Archive for the 'caspa' Category

04
Ene
16

Reina, maga…

Leo con estupor un patético escándalo que se ha formado con el tema de las Reinas Magas. Que si Carmena la comunista rompespañas atenta contra la tradición católica en Madrid, que si ahora el papa le da por sacar a una niña de reina maga el primero de enero, lo cual me ha dejado con una considerable empanada de fechas tradicionales (1 de enero y ya con reyes??). En fin, en mi querencia por meterme donde no me llaman, he creído necesario meter cucharada y hacer una aportación, pues en mi barrio ya había reinas magas allá por esos maravillosos 90s. Y llegado a este punto, les pediré a mis fans menores de 10 años que abandonen la lectura de estas líneas ahora mismo (y se vayan al PornHub), porque lo que sigue, podría acabar con la magia de la navidad…

Esta historia es de cuando yo tenía unos doce años, o algo así. Tal vez serían once. Entonces estaba apuntado a un esplai, palabra que ahora descubro que en castellano es “esparcimiento”, uno de esos esplais asociados a la parroquia del barrio, que parecían un vestigio de los años del tardofranquismo en donde la iglesia catalana más democrática y de barrio hacía proselitismo católico y obrero. Nada que objetar, oiga, para mi madre era una manera de tener a sus niños colocados haciendo actividades variadas, generalmente juegos, visitas culturales y manualidades, sin andar zascandileando por las calles con vete-tú-a-saber-quién, y para mí, he de reconocer que había momentos más divertidos que otros, pero no estaba mal. Y no, el rollo parroquiano católico nunca resultó agobiante en aquel esplai.

papanoel

Este mamonazo es el que más habrá disfrutado leyendo estas líneas… (photo by @carloskarmolina)

Llegadas las fechas navideñas, se decidió hacer un pesebre viviente como actividad para la chavalería, y se representaría la tarde del cinco de enero. La historia acabaría como punto de llegada de los Reyes Magos de la cabalgata de mi barrio, la Zona Franca, o como lo llaman ahora, La Marina del Port, nombre al que me cuesta acostumbrarme. Los monitores del esplai  repartieron los papeles, y a mí me tocó de pastor, lo cual era bastante molón y me permitía estar con mis coleguitas del grupo. De modo que nos emplazaron a hacernos con un disfraz y allí me presenté, la tarde del cinco de enero, con mi disfraz de lo que sería un pastor de la Palestina del siglo I. O por lo menos, mi disfraz tal y como si fuera a aparecer en uno de esos péplums de Samuel Bronston que se emitían en TV cada semana santa. Mi sorpresa llegó cuando vi que el resto de mis compañeros pastores no iban como tal, sino que llevaban los ropajes clásicos de Els Pastorets, pelliza y barretina incluidos. Vamos, más La Cerdanya que Galilea. Malditos tradicionalismos nostrats. Para no desentonar, me colocaron de figurante junto a un pozo, con una monitora que también iba disfrazada de “Rey De Reyes”, por lo que mi plan de pasarme la tarde de charleta con mis coleguitas pastores se había ido, de repente, al garete. Y no, mi querido sector cerdete de lectores, la monitora en cuestión difícilmente podría generar ningún tipo de fantasía erótica, ni en mi yo de once años ni, y me perdonarán la crueldad, en ningún hombre heterosexual. O tal vez sí, que hay tipos muy raritos en este mundo.

Reconoceré que a partir de ese momento, resultó ser un coñazo, estar allí plantado junto al dichoso pozo de cartón piedra, disfrazado con una túnica roñosa y en compañía de la monitora en cuestión. Los minutos pasaban lentos, demasiado lentos, y de lejos veía a mis amiguetes del esplai, con sus putas barretinas, sentados junto a un fuego donde se estaba cocinando una gran perola de escudella, riendo y calentitos a la lumbre. Mis sentimientos de paz y armonía navideña iban mutando en decepción, aburrimiento y odio. Y en esas llegó la cabalgata de los Reyes, que había recorrido el Paseo de la Zona Franca y tenía su final en el parque donde estábamos.

Mi compañera de pozo, la monitora, me dio un cazo con agua y me conminó a ir a los Reyes, que habían bajado de su carroza y estaban frente a nuestro portal de Belén, a ofrecerles agua. “Ve”, me dijo, “y les ofreces diciendo: ¿su majestad tiene sed?” y yo, que ya tenía once años, ya lo sabía todo, y tenía la edad del pavo subida,  comencé a sentir una gran vergüenza por este teatrillo absurdo que me obligaba a hacer. La monitora insistió, y allí me acerqué, con mi túnica, con mi cazo, y con mis mejillas enrojecidas, a la comitiva real, y formulé la cortés pregunta: “¿su majestad tiene sed?”. Supongo que la vergüenza me hizo hablar en voz demasiado baja, de modo que el rey ni se enteró de lo que decía, y en cambio, uno de los pajes reales, una señora (¿una paja?) se giró y con cara de sorpresa simplemente contestó “¿qué?”. Así que insistí con mi frase, “¿su majestad tiene sed?”. La señora cogió el cazo de mis manos y se lo acercó a Su Majestad, mientras le decía “Manoli, bebe agua”. No podría decir mucho más, no sé qué rey era Manoli, si el negro, pintado como mandan los cánones, si era Gaspar o si era el jodido rey Leopoldo de Bélgica, la vergüenza de esa patética escena me hizo que ni mirara, cogiera el cazo de vuelta y me marchara corriendo a mi pozo de cartón piedra. Las navidades ya nunca serían lo mismo para mí.

Canciones:

Echo & The Bunnymen: “The Killing Moon”

Curtis Harding: “Surf”

Courtney Barnett: “Depreston”

 

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04
Feb
13

jitazos fugaces. hoy … OMC

El otro día leía que los de Jot Down Magazine publicaban un artículo sobre Jitazos Fugaces… ay, qué mala es la falta de ideas, cuando tienen que robar una idea que era claramente mía y que nadie más en Internet había desarrollado jamás, un clásico de NDK… simplemente tuvieron la falta de originalidad de utilizar el término original inglés (One Hit Wonders) y así se ahorraban de enviarme el cheque… Por si fuera poco, tuvieron la indecencia y la mala leche de incluir el “No Rain” de Blind Melon como Jitazo Fugaz/One Hit Wonder, lo cual es una injusticia hacia una banda que grabó 2 discos maravillosos (“Blind Melon” y “Soup”) y que despidieron con un disco de refritos y descartes que, para variar, mantenía un nivel francamente alto (“Nico”). Muy mal, Jot Down Magazine. En fin, les perdonaremos el patinazo porque resulta una revista/web que verdaderamente da gusto de encontrarse en Internet, y cuya versión en papel está muy bien hecha.

Pero me estoy enrollando, cuando lo que quería era presentar otro de esos Jitazos Fugaces que, además, me sirve para recuperar una serie que tenía algo olvidada. Los protagonistas de hoy son OMC, banda neozelandesa (ojito!) con un nombre demasiado similar a aquellos clásicos de los 80’s que eran OMD. Nada que ver, obviamente.

Bueno, esta canción llegó a los charts europeos, y también a los hispánicos en 1995, siendo visto aquí como una suerte de curiosidad, por aquello de tratarse de las antípodas, y tal… porque música australiana siempre ha llegado mucha, vía UK, habitualmente, pero ¿de Nueva Zelanda? Eso era algo nuevo. OMC grabaron este “How Bizarre” como single, cuando aún se grababan singles, y luego, tras el éxito mundial, grabaron el álbum que contenía ese single, disco que obviamente no interesó a nadie. Tuvieron la grandísima suerte de ser contemporáneos de esos melómanos de los 90’s que jamás imaginaron que haciendo un par de clics podrían obtener, gratis, aquella canción que les gustaba, sin tener que aguantar el tostonazo de disco, ni, obviamente, pagar por ello.

Y qué os puedo decir, la canción tiene su gracia, especialmente por esas trompetas que me recuerdan a la época en la que al gran Willie DeVille le dio por los sonidos más tropicales. Por supuesto, hubo el videoclip de rigor, y demás parafernalia que era obligatoria para todo Jitazo Fugaz que se precie. Según esa fuente de rigor informativo que es Wikipedia, “Between 1995 and 2000, OMC is estimated to have sold between three and four million records worldwide” … es decir, tres o cuatro millones… como el que se come seis o siete olivas… como el que llegará cinco o diez minutos tarde… qué más dará un millón más o un millón menos de discos vendidos…

Como suele ocurrir en estos casos, OMC grabaron un par de discos más que, si el que contenía el single “How Bizarre” no interesó a nadie, ni os cuento sus continuaciones. Por supuesto, poco importa, cuando amasaron tanto dinero en royalties que acabaron el cantante y el productor enfrentados por ellos en los tribunales. Y como si de un telefilm de mediodía de domingo se tratara, tras llegar a un acuerdo extrajudicial, dicho cantante, Pauly Fuenama, moría con tan solo 40 años, de una enfermedad degenerativa.

No quisiera acabar sin mencionar que probablemente los que escuchamos esa canción en 1995 íbamos a imaginar que la palabra “bizarro” se iba a poner de moda varios años más tarde… con la particularidad de que se utilizaría con el significado en inglés (bizarre, extraño o estrafalario) en lugar de con el significado real en castellano (bizarro, valiente o gallardo), creando uno de los pocos casos de “false friends” a la inversa (del inglés al castellano) que se acaba extendiendo tanto que casi hace olvidar la definición real. Eso sí que es bizarro…

17
Dic
12

Guilty Pleasures (4)

El guilty pleasure de hoy es durillo… lo admito, no sin cierto rubor… Así que a modo de justificación, dejadme que os cuente una historia. Hace unos años tuve un amigo. Habíamos sido amigos desde el parvulario, y fue así durante los siguientes 25 años, aproximadamente. No es que nada pasara, simplemente, éramos muy diferentes, tomamos tipos de vida diferentes, y si a todo ello le sumas un cóctel de pasividad, de orgullos mal llevados y de no decir las cosas cuando hace falta, bueno, el resultado es que la amistad se va, como lágrimas en la lluvia, y tal, que decía aquél.

Ese muchacho desde que empezó su adolescencia comenzó a tener una querencia por las rumbitas y esa clase de música odiosa. También le encantaba todo ese horroroso pop español de los 40 Principales. Así mismo, y aún siendo no más que un chaval, desarrolló un interés por los cantantes melódicos españoles, de esos que les gustaba a nuestros padres, y por si fuera poco, también la copla y la música tradicional. En definitiva, cuando íbamos en su coche, y era bastante a menudo, porque fue el primero del grupito en sacarse el carnet de conducir y en que su padre le dejara su coche, nos deleitaba con un festival hispánico en donde tenía cabida Estopa con Medina Azahara, pero también Manolo García con Junco, con Rocío Dúrcal, con Las Grecas y con El Canto Del Loco.

Por si no fuera suficiente, no era extraño, cuando hacía alguna tarea, por ejemplo, si estábamos de acampada y tocaba montar la tienda, que se pasara el rato cantando canciones de Antonio Molina o incluso retomando el cancionero popular, tipo “mi jaca galopa y corta el viento”… Papá Piquillo, le llamábamos. No os digo más.

Su cariño por los rumberos de aspecto más chungo de los 80s era jocosamente apreciado por nosotros, sus amigos, que, hablando en plata, nos descojonábamos de ver a un chaval con ventipocos cantando tonadas de Parrita, de Junco o de Manzanita. En fin, todos tenemos a un amigo así, ¿no? … ¿no? … por favor, que alguien diga que sí…

Y lo juro, me había olvidado de esta canción hasta que vi hace unos 3 o 4 años la película “Tres Dies Amb La Família” (Mar Coll, 2009), donde suena en una de las escenas principales. Por cierto, una sorpresa agradable, esta cinta. Muy buen guión, y la falta de pretensiones le suma muchos enteros.

Total, que ha llegado la hora de reconocer que me encanta la canción “Un Ramito De Violetas”, de Manzanita. Lo sé, la versión original es de Cecilia, pero no me gusta nada ese tratamiento de voz y esa ñoñez. Lo de Manzanita es más racial y le da un toque más dramático al tema, cuya letra es francamente buena.

Y ahora que ya he perdido toda mi credibilidad y que la parroquia rockera ya no se va a creer ningún otro elogio mío a cualquier banda de esas que todos respetamos, puedo continuar adelante. No sin antes hacer un inciso… no soy de esos que “escuchan de todo”. De hecho, hay quien me ha calificado de tener una actitud un poco talibán con ciertos músicos o ciertas corrientes. Dicho lo cuál, podemos volver a “Un Ramito De Violetas”.

Además de la letra, otro de los puntos fuertes de la canción es esa producción tan típica de la canción melódica o ligera española de finales de los 70’s y principios de los 80s. Una producción, lo digo aquí y ahora, muy buena. Esos vientos sutiles, esas cuerdas que dotan de dramatismo a la canción. Aunque no lo parezca, las compañías de discos grandes en España se gastaban los cuartos en sus producciones, y había grandes arreglistas.

En fin, no me voy a poner en plan estupendo, la canción me gusta, porque me recuerda a mi amigo, pero también porque … no sé… ¿por qué gusta una canción?

 

04
Oct
11

¿Sabes lo que pasa?

Juro que tenía un vago, vaguísimo recuerdo de ésto, pero nunca lo llegué a identificar exactamente. Normal, por otra parte. 1984. Sólo hace 27 años. Por cierto, el Gran Hermano, entonces, no dominaba el mundo. Chúpate esa, George Orwell. Todavía necesitaría unos años más para hacerlo. Pero volviendo a 1984 y mis recuerdos difusos, era capaz de recordar una coplilla que decía algo así como “sabesloquepasacuadodicesquemequieres” y luego “drinking tú, drinking yo”, pero no de ponerle una cara, un nombre, una estructura. Hasta que hace poco, muy poco, llegó a mí en la forma de ese vídeo que he pegado. Lo siento, es que no pude evitarlo. Fue de casualidad, cómo di con él. Dios salve a Youtube, remendador de memorias deshilachadas, y todo el mundo sabe que para las generaciones que crecieron durante los 80’s, recuerdos es igual a imágenes de la tele. Ahora tiene nombre. Y cara. Y una secuencia. Y la verdad, creo que ya estaba bien cuando quedaba almacenado en mi caja de los recuerdos difusos. Ahora es tarde, ya he visto demasiado. Como diría aquél, he visto cosas que vosotros no creeríais. Laín. Por qué?
¿Sabéis cuando ves un vídeo y ya en los primeros segundos te das cuenta de que la cosa no va bien? Pues éste es un claro ejemplo. Desde la presentación del gran Juan Tamariz, esas coristas negras con vestido de flamenca de tienda de chinos, ese bajista que parece que tiene el baile de San Vito y de fondo, él. Aparece ese muchacho detrás del escenario haciendo ese pase de baile que Rodolfo Chikilicuatre dio en llamar “el maiquelyason”, y se planta frente al pie de micro, como el niño que sale a hacer un playback para su función de fin de curso… pero con esa pinta de heroinómano en potencia. Con esa camiseta. Échale la culpa al boogie.
De la canción, poco puedo decir. Las imágenes y la música son completamente autodescriptivas. No, es que no pienso hablar. No voy a perder el tiempo en desarrollar esos coros (uh-ah), esa mezcla castellano-inglés, ese organillo que deja a los gitanos de la cabra en Stravinski… Y la letra. Tiembla, Pablo Neruda.
Luego la cosa se desmadra… arriquitaun-taun-tan-tu-taun, la guitarra española que agarra ese multiinstrumentista, ora en el órgano, ora a las seis cuerdas, que luce una camisa, ojo al dato, con la espalda descubierta, y el amigo Laín agarra un walkie-talkie, precursor del megáfono que usaba Enrique Bunbury en sus conciertos con Héroes Del Silencio. A partir de ese punto, todo va en caída libre.
En fin, a veces es mucho mejor no saber. Que la memoria, traicionera ella, nos deforma todo bajo el prisma que proporciona el tiempo y la autoprotección hacia los malos recuerdos. Que la verdad está sobrevalorada. Que la ignorancia es felicidad. Que todo en la vida es sueño. Buenas noches y buena suerte.
Canciones:
Chris Cornell: “Preaching the end of the world”
Redd Kross: “Dumb Angel”
Fun Lovin’ Criminals: “Take me back”
30
Jul
08

Caótico Fanegas

Sé que no descubro nada muy original cuando digo que los de Muchachada Nui han insuflado una bocanada de aire fresco a la ranciedad televisiva actual. Como suele ocurrir, ahora salen clonos a menudo (recordemos los anuncios de Fiat Punto o también los de las tarifas para sms de Movistar) y es habitual encontrarte gente que dice que algo es “raruno”, que ése es un “gañán”, o ya directamente parafraseando sketches de los muchachos. Lo reconozco, yo el primero. En fin, mientras no acabe la cosa como con el personaje de Chiquito de la Calzada.

De las dos temporadas que llevan emitidas en la 2 de TVE, huelga decir que la segunda ha sido considerablemente más flojita, y supongo que es difícil mantener cierto nivel con un programa semanal. En cualquiera de los casos, se les debe agradecer los buenos momentos. Y esta entrada está dedicada a un par de ellos.

Dentro de su “Mundo Viejuno”, divertidísimas parodias de las películas juveniles de finales de los 70’s y primeros de los 80’s, género a reivindicar, sin duda alguna. Con todos ustedes, (fanfarria) Caótico Fanegas!!!

Caótico Fanegas: el retorno

Canciones:

Billy Idol: “Eyes Without a Face”
David Bowie: “It’s Hard To Be A Saint In The City”
RHCP: “Higher Ground”

22
Abr
08

Jitazos Fugaces. SPECIAL EDITION… hoy: Inner Circle

Edición de lujo esta de los Jitazos Fugaces que aparecen hoy por este vuestro blog. Y es que, bien, a priori, definí los Jitazos Fugaces como esos temas pegadizos que de repente surgen e invaden radios y teles durante una temporada, y cuya fama supera con creces la de sus propios creadores, que suelen quedar enterrados y resultan incapaces de sobrellevar una carrera musical. Por suerte, generalmente. Y sin embargo, en esta ocasión os presento a una banda que fueron durante una época los reyes de los Jitazos Fugaces y de la reincidencia. Ladies and gentlemen, please hats off to… Inner Circle!!

Conocí a Inner Circle en 1993, cuando sacaron un Jitazo Fugaz como el que os presento: “Sweat (A La La La La Long)”

Está claro que Inner Circle ya sabían qué les hacía falta para ganar cuartos… un estribillo pegadizo, un ritmete reggae y un videoclip con playas y chicas en bikini. Este videoclip y este Jitazo en cuestión resulta todo un ejercicio de estilo al respecto. Pero diablos, a mí me volvieron a convencer. Por favor, decidme que vosotros tampoco podéis dejar de canturrear…

Y desde entonces les perdí la vista. Tirando de esa herramienta de desinformación que es Wikipedia, leo que Inner Circle son una banda jamaicana creada en 1968 (en el mismo año que Joe South publicó el original del “Games People Play”) y que publicó su primer disco en 1974 (??!!). La banda sufrió cambios en su formación, especialmente tras la muerte en 1980 de su solista original, que fue reemplazado por el gordo rasta que todos recordamos. Este mismo tipo enfermó gravemente en 1995, probablemente por eso ya no hubieron más veranos con Jitazo Fugaz Reggae. En la actualidad siguen adelante, con otro vocalista, y de hecho su carrera tiene chorrocientos discos. Pero como suele ocurrir en estos casos, poco importa lo que hubieran grabado, antes y después. Con vuestro permiso, me voy a tararear un rato más.

03
Abr
08

Jitazos Fugaces. Hoy … New Radicals

Esta es la historia de un tipo que hizo un Jitazo Fugaz y de cómo tuvo una nefasta influencia en ese país especialista en desvirtuar las cosas hacia lo grotesco llamado España. Esta es la historia de los New Radicals.
Como banda, seguramente no os diga gran cosa. A diferencia de muchos autores, o quizás debería decir perpetradores de Jitazos Fugaces, los New Radicals no sacaron más que un disco. El 95% de los autores de Jitazos Fugaces intentaron conseguir las mieles de la gloria con un siguiente disco al del Jitazo en cuestión, algunos incluso cayendo en la más cruel de las multireincidencias. No fue su caso. Los New Radicals fueron una banda americana que triunfó por todo lo alto en las listas británicas, lo cuál ya era raro en una época, la del brit pop (o sus últimos coletazos) en la que cualquier cosa que viniera de allende el Atlántico era vista con más o menos celo desde la pérfida albión. Y todo gracias a esta canción, “You get what you give”, que incluyeron en su único trabajo. Que nadie me pregunte qué extraño arcano hizo que se alinearan los planetas y proporcionaran tal éxito a este tema de unos perfectos desconocidos. Ni lo sé, ni me importa.Lo cierto es que la cancioncilla no está nada mal, y por estos lares fue pasto de esos recopilatorios con ínfulas de modernidad y de alternatividad que se publicaron a finales de los 90’s, tal vez fuera el que patrocinaba Pepsi, tal vez no. Los New Radicals eran una banda con un líder claro, el cantante y compositor Gregg Alexander, mientras que el resto de la banda era de composición bastante voluble. Que no lo recordáis? Se trata del individuo de la foto:
Y sólo por eso, merece arder en el más cruel de los infiernos… fué él quien trajo la moda del gorrito de pescador que de golpe y porrazo los indies más cool de la Celtiberia robaron a su viejo y se calaron, orgullosos de su modernidad. Pero claro, eso fue en 1998. Y claro, a qué personaje mediático español recordamos en 1998 con ese dichoso gorro de pescador? Haced memoria… claro que sí, Ismael de Gran Hermano 1, un tipo detestable sin lugar a dudas. Visto lo visto, no me extraña que Gregg Alexander dejara su banda y se dedicara a escribir canciones para Enrique Iglesias y ese fulano que anda chocheando bajo el nombre de Santana.




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