero diantre, esta semana las temperaturas han sido totalmente primaverales, la estación, oficialmente, llega en una semanita, y parece que el horroroso invierno está predestinado a marcharse. Vete ya, joío, que queremos sol, días largos, cerveza fresca en las terrazas, noches calurosas y playa. Por lo menos yo.

Canciones:

Delta 72: “The doctor is in”
Toots & The Maytals: “Never grow old”
Creedence Clearwater Revival: “Born on the bayou”

08
Mar
09

Lo mejor de la semana. Semana 4.

Esta semana, estando todos los días en Milán, pensaba que al llegar a hoy, algo de esa experiencia entraría en el top 3 en esta cuarta edición. Lamentablemente, la cosa no ha sido tan interesante como me planteaba en un inicio. Apenas me llevo en el recuerdo un paseo por el Duomo del lunes, un resfriado por el frío y la lluvia constante del resto de días, y un kilillo de más por hincharme a pasta cuál Robert DeNiro preparando su papel en “Toro Salvaje”. Y no sé si una cita o una amenaza: me toca volver en quince días. De modo que vayamos a ver qué nos reporta la tríada de esta semana:
3.- Porta a Porta. Sí! Los que frecuenten hoteles y/o zappeen con parabólica, se habrán dado cuenta. Por la noche, después de cenar, uno se planta con el mando y comienza a ver los diferentes canales internacionales que hay disponibles. Y cuando llegas a la RAI, qué es lo que ves? “Porta a Porta”. Esta semana me daba cuenta. Siempre que pongo la RAI por la noche dan “Porta a Porta”. Se trata de una especie de debate de temas de actualidad, más o menos. Los 30 segundos que le dedico no me dan para saber mucho más. Pero investigando, me entero de que no voy mal encaminado, “Porta a Porta” es un programa que lleva desde 1996 en antena. Una cosa bastante horrorosa, según me decían mis colegas italianos. Pero diablos, merece mi homenaje, ni que sea por esos 30 segundos que le doy cada noche!!

2.- Tarantino & Rodriguez. En este viaje he aprovechado para ver una peli de esas que se supone que todo el mundo ha visto pero no yo: “Abierto hasta el amanecer”. Por alguna razón, nunca la había llegado a ver. Y la verdad es que es entretenida, sin más. Hasta que acaba el tremendo baile de la estupenda Salma Hayek, la película va muy bien y me gusta. A partir de ahí cae en picado y antes de que acabe ya estoy mirando la hora. Pero no está mal para un divertimento. Y remantando la semana del dúo Tarantino & Rodriguez, hoy he recuperado la BSO de Kill Bill, no tan exuberante como la de Pulp Fiction, pero con alguna gema semi oculta, como esa versión del clásico “Malagueña Salerosa” que se marca Robert Rodriguez con su banda, Chingón. Muy grande.

1.- Chris Isaak. Como no podía ser de otro modo. Y es que es lo que tiene el tirarse unas semanas desconectado de Internet, que uno se pierde la actualidad. Y esta a veces es triste, como la muerte de Lux Interior, y otras está trufada con buenas noticias, como la que he leído esta misma mañana en el blog del amigo Manurhill (hagan clic en enlaces, oigan!!): Chris Isaak ha publicado nuevo disco. Tras siete años desde el irregular “Always Got Tonight” y con el divertido pero irrelevante “Xmas” de por medio, ha llovido mucho desde que no tenemos colección de canciones nuevas de un Chris Isaak a quien daba por perdido, demasiado metido como estaba en la TV y otros menesteres. Pero mira por dónde, sorpresa, habemus disco nuevo, titulado “Mr. Lucky”. Esta semana me lo compro fijo. Y si hiciera gira europea (cosa que dudo mucho, pero que mucho, mucho), sería ya la leche. Porque la vida puede, a veces, ser maravillosa!!

La portada del disco. Ya os hablaré de él en cuanto caiga en mis manos.

Canciones:

Malcom McLaren: “About her”
Neil Young: “Cinnamon Girl”
Captain Beyond: “Ranging River of Fear”

03
Dic
08

Odio los blogs

De este modo se expresaba un asiduo al Foro de Riff-Fanzine, no hace mucho. Y no se crean, aun orgulloso poseedor de este, el mejor blog de la ciber-historia, entiendo tal opinión. Lo cierto, por otra parte, es que un comentario como éste, es similar a decir “odio los periódicos” o bien “odio las revistas”. Está claro que son muy diferentes revistas como Popular 1, Época, Lecturas o Cáñamo. Así como también de blogs los hay de todos los pelajes y condiciones.

Se podrían hacer, sin embargo, ciertas generalizaciones que pueden llevar a la comprensión hacia comentarios como el del amigo forero. Por un lado nos encontramos blogs que son tipo diario personal. El autor cuenta lo que hace, su día a día. Y aunque eso puede alimentar al cotilla que todos llevamos dentro, lo cierto es que resultan muy aburridos. Las personas, en general, llevamos una vida bastante cutre y vulgar, de manera que verla plasmada en un texto no tiene gracia alguna. Hay, claro, algunas honrosas excepciones. Esas excepciones tienen interés, pero son muy poco frecuentes. Está la opción que se trata de un diario más o menos personal (o habitualmente, “de gira”) de algún artista. Chris Isaak llevaba hace un tiempo un blog en el que contaba sus bolos, y esas cosas. Si eres fan de Isaak, tiene su gracia. Si no, no. Claro.

Qué lleva a una persona a narrar abiertamente su día a día? Qué clase de exhibicionismo personal conduce a la autobiografía por entregas? Egos de tamaño industrial o bendita inocencia? En otras ocasiones, las cosas serían más interesantes si se plasmaran con cierto pulso narrativo. Lo cual es casi imposible de encontrar. Y finalmente está la variante de llevar un blog para explicarse las andanzas entre un grupo de amigos. Trufados de referencias y bromas internas, definitivamente, si no perteneces a ese grupo de amigos, es tontería enfrentarse a él. Pero tranquilos, Facebook está acabando con esta modalidad.

Entonces nos quedan 2 tipos, que se pueden resumir en uno: los blogs de opinión. Puede tratarse de opiniones sobre lo que podrían resumirse como inquietudes culturales, sea música, cine, teatro, conciertos, y demás. Si es que todo fan llevamos un crítico dentro. Y al revés también. Y finalmente los blogs de opinión política, social o simplemente acerca de reflexiones. No suelo consumir estos últimos, pero de los que he llamado “de inquietudes culturales”, algunos leo asiudamente. El problema principal de los blogs de estas raleas es esa gran virtud de Internet que es la facilidad, la inmediatez y la plasmación más real imposible de la idea punk del “Do It Yourself”. Cualquiera, con una facilidad que acojona, puede escribir lo que le venga en gana, y de repente, hacerlo accesible al mundo. Y claro, opinar, puede opinar cualquiera. De cualquier cosa.

La cuestión es, ¿el mundo necesita más opiniones? Probablemente interesaría más rigor y objetividad, cosa de la que Internet carece casi por completo. ¿Internet es la puerta a la sociedad de la información? A la sociedad de la desinformación, diría yo. Al final se reduce a una cuestión de confianzas. Y de ensayo/error. Tal vez leo un blog donde dicen que “nosequé” es fantástico. Convencido, compro “nosequé”, y mira por dónde, no me parece tan fantástico. Probablemente deberé relativizar la opinión de ese blog en futuras ocasiones. La cuestión es que hay tantos blogs y tantas opiniones que a menudo es muy difícil separar el grano de la paja.

Claro, todo lo expuesto es realmente absurdo viniendo de un blog, éste que lees ahora mismo, que no sólo se permite el lujo de mostrar sus opiniones, sino que por si fuera poco, en ocasiones se dedica a narrar ciertos aspectos de la vida de su autor, es decir, yo mismo. Pero claro, os he hablado antes del concepto de ego, ¿no?. Y del “do it yourself”, ¿no?. Podemos tener facebooks, myspaces, flikrs, messengers y lo que vosotros queráis. Yo sigo siendo un apasionado de la blogesfera. Sigo pensando que es un medio fantástico, para expresarse y para buscar la información de la mano furiosamente sincera del fan. Necesitada de relativización, claro. Pero interesantísima.

Canciones:

The Cult: “Heart of Soul”
Yardbyrds: “Shapes of things”
Eric Satie: “Gymnopedies”




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