Archive for the 'Black Crowes' Category

06
Ago
13

SOUTHERN CALIFORNIA SUMMER’13 – Y FINAL

Bueno, hace ya varios días que volví de California. Ocurre que, como por varias circunstancias no he podido, retomo el capítulo final que cierra esta serie americana. Y lo retomo situando la acción en el sábado. Acabados los quehaceres laborales, tenía un día de asueto, que se levantó gris y con esa neblina tan característica que se levanta temprano por la mañana en el sur de California. Incluso con cuatro gotas.

Abandonaba mi hotel, camino de Los Angeles, pero antes tenía una parada planeada, Carlsbad Premium Outlets. Ya lo he explicado muchas veces, el tema de los centros comerciales en este país es demasiado tentador. Y como quiera que Carlsbad está en dirección a Los Angeles, pues ya me fue bien hacer una parada para comer y hacer unas compras. No serían las últimas, y comienzo a pensar que últimamente, mis visitas a USA me salen demasiado caras: demasiado consumismo!

El problema vino después. De Carlsbad a LA hay unos 140km , lo que en condiciones normales no serían más de 90 minutos de conducción. Pues bien, a mí me llevó tres horas y cuarto. Y es que si hay algo odioso de conducir hacia el norte desde San Diego, son las caravanas constantes. Cuando es viernes por la tarde, porque es viernes. Cuando es sábado, porque es sábado. Y al final, haciendo memoria, siempre acabo cogiendo retenciones. Pero la del sábado fue de antología. Aunque el destino bien valía la pena: Amoeba Records!!

Otro clásico en mis viajes a USA, mi visita a Amoeba Records. Hacía un año que no iba por ahí, y esta vez fui con tiempo y ganas de remenar cubetas de CD’s y gastarme los cuartos. La tienda es enorme, y se vende de todo, en CD y en vinilo. Pero yo me suelo dirigir a la sección de ofertas, con multitud de CD’s de entre 2 y 4 dólares, y una promoción de 4 al precio de 3… y allí es donde pierdo la cabeza… 40 CD’s acabaron en mis manos, y os juro que hice criba antes de pasar por caja. Pero amigos, 67 miserables euros fue lo que pagué. Y no me arrepiento.

En esa sección suelo coger 4 tipos de discos:

1.- Discos que tenía grabados, no originales, para completar. Por ejemplo, y en esta ocasión, el “By Your Side” de los Black Crowes.

2.- Discos que a priori (y digo, a priori, que luego hay sorpresas) tampoco es que me interesen mucho, pero por lo que valen, caen a la saca. Por ejemplo, “Avalon” de Roxy Music.

3.- Discos con los que, sencillamente, pruebo, a ver qué tal. A ese precio, me puedo arriesgar. Por ejemplo, “Whip It On” de The Raveonettes.

4.- Pequeñas joyas inesperadas… y esos discos, amigos, son los que más me satisfacen… por ejemplo, compré el debut de D-Generation o el de Ocean Colour Scene, ambos descatalogados y defenestrados por las propias bandas, a 2 dólares cada uno!!!

Satisfecho con mis compras, me dirigí a mi hotel, en downtown. Por esas casualidades de la vida, y supongo que al hacer mi entrada bastante tarde, casi a las 9PM, no había habitaciones libres y se vieron obligados a darme una suite… ay, amigos, ¿sabéis lo que es tener una habitación de hotel que era solo un poco más pequeña que mi piso? Ser rico tiene que ser una cosa estupenda… lástima que a la mañana siguiente me tocara un madrugón infernal (4AM para maitines) y en definitiva, no pude sacarle mucho provecho a mi suite. Pero sí se lo saqué a mi último día en USA!

Canciones:

Cactus: “Long Tall Sally”

David Bowie: “What’s Really Happening?”

Héroes del Silencio: “Bendecida”

10
Ene
13

DISCOS QUE OLVIDÉ QUE TENÍA Hoy: “New Earth Mud”, Chris Robinson (2002)

Cuando uno comienza a acumular discos, al cabo de unos años nota el peso de un cierto complejo de Diógenes. No me entiendan mal, no haré la aberración de apartar mis discos para pasarme a consumir mp3, sin embargo, puedo comprender los problemas de espacio. Los discos son objetos físicos que nos acompañan, a veces, durante una temporada, y luego, por diferentes razones, quedan arrinconados, hasta que, sin nadie realmente pretenderlo, vuelven a salir a la luz. En esta nueva sección repasaré discos que tenía cogiendo polvo en una estantería, pero que si en alguna ocasión compré, fue por algo. Vete a saber el qué. Discos que hacía mucho que no escuchaba, tanto, que los había olvidado. Con todo el riesgo que ello conlleva, amigos, porque sabemos que la música va asociada a vivencias y recuerdos, y a veces, el subconsciente es sabio, y si nos lleva a enterrar algunos discos, por algo será. De modo que un respeto, que el artista se juega la vida.

Como soy un tipo poco original, pero de buen fondo, diré que esta idea de los discos arrinconados que saco a rescate no es mía, sino que se la estoy copiando a Kiko Amat, de su blog. Como quiera que no creo que lea estas líneas y con la autoridad moral de haber comprado y leído todas sus novelas (que recomiendo), me permito tomarme esta libertad.

Este año que se ha hablado tanto de los discos en solitario de Chris Robinson, con su nueva banda, Chris Robinson Brotherhood, me permito recordarles que el cuervo (lo siento, para mí será SIEMPRE el cantante de los Black Crowes) ya publicó un LP él solito, hace una década. Y allí estaba vuestro buen amigo Kar, dispuesto a rendir pleitesía, y a gastarse los cuartos en este trabajo en cuestión. No en vano, era 2002, los Black Crowes habían publicado esa maravilla que fue “Lions”, para mi gusto, el último gran disco de los de Atlanta, el año anterior… ¿cómo no iba a comprar ese trabajo en solitario del vocalista?

Portada del disco

Portada del disco

Y por lo que veo, invertí mis buenos cuartos, copia en CD, estuche de cartón, en una edición cuidada que incluye un DVD con algunas tomas en directo. Aunque reconoceré una cosa: nunca he visto ese DVD…. Por dos razones, primero, que no suelo hacer mucho caso de estos extras, y sobretodo, que en su momento, el disco me decepcionó un poco. Como dije, lo compré a los pocos meses de su lanzamiento, por lo que me gastaría unos dinerillos, nada de series medias u ofertas. Si la memoria no me falla, lo compré en Discos Revolver, la verde, de la calle Tallers de Barcelona. Al día siguiente tenía un viaje de trabajo que me apetecía más bien poco, y me decidí a darme ese capricho.

Qué llevaría este DVD?

Qué llevaría este DVD?

Cuando leí lo que se decía de este trabajo de Robinson en Popular 1, revista que por aquél entonces seguía siendo un referente claro para mí, lo cierto es que me asustó un poco. Luego escuché el disco, y  lo entendí: poquito Rock tiene este “New Earth Mud”. Y mucho menos, aires de Black Crowes. Ni psicodelia, ni rock sureño, ni The Faces…

Sin embargo, considero que el tiempo se ha comportado con él… lo escucho ahora y me está gustando más que entonces, a pesar de que tampoco lanzaría cohetes. Corría, recordemos, el año 2002, y Chris Robinson era entonces un tipo enamorado de su joven y flamante mujer, la guapita de cara Kate Hudson, y este disco rezuma amor (titula una canción “Katie Dear”, ojo) y un cierto espíritu, digamos, adulto. Lejos del rollo festivo de “By Your Side” o de la psicodelia de “Lions”, quizás sí que recupera un poquito de soul. Pero poco, mucha guitarra acústica, teclados, medios tiempos… un cierto sonido de rock suavecito de FM tipo M80. Los primeros nombres que me vienen a la cabeza son un Billy Joel sin tanto pianazo, o de un Stevie Wonder de finales de los 70s o primeros de los 80s. O incluso de un Joe Cocker ochentero. Para que se vayan haciendo una idea. Normal que entonces me causara decepción, y acabara cogiendo polvo en la estantería.

El artwork es bonito, eso sí...

El artwork es bonito, eso sí…

No  lo destacaría especialmente, ni recomendaría fervientemente su escucha, especialmente si uno es fan de los cuervos. Entiendo que en su momento tenía que comprarlo. Y sin embargo, ahora veo algunas melodías bonitas, algunos arreglos majos, algunas canciones que valen la pena. Especialmente aquellas en las que se acerca al soul y otras negritudes, en su vertiente más elegante. Un no está mal en toda regla.

Canciones:

Chris Robinson: “Untangle My Mind”

Chris Robinson: “Better Than The Sun”

Chris Robinson: “Silver Car”

31
Dic
12

Nochevieja 2012

¿Ya tenéis pensado cuál va a ser la primera canción que vais a pinchar en este 2013? No me refiero a la chorrada que suene en el primer anuncio del año, o el tono de vuestro móvil, o cualquiera de esas canciones que pilléis, como quien no quiere la cosa, en un especial televisivo. No. Me refiero a la primera canción que queráis escuchar el año que viene. Que os pongáis frente al equipo de música, elijáis el disco, lo pongáis y seleccionéis el tema.

Tuve a un amigo que estaba un poco obsesionado con eso. De hecho, quien lo estaba, realmente, era su novia. Un año, pasaron la nochevieja juntos, y su novia se empeñó en pinchar la versión del “Hard To Handle” de los Black Crowes, justo después de las campanadas. Al poco tiempo, esta novia dejó a ese muchacho, y desde aquél día, no sólo le cogió manía a “Hard To Handle”, sino también a los Black Crowes, en general.

No creáis, yo también tenía algunas tradiciones en ese sentido. Durante varios años, la primera canción que pinchaba en el año recién estrenado era “Suck On The Jugular”, de los Stones, una pista poco conocida que se encuentra en su fantástico “Voodoo Lounge”. Así, viviendo yo en casa de mis padres, acabado el ceremonial con la vid, el cava y todas esas cosas, me iba a mi cuarto y hacía sonar esa canción, mientras me arreglaba antes de largarme de casa. Eso era cuando salía para fin de año, cosa que dejé de hacer, por agobio, mucho tiempo atrás.

Y hoy en día, aunque no celebro mucho el fin de año, más allá de las dichosas uvas, y aunque prefiero salir cualquier otra noche del año que no sea la del 31 de diciembre (ni la del 24 de junio), he de reconocer que, de todas las festividades navideñas, Nochevieja es mi preferida, por el simbolismo que tiene de regeneración, de nuevo comienzo, de limpieza y de vista puesta al presente y al futuro. Sí, lo sé, mañana será día uno y nada habrá cambiado realmente. Y los puntos de inflexión se pueden generar en cualquier fecha del calendario. Y sin embargo, un empujoncito nunca viene mal.

Y no soy muy de desear feliz año indiscriminadamente, pero cualquiera que esté leyendo estas líneas, se lo merece. De modo que sí, a todos mis lectores, les deseo un feliz año 2013. Y por aquí estaremos a partir de mañana, de nuevo.

Canciones:

Lucky Soul: “Add your light to mine”
Neil Young: “I’m the ocean”
Charles Bradley: “Stay Away”




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