Posts Tagged ‘steve earle

14
Sep
13

libro del mes (septiembre): “disset maneres de matar un home amb un tovalló”, òscar Andreu (diecisiete maneras de matar a un hombre con una servilleta)

He de reconocer que no las tenía todas conmigo cuando este libro cayó en mis manos. He de reconocer también que la faceta radiofónica de su autor, Òscar Andreu, me gusta. Lo cual puede distar mucho de que me interesen sus habilidades literarias. Sí, Òscar Andreu podría entrar un poco en la categoría de “autores mediáticos”, o si más no, en la de esos escritores cuyo éxito, al menos inicial, no se debe a sus capacidades frente al teclado sino frente al micrófono, en el escenario o en la televisión. Nada que no le pueda pasar a un Steve Earle cualquiera. Podemos conceder el beneficio de la duda, sí, pero definitivamente, parece bastante claro que un debut literario resulta más sencillo y más arropado si su autor tiene un nombre en alguna otra disciplina popular: televisión, radio o música, por ejemplo.

Òscar Andreu conduce junto con Òscar Dalmau un programa radiofónico diaro en RAC1, actualmente la radio líder en Catalunya. Y sí, el programa me gusta, me divierte y me parece de lo más fresco que se puede encontrar en la radio actual. Para los muchachos chapados a la antigua como yo, que todavía escuchan la radio. ¿Cómo acabé con la primera novela de Andreu entre mis manos? Se lo pueden imaginar: un regalo.

Locutor...

Locutor…

Y bien, debo tragarme mis palabras, y mis prejuicios. “Disset maneres de matar un home amb un tovalló” (escrito en catalán, “Diecisiete maneras de matar a un hombre con una servilleta”) me ha gustado bastante. El libro, pues no sé si calificarlo de “novela” tiene un mecanismo más simple que el de un yo-yo, y no es otro que el de jugar con la identificación del lector con lo leído, abusar de esa memoria que tiene un prisma traicionero y cabrón, y hacer gala de un sano sentido del humor.

En realidad, se trata de una conjunción de memorias de un eventual alter-ego de Òscar Andreu de su niñez y adolescencia entre los 80s y primeros 90s en un barrio entre obrero y marginal de una de las muchas ciudades dormitorio que rodean Barcelona. Una cierta marginalidad, sin caer en lo sórdido, esa entrañable cutrez del barrio, ese arraigue por la calle. Lo reconozco, leía esas páginas (rapidísimo, de un tirón) y podía fácilmente rememorar historietas que yo mismo viví en mi barrio, extrarradio de Barcelona. Escrito en catalán, la mayoría de los diálogos están directamente escritos en castellano, porque ése era el idioma de los barrios periféricos.

¿Me seguiría gustando si yo hubiera crecido en una zona céntrica de Barcelona? ¿En un pueblo de Girona? ¿Tal vez fuera de Catalunya? ¿Y si mi niñez no hubiera transcurrido en los 80s? Es difícil de decir. Desde luego, la sencillez le suma enteros, y sin embargo, no creo que funcionara igual de bien sin el factor de tocar el substrato personal. Claro que también me encantaron las andanzas de Arturo Bandini y no fui un niño en una familia italoamericana ultracatólica de los años 30s.

 

Canciones:

Fleetwood Mac: “Your Own Way”

Brant Bjork: “Hynda 65”

Mark Lanegan: “You only live twice”

05
May
13

Libro Del Mes (Abril): “No Saldré Vivo De Este Mundo”, Steve Earle

De acuerdo, el mes pasado no hubo sección, y este mes, ya voy 5 días tarde. No es que no haya leído nada interesante de lo que hablar. No es eso. Circunstancias difíciles de controlar me han hecho alejarme del teclado durante más tiempo de la cuenta. Poco importa todo esto, sin embargo, así que lo mejor es lanzarse, sin mayor dilación, al libro del mes de abril.

No soy lo que podríamos decir un fan de la carrera musical de Steve Earle. En realidad, sólo he escuchado un disco suyo, “El Corazon”, y aunque me gusta, no le he dedicado mayor atención al resto de LPs de nuestro hombre, si bien sé que es una cuestión de tiempo. Hago esta puntualización para que no se crea el lector que los elogios que le pienso dedicar a la primera novela de Earle son debidas a la obnubilación propia del admirador. No sería el primer músico que se lanza a la novela, y estos saltos de disciplina artística suelen tener resultados desiguales. Afortunadamente, sin embargo, puedo deciros que en el caso de Steve Earle, no puedo sino dedicarle elogios.

“No Saldré Vivo De Este Mundo” toma su título de la canción de Hank Williams, y es el propio fantasma del mito de country quien toma protagonismo en esta historia, fechada a principios de los 60s en un suburbio de San Antonio, Texas. Una serie de personajes marginales puebla la historia, protagonizada por Doc, un exmédico yonqui de mediana edad que malvive ejerciendo su trabajo para aquellos quienes no pueden permitirse acudir a un hospital: prostitutas, drogadictos, rateros de mala muerte. Todo da un giro cuando acude en busca de sus servicios Graciela, una jovencísima inmigrante mexicana. A partir de ahí, acontecimientos extraños se sucederán en el barrio. Y hasta ahí os puedo contar.

De marginalidad sabe un rato, el tío Earle, quien se inyectó todo lo que se podía inyectar, y quien paseó por los callejones, las cárceles y los tugurios. Eso fue hace bastante, y su supervivencia y salida de ese mundo nos ofrece una visión realista y a su vez, cariñosa hacia todos aquellos personajes que se mueven en ese sub-mundo que parece tan lejano.

Y al final, la redención, claro. El concepto de la redención siempre me ha repelido, por tratarse de un recurso fácil, por ser un sospechoso trampolín a la sensiblería en el mejor de los casos, cuando no a la pura hipocresía. Y por manido. Es quizás el punto más débil de la novela. Pecata minuta, debo decir. “No Saldré Vivo De Este Mundo” se lee de una manera rápida, pero es capaz de dejar un poso. Alguna vez he confesado que en gran medida, juzgo un libro en función de si, al cerrarlo, me hace pensar en lo leído. En este caso, Steve Earle ha tocado la tecla adecuada. Esperemos que no sea sino el principio de una carrera novelística prometedora.

Canciones:

Mark Ronson (feat. Daniel Merriweather): “Stop Me”

The Rolling Stones: “The Singer, Not The Song”

Soundgarden: “Powertrip”

25
Mar
13

lo mejor de la semana. semana 18 + El Neverending Tour se detiene en Praga

Esta noche he llegado a Praga, y cinco minutos en la cálleme han servido para darme cuenta de que la primavera en casa es un puro espejismo. Por aquí la temperatura nocturna es de -4ºC, queridos. Así que la cosa va en serio.

Aterrizaba tarde, y nada más salir del avión, he recordado que tenía que cambiar moneda, porque la República Checa es UE pero no está en el euro. Así que es Europa, pero menos. Lo cual, a estas alturas de la película, uno ya no sabe si es bueno o malo. O regular, como todo. Esta Europa que sirve como excusa para atornillar a sus gentes cuando las cosas van mal dadas, pero que también era como esa “tieta” a quien le pedías dinero para comprar un libro de la facultad y te lo acababas gastando en bebercio, que muchos ha habido lucrándose de los fondos europeos de un modo irregular, y ahora ya no me refiero sólo a políticos y banqueros, sino a personas que en realidad están mucho más cercanos de lo que nos queramos fijar. En definitiva, muy mal llevado, todo.

Y aquí estoy un domingo más, después de una semana muy mala en la que no he podido actualizar como toca, y me encuentro con la tesitura de presentar de nuevo un “Lo Mejor De La Semana” cuando la última entrada ya resumía lo mejor de la semana anterior. Pero hay que mirar hacia adelante, y pensar que esta semana (santa) que comenzamos en unos quince minutos, irá mejor. De modo que veamos lo mejor de la semana pasada:

3.- “No Saldré Vivo De Este Mundo”: el debut novelístico de Steve Earle, había leído muy buenas opiniones, y aunque no sea un gran fan de Earle, más por desconocimiento que por desafección, me parece un tipo interesante que todavía tengo en el debe, más allá de un par de escuchas de su disco “El Corazon”. Y de momento, no me decepciona. Ya hablaré del libro como es debido, cuando lo acabe, pero no me he podido aguantar.

2.- “Los Ojos De la Guerra”: anoche pillé, por casualidad, en la 2 de TVE, este documental sobre los reporteros de guerra. Y me quito el sombrero ante un documental bien hecho, ensalzando la figura, claro, una figura que no deja de tener ese componente romántico del aventurero, y sin embargo, sin caer en el elogio barato. De esas veces que enciendes la tele sin muchas pretensiones y, oh, sorpresa, vale la pena.

1.- Jamiroquai – High Times 1992-2006: Ok, no se trata de un personaje muy querido por la parroquia rockera, pero siempre me ha parecido una banda (o banda unipersonal, que acabó siendo) interesante… diablos, sabían hacer buenos singles! Para carreras como la de Jamiroquai es para lo que se inventaron los discos recopilatorios de grandes éxitos. No escucharía un LP de los británicos, y sin embargo, todos esos hit singles agrupados en este CD resultan una pequeña delicia, de una banda que fue, claramente, de más a menos. Sus inicios en esa clave acid jazz, funky suave, aires de Stevie Wonder y cierto deje a sonido Philadelphia son razones de suficiente peso. Con el tiempo se hicieron más aburridos y monótonos, y a pesar de facturar algún tema recomendable, especialmente esos que bebían del disco-funk, les perdí, inevitablemente, la pista. Ahora no sé si siguen en activo o si están en barbecho. Pero poco importa, dejadme pinchar “The Return Of The Space Cowboy” una vez más.

 

Canciones

Jamiroquai: “The Return Of The Space Cowboy”

The Hellacopters: “No Song Unheard”

Bo Didley: “Who Do You Love”




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