Posts Tagged ‘tiendas de discos

23
Sep
13

DISCOS 7 PULGADAS – RELOADED

Por si alguien no lo sabía, yo tenía antes un alojamiento de Blogspot para este, vuestro blog favorito. Luego, se hizo mayor, y me monté el chiringuito por mi cuenta, este www.notasdekar.com aunque el sitio de blogspot sigue abierto. Más que nada porque nunca me he preocupado en cerrarlo. Y es que, amigos, mi blog es ya un vejestorio de la blogosfera, desde julio de 2005. Cuidado.

El logo tenía su gracia...

El logo tenía su gracia…

El caso es que de vez en cuando lo reviso, ya que todavía hay gente que comenta. Porque amigos, mi blog es ya un vejestorio de la blogosfera, desde julio de 2005. Cuidado. En esta ocasión había un par de sorpresas. La primera venía de otro comentario en la que podríamos calificar como mi entrada más popular, la dedicada al Señor Lobo, demostrando que a la parroquia de NDK le va más el rollo nostálgico que a un tonto un yo-yo. Lo interesante del asunto es que era alguien que me recordaba el Pop Festival de Badalona de… 1995!!! ¿Lo recordáis? Era de los primeros tinglados “alternativos” más o menos grandes, tocaron Paul Weller, Sonic Youth, Yo La Tengo o Beck, y unos Australian Blonde que eran, por entonces, la gran esperanza blanca del indie hispánico. Yo quería ir, y como siempre, no fui. Era muy pipiolo, mis amigos no estaban por la labor, y bueno, me lo perdí. Con la perspectiva del tiempo, no ver a los dichosos Australian Blonde o a Beck no me parece una tragedia. Pero en aquél momento, me hubiera gustado,  más por el ambiente de festival que por el cartel.

Cartel del Pop Festival de Badalona 1995 (la imagen es de http://xavigorro.blogspot.ch/2013/01/afraid-to-speak-in-public.html)

Cartel del Pop Festival de Badalona 1995 (la imagen es de http://xavigorro.blogspot.com)

Había, sin embargo, un segundo comentario en otra entrada, que me ha parecido mucho más entrañable. Resulta que hace unos años escribí una entrada sobre la mítica tienda de discos de Barcelona Discos 7 Pulgadas, ya desaparecida. Sí, haciendo click en el nombre, accedéis al texto. De nada. Pues bien, resulta que hace unas semanas me escribió un comentario el que había sido dueño de la tienda:

Hola!!! 
Un amigo acaba de enviarme este enlace. Soy el propietario de lo que fue 7 Pulgadas. Gracias primero por el pequeño homenaje.
Y añadir una explicación: las muescas de los CD’S se hacían en origen. Eran discos descatalogados y las compañías discográficas les hacían esas marcas al venderlos a bajo precio. Más que nada para evitar impuestos a pagar. Esos discos recibían en origen otro tratamiento fiscal. Nosotros acabábamos pagando los mismos impuestos, pero los fabricantes no.
En fin, espero haber aclarado el asunto.
Hasta otra

Qué queréis que os diga… lo bueno de escribir en Internet es precisamente esto… quiero decir, me encanta saber que alguien lee estas líneas. Y me gusta interactuar con mis lectores, y recibir vuestros comentarios. Pero además, esta sensación de “el mundo es un pañuelo” que proporciona la red hace que los otros muchos inconvenientes que tiene (SPAM, trolls, idiotas sueltos, …) se queden diluidos.

Canciones:

Gram Parsons: “In My Hours Of Darkness”

The Answer: “Pride”

QOTSA: “Kalopsia”

Anuncios
25
Mar
13

EL NEVERENDING TOUR SE DETIENE EN PRAGA (DÍA 2): TURISMO DE TIENDAS DE DISCOS

Hoy es lunes 25, son las 22:07 y esto es una habitación pequeña y cutre de un hotel de Praga, que se asemeja más a una residencia de estudiantes que a un hotel convencional, con la diferencia que en lugar de toparme con universitarias desbocadas, veo a familias y a más críos de lo que yo considero normal. Así que doy con mis huesos en una cama individual y me parece como si estuviera de vuelta a mi vieja habitación de casa de mis padres. El televisor de doce pulgadas (de tubo, por supuesto) y el radiocassette que incluyen en un estante hacen que sólo necesite un póster en la pared para hacer una regresión absoluta a mis 16 años.

Esta es mi segunda vez en Praga, y aunque habitualmente no tengo mucho tiempo para paseítos turísticos, durante mi primera visita, de la que ya di buena cuenta por aquí, pude visitar los cuatro o cinco lugares básicos para todo turista. En esta ocasión, sin embargo, la historia es diferente. Apenas tengo un par de tardes para mí, tal vez sólo una, ya que seguramente mañana tendré una cena de trabajo que arruinará cualquier plan de escaparme a callejear.

Porque queridos míos, es por todos conocido que los lugares se conocen caminando o tomando el transporte público, y tratando de no pasar necesariamente por aquellos espacios puramente turísticos. Está claro que cada ciudad tiene rincones que no te puedes perder, seas un turista o un purista. Si uno viaja a Roma, no se puede perder la Fontana Di Trevi, por más turístico que sea. Pero tampoco debería dejar escapar la basílica de San Pietro In Vincoli, que no es de las más visitadas. Por poner un ejemplo rápido.

Una manera que he encontrado de “salirme” del circuito turístico es buscar tiendas de discos. Ya lo he hecho en dos o tres lugares, busco por internet direcciones de tiendas de discos a las que poder acceder, caminando, preferentemente (y no tengo mayores inconvenientes en caminar 30 o 40 minutos), y las localizo en un plano. El resto está claro, salir a buscarlas. Eso te lleva a pasear por calles que pueden estar apartadas de los caminos habituales, y a tomar un pulso más real de la ciudad. Una excusa como otra cualquiera, porque luego, está por ver si el material que puedan tener esas tiendas, vale la pena como para gastarse los cuartos.

Eso en el caso de que las encuentres, porque esta tarde, tenía dos objetivos. No muy alejados, el sol se ponía y el ambiente se iba enfriando más y más, que junto al viento gélido, hacía el paseo más bien poco apacible. Y al final, fracaso: una de las tiendas, cerrada. Desvanecida. Desaparecida del mapa, sin rastro, si es que alguna vez existió e Internet no me ha jugado (una vez más) una mala pasada. Es el destino de las tiendas de discos, desaparecer o convertirse en frías, aunque cómodas y baratas, páginas web de venta online. La segunda tienda, directamente, no la he encontrado. Me he perdido, cosa que no es que me preocupara demasiado. Pero cuando sacar la mano del bolsillo para coger el plano y buscar dónde diablos estaba ha comenzado a conllevar riesgo de congelación de mis dedos, he decidido cesar mi búsqueda y volver al hotel. Que ya tenía suficiente exploración por hoy.

Canciones:

Hank Williams: “I’ll never get out of this world alive”

Mastodon: “Curl Of The Burl”

David Bowie: “Where are we now?”

16
Mar
13

jitazos fugaces. hoy … the connells

Volvemos con uno de esos jitazos fugaces de los 90s, básicamente porque fue esa la época en la que estaba más atento a lo que programaban las radios, o esa clase de shows de televisión que son hoy en día una rareza, o un resto de la época paleolítica: los programas de videoclips. ¿Recordáis? Antes había bastantes, amén de las clásicas MTV y VH1, para consumo exclusivo de aquellos suertudos que tenían televisión por satélite. Los demás nos conformábamos con seguir “Los 40 en Canal +”, “Sputnik”, “Clip Clap Video” o aquel fugaz “MTV España” que emitió una temporada Antena 3. Había más, pero no recuerdo los nombres. Y a ellos le podíamos sumar los programas que emitían playbacks de bandas que pasaban por el país para hacer promoción (“Zona Franca”, “Música Sí”, …). Lamentables, pero amigos, era una época sin internet, por lo que se convertía en la única manera de ver imágenes de tus grupos favoritos, y de los que no lo eran, sin tener que pasar por caja y comprar los VHS que se vendían en aquello que conocimos como tiendas de discos.

No se trata de una nostalgia hacia esa época, en realidad, hoy en día podemos acceder a cualquier tipo de música de una manera francamente increíble. Y no, no hablo de las descargas ilegales. Yo mismo, antes de escribir este texto, he buscado y revisado el videoclip del jitazo fugaz al que nos referimos hoy. Sin tener que esperar a que sea la hora del programa de videoclips, sin tener que esperar que les dé por emitir la canción en cuestión. No es eso. Y sin embargo, lo positivo de esos maravillosos 90s es que el rock se puso de moda, con lo que bandas que hoy en día apenas saldrían del circuito de bares, podían contar con sus 15 minutos de fama, y nosotros, chavalería inocente y ávida de nuevas sensaciones, podíamos disfrutarlos. Sí, claro que hoy en día tenemos una oferta ingente, pero me da la sensación de que es un poco para iniciados. Yo puedo encontrar un concierto en vídeo de The Shazam, pero jamás se me habría ocurrido buscar ese grupo si hace unos años no hubiera dado, casi por casualidad, y a través de una tele generalista, con un videoclip de Weezer. Y así.

De modo que quién les iba a decir a nuestros protagonistas del día, The Connells, que tras 9 años y cinco discos a sus espaldas, iban a tener su momento de fama al otro lado del charco, en la vieja Europa, con el jitazo “’74-‘75”. Era el año 1993. Sí, The Connells eran un grupo que comenzó en los 80s, englobados en lo que se dio en llamar nuevo rock americano, que aupaban las radios universitarias y que tenían sus popes en R.E.M., Violent Femmes, Long Riders o Green On Red. Curiosamente no fue a través de una banda sonora para una película, o al ser elegida como sintonía de un spot publicitario, como había ocurrido en otras ocasiones, como llegaron a ese pequeño éxito. Simplemente, sucedió.

Les favoreció, eso sí, un reconocible videoclip que tiraba de la nostalgia del instituto, con fotos de esa época y de sus protagonistas, 20 años más tarde. En definitiva, una versión primigenia de lo que conllevaría la aparición de Facebook y esas reuniones de colegios, institutos o grupos de universidad, cuando todos estaban más calvos y todas estaban más gordas, y todos y todas trataban de certificar sí quien les hacía tilín en esa época todavía tendría un paseo.

Y debo decir que la canción está muy bien. Esa acústica casi céltica mantiene el tono nostálgico de la canción, y el estribillo, sencillísimo, se te queda pegado al cerebro irremediablemente. Como suele ocurrir en estos casos, el éxito, como vino, se fue, aunque para The Connells no supuso un gran trauma. Recogieron los bártulos, contaron sus billetes y se volvieron a ese circuito local del que jamás hubieran imaginado salir, ni que fuera de un modo fugaz. Lo intentaron, claro. Pero lo difícil, ya se sabe, no es llegar, sino mantenerse. La prueba más fehaciente del retorno a su lugar natural es que mientras su último disco data de 2001, su último videoclip data de 1996. Significativo.




septiembre 2019
L M X J V S D
« May    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  

Sígueme en Twitter

Categorías

Anuncios