Archive for the 'san diego' Category



20
Abr
13

ON THE ROAD AGAIN: SAN DIEGO (y 6)

Esta es otra historia de aeropuertos, aviones y horas que pasan a velocidad de tortuga. Una vez más, y para no perder la costumbre, os escribo desde un aeropuerto. En esta ocasión, desde el lounge de American Airways. Nada, muy flojito este lounge, nada que ver con el lujo y la comodidad de Londres, Frankfurt, Barcelona o, el top de los tops, Doha. Qué queréis que os diga, alguna ventaja debe tener el pegarme estos palizones de viajes, ¿no? Porque os lo digo aquí y ahora, el aeropuerto de San Diego es una basura. Parece ser que está en reforma, y que hay una futura re-apertura anunciada para algún momento del presente 2013. Pero de momento, un triste bar para poder cenar algo, y un Starbucks. El destino es Londres Heathrow, y luego, Barcelona. Pero mi vuelo tiene un retraso de al menos una hora, por lo que las carreras en Heathrow para coger mi conexión pueden ser de órdago…

Esta tarde está todo el mundo enganchado a la televisión, porque parece ser que se ha arrestado al segundo sospechoso, el que escapó vivo, de los atentados de Boston. De hecho, he estado impartiendo un curso, y tenía a uno de los asistentes que se pasaba TODOS los breaks y tiempos muertos viendo la tele a través de su iPhone. Supongo que si alego eso ante el juez, se lo tomará como atenuante y no me castigará severamente por haberle atravesado el occipital con su puto Smartphone. La verdad es que no he estado muy al tanto de los acontecimientos, y no podría decir mucho acerca de qué ha pasado. Llevo toda la semana desconectado de la actualidad, y oye, se vive muy bien.

Mi semana ha estado metida en Roma, no la ciudad, que también, sino la serie. No he oído muchos elogios hacia la misma, pero para mi gusto, está muy bien. Tiene el sabor de los péplums clásicos, pero con el nivel de morbo en forma de sexo y violencia explícita que lo aleja de ser un producto apolillado. No se centra, sin embargo, en el sexo y la violencia, no hablamos de Spartacus. La base histórica es bastante buena y se nota que hay cuartos ahí metidos. Nada de un croma y cuatro sábanas a modo de toga. Estoy disfrutando mucho de la primera temporada.

Y al final, me esperan 10’30h de vuelo hacia Londres, más algo más de 2 horas de Londres a Barcelona. De modo que lo mejor es ejercitar la paciencia y ponerse en modo zen. No vaya a ser que el juez ya no atienda a mis atenuantes. See you tomorrow.

Canciones:

Kiss: “Comin’ Home”

Mötley Crüe: “Home Sweet Home”

Carlos Gardel: “Volver”

19
Abr
13

ON THE ROAD AGAIN: SAN DIEGO (5)

¿Os he comentado que en este lugar se comienza muy temprano a trabajar? A todo se acostumbra uno, eso es cierto, pero tiene sus inconvenientes. Esta mañana estaba a horas intempestivas conduciendo hacia la oficina, escuchando la 101.1 que os comentaba ayer, y ya se sabe, cuando se pinchan oldies, puede pasar que de repente, te encuentres escuchando a Elton John cantando “Candle In The Wind”. Y ahí me tenéis, todo el puto día canturreando, como quien no quiere la cosa, esta dichosa coplilla horripilante. Como mínimo, los de la emisora han tenido la decencia de emitir la versión original, dedicada a Norma Jean Baker/Marilyn Monroe, y no esa ruinosa versión que dedicó a la princesa Diana de los cojones. Que dicho sea de paso, se necesita ser cutre para dedicarle, con toda solemnidad, un tema a tu amiga recién fallecida, y no tienes por más que coger una canción antigua, cambiar cuatro palabritas, y hale, que ya caerá otro palomino. Mal.

No estoy aprovechando mucho este viaje a San Diego, y encima, en esta ocasión no he volado desde Los Angeles, por lo que tampoco puedo disfrutar de mi clásica jornada en L.A. antes de coger mi vuelo de vuelta. Demasiado trabajo, y pocas oportunidades de pasarlo bien. En fin, tampoco pasa gran cosa, porque igualmente tengo que volver en julio por aquí, y para entonces sí que pasaré por Los Angeles, que hará ya un año que no voy por allí.

El otro lado de la frontera...

El otro lado de la frontera…

Hoy he aprovechado la tarde para acercarme al outlet que hay justo antes de la frontera mexicana. De hecho, hoy estaba la tarde soleada y conforme te acercabas a la frontera, se podía ver claramente la primera ciudad del otro lado, un gran cúmulo de bloques y casa que cubren un cerro, donde ahora han izado una enorme bandera mexicana, que se puede divisar claramente desde el lado gringo. Por supuesto, y a pesar de estar todavía en territorio USA, el inglés es completamente innecesario, ya que todo el personal de las tiendas es hispano.

Algunos me preguntan si he cruzado la frontera alguna vez. Pues la respuesta es no, ni pienso hacerlo. En realidad, pasan miles de coches a uno y otro lado, cada día, y desde luego no tendría ningún problema para entrar en el lado mexicano, pero lo último que me apetece es explicarle a un agente fronterizo yanqui, a la hora de volver a USA, que soy un tío que viene de Barcelona, que está trabajando en San Diego, y que ha ido (solo, y en un coche de alquiler) al otro lado de la frontera, y que ahora pretende volver a entrar. Más si ese tío tiene sellos de Arabia Saudí, Qatar o Venezuela en su pasaporte, cosa que siempre es motivo de algarabía en los puestos de control fronterizo de los aeropuertos yanquis. No, gracias.

Canciones:

Red Hot Chili Peppers: “Porcelain”

Portishead: “Only You”

Redd Kross: “Winter Blues”

18
Abr
13

ON THE ROAD AGAIN: SAN DIEGO (4)

Como debería saber cualquier fan del cine ochentero, aquí, en San Diego, se rodó Top Gun. De hecho, muy, muy cerca de donde me encuentro ahora mismo, tanto es así, que varias veces durante el día, se oyen los cazas de guerra sobrevolar a baja altura el cielo. Es una curiosidad que te suelen comentar a menudo. Iceman y Maverick sobrevolando por Miramar. Sí, por Miramar, que aquí los topónimos en castellano son constantes. Estamos francamente cerca de México, y toda esta zona no era sino un conjunto de misiones españolas. Sin embargo, aunque pudiera parecerlo, no hay tanta gente que hable castellano. En realidad, y a pesar que tan sólo unos 30 km nos separan de la frontera, el castellano sigue siendo el idioma del jardinero, del camarero y del que sirve la gasolina.

A menudo se suele criticar el poco interés que tienen los gringos en aprender algún otro idioma más allá del suyo propio. Esta actitud es, sin embargo, poco realista. Hagamos el ejercicio inverso: cuántos compatriotas vuestros saben hablar italiano o alemán, por ejemplo? Nos sale un número reducido, ¿no es cierto? Los gringos, en general, no suelen hablar otros idiomas, sencillamente porque no lo necesitan, ya que todo el mundo que necesite una comunicación internacional, hablará su propia lengua. Así, el aprender otro idioma es, para ellos, una actividad complementaria, pero no necesaria. La mayoría de los que critican este hecho, actuarían igual, de ser posible. Pero no, aprenden inglés, no por gusto o por interés, sino por necesidad, generalmente, laboral.

El otro día tocaba en la ciudad Nick Cave & The Bad Seeds. Yo estaba recuperándome de mi jet-lag. De todas formas, no estoy tan metido en la música del australiano. San Diego, sin tener una escena rockera de renombre, más allá de ser ciudad de adopción de Eddie Vedder (que no nació en San Diego), suele ser parada de las giras americanas de las bandas. En cualquier caso, el gran acontecimiento son los conciertos de la gira de los Rolling Stones que harán en el Staples Center de Los Angeles el próximo mes de mayo. Por si a alguien le interesa, en la 101.1 de la FM local, sortean un par de entradas.

Esto es USA y el rock and roll está presente en el substrato personal general. Escuchaba una entrevista a Keith Richards y decía algo así como que no se había valorado nunca lo suficiente la influencia que ha tenido en el mundo, en la cultura, por supuesto, pero incluso trascendiendo el campo meramente cultural, las música americana. Y el viejo tenía razón.

Canciones:

R.E.M.: “Beachball”

Pat Benatar: “Hit Me With Your Best Shot”

Frank Black & The Catholics: “Men In Black”

17
Abr
13

ON THE ROAD AGAIN: SAN DIEGO (3)

Estos yanquis, cómo les gustan las siglas, las contracciones, y todo lo que sea el simplificar más, si cabe, la pronunciación del inglés. Hoy me he enterado de lo que es U-MASS… para mí, siempre había sido una canción (temazo) de los Pixies, grupo que siempre, siempre hay que reivindicar, se ponga quien se ponga. Pues resulta que U-MASS se refiere, en realidad, a University of Massachusetts, lo cual no deja de tener sentido, siendo Boston la ciudad natal de los duendecillos de Black Francis, o Frank Black, o como se quiera llamar ahora el jodido gordo.

Ay, los Pixies… cómo me gustaría poder asistir a uno de sus conciertos. De acuerdo, ahora sus conciertos son puramente lucrativos, actividades para pagar las facturas mientras soportas a la puta gorda, al Carabobo de las baquetas y al filipino calvo, lo que no deja de tener su morbo, viniendo de un tío como Black Francis o Frank Black o como quiera que se llame ahora, que cesó la actividad de la banda mandando un fax a los que pasaban, automáticamente, a ser sus excompañeros. He tenido varias oportunidades, me dirá el lector avispado, o listillo. Sí, en sus dos últimas reuniones, han tocado en Barcelona. Y por alguna razón de índole personal, todas ellas de muy mal rollo, y que prefiero no recordar, no he podido verles. Una pena, sí.

En fin, parece que el día se ha levantado un poquito mejor por San Diego, y me dicen que el fin de semana promete bueno. Me dejan mucho más tranquilo. Brindaré por su soleado sábado desde mi avión. Pero mientras tanto, por aquí ando, trabajando demasiado.

Hoy, en mi despiste habitual, me estaba fijando en un tatuaje que una de las personas con las que estoy luce en la cara interna de su antebrazo. Es una cruz, con una inscripción, John 3:14-17, que, considerando la cutrez del diseño, le da a todo un aire bastante patibulario. Y aburrido como andaba, me puse a buscar qué decía el evangelio según San Juan, en esos versículos, como para que un tipo se los tatúe:

3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,  3:15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. De tal manera amó Dios al mundo. 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

En fin, me esperaba algo más parecido a lo de Ezequiel 25:17 con el que Jules Winnfield despacha a los tipos a los que va a matar. Pero claro, en realidad, ese versículo que recita el negro, no es real. El de la película es bastante mejor que el de la Biblia. Cine 1-Dios 0. Volviendo al tatuaje de esa persona, me pregunto qué te mueve a tatuarte simplemente la referencia al texto, en lugar de, puestos a tatuar, una de las frases significativas. En definitiva, no todo el contenido de los versículos, pues más bien parecería, en ese caso, el protagonista de “Memento”, pero sí algo más allá que la mera referencia. Cosas veredes, Sancho…

Canciones

Pixies: “U-Mass”

R.E.M.: “Walk Unafraid”

Fu Manchu: “Eatin’ Dust”

16
Abr
13

ON THE ROAD AGAIN: SAN DIEGO (2)

Pues no, todavía no he recibido mi maleta. Me dicen que, en caso de recibirse hoy, sería tarde durante la noche, pudiendo ser tranquilamente a medianoche. Lo cual, con el jet-lag de hoy y considerando que mañana el despertador suena a las 6, es una putada. Y es que esto es la costa oeste, y en general, la gente comienza francamente temprano a trabajar. Es muy normal que haya personas en las oficinas entre las 6 y las 6’30, seguramente debido, entre otras cosas, a que el decalaje de 3 horas respecto la costa este, hace que cualquier empresa que trabaje a nivel nacional, deba comenzar muy pronto, para poder dar un servicio moderadamente temprano a la otra costa. Dicho esto, para mí, es el horror.

Así que esta tarde, y previendo que tal vez mañana me levante sin mi maleta y mis enseres, he tenido que hacer una compra de emergencia, a la salud de British Airways. Y como siempre que voy de compras en este país, me quito el sombrero ante la profesionalidad y lo extremadamente serviciales que son los dependientes de las tiendas. En una tienda de ropa, nada de un establecimiento pequeño, sino en un Macy’s, que es una suerte de “El Corte Inglés”, los dependientes resultan ser realmente de ayuda, y no tienen reparo en atenderte en todo lo que haga falta. Es decir, esa capacidad que tienen los dependientes españoles de desparecer cuando se les necesita, o de tratar de evitar el máximo trato con el cliente, no vaya a ser que se les ayude, aquí no está. Me dirá el lector avispado que esto es debido a que en USA, los dependientes suelen ir a comisión. Pues sí, probablemente ésa sea una de las razones de sus atenciones y parabienes. Lo cual me la trae, sinceramente, al pairo. Sea por interés o no, el caso es que la atención es exquisita. Y no seamos hipócritas, yo soy su potencial cliente, no su potencial amigo, por lo que son amables al ver en mí un número más para acercarse a su objetivo de ventas. Y me parece muy bien.

Por lo demás, hoy ha sido una tarde complicada, el mal dormir ha hecho mella. En estas ocasiones suelo recurrir a la química, y tirar de comprimidos de melatonina, que no deja de ser la hormona segregada para el sueño. Me da la sensación, sin embargo, de que mi cuerpo ya se ha acostumbrado a estos comprimidos, y me proporcionan un efecto demasiado leve. Así que, queridos, os abandono, que me voy al sobre. Mañana más. Y mejor.

Canciones:

My Morning Jacket: “Holding On To Black Metal”

Fun Lovin’ Criminals: “Will I be ready?”

Hooverphonic: “Mad About You”

15
Abr
13

ON THE ROAD AGAIN: SAN DIEGO (1)

La de esta noche (aquí son las 22:08h del domingo 14) será una entrada corta. Leed, leed, y entenderéis el porqué de esta brevedad. En fin, una vez más, vuelvo a la carretera, a los hoteles, a estar más allí que aquí. Y como sé que os gusta, mangurrianes, saber de mí cuando estoy pasando penas por esos mundos de dios, aquí tenéis una nueva entrega. Aparcaremos por unos días los Jitazos Fugaces, los libros del mes y el rock n’ roll. Y vayamos a California.

En esta ocasión, el destino es bueno, no lo negaré, San Diego es siempre un buen lugar al que volver. Y esta vez, sí, pude coger el vuelo Londres-San Diego que tantos problemas me dio el año pasado, casualmente hace casi justo un año de mi odisea con mi pasaporte. En esta ocasión, más allá de un transfer demasiado justo en Heathrow, que provocó alguna carrera por la terminal, llegué, sin mayores problemas que dos palmos de lengua fuera, a mi vuelo.

La llegada fue lo jodido. Más allá de las incomodidades de un aeropuerto mucho más pequeño y menos adaptado al vuelo internacional como es el de San Diego, si lo comparamos, al menos, con LAX, ciertas estructuras eran vergonzosas, y de haberse encontrado en un aeropuerto español, las críticas hubieran sido crueles. Pero ah, sorpresa, al llegar a la cinta de equipajes, mi maleta no está. Se ha quedado en Londres.

Hacía tiempo que no me pasaba algo así. Y en prevención, suelo tratar de embarcar la maleta conmigo, pero pensando en hacer unas compras esta semana, llevé una maleta algo más grande, y decidí, inocente de mí, facturarla. El personal de British Airways, diligente, me comunica que mañana me la traerán al hotel, pero para mí, supone un problema. A pesar de ello, algo sí que hay que reconocerle a British Airways, y es el hecho de que me hayan dado 200USD para comprar algo de ropa y enseres. ¿El problema? Domingo, 20h. Aquí las tiendas abren los domingos, pero no hasta muy tarde.

Al lado de mi hotel hay un centro comercial, y decido darme brío, y probar suerte. Cojo mi coche de alquiler, es ya de noche y encima, está lloviendo. El resultado es que, a pesar del GPS, tomo mal una salida, y me desvío. Cuando me doy cuenta, estoy en una zona residencial, y tratando de hacer una maniobra a demasiada velocidad, me como una isleta, de manera que estreno el tapacubos de mi coche. En ese momento, me doy cuenta de que no voy a llegar. ¿Sabéis ese punto en el que te das cuenta de que no va más y te has de rendir? Pues ése fue mi momento.

Y no os creáis, acabé llegando al centro comercial, pero como sospechaba, todas las tiendas habían cerrado hacia las 19h. Así que aparte de los elementos básicos de higiene, que me han dado en el hotel, mi aspecto para mañana no será muy elegante. Por suerte, esto es Southern California, y las normas de etiqueta son francamente laxas, aquí casi todo el mundo viste “casual” en el trabajo. Lo cual no hace que llevar la misma ropa con la que me he pegado 15 horas de viaje el día anterior sea agradable. En fin…

Canciones:
Crazy Town: “Butterfly”
Soundgarden: “Powertrip”
R.E.M.: “Orange Crush”

28
Abr
12

El Pasaporte

Bueno, esta es una historia verídica. El domingo pasado tenía un viaje de trabajo. Me iba a los Estados Unidos, a San Diego, para ser exactos, como he ido otras muchas veces. En esta ocasión estrenaba trayecto, hacía Barcelona-Londres-San Diego, en una novedad interesante, pues hasta hace muy poco no existía ningún vuelo directo desde un aeropuerto europeo hasta San Diego, de modo que lo habitual era parar en Los Angeles para luego llegar a San Diego, ya sea en un vuelo interno, o en coche.

Allí estaba yo con mi aplicación ESTA confirmada, lo que resulta ser un pseudo-visado necesario para entrar en USA, y con mi pasaporte. Detengámonos en este último documento, porque será crucial en el relato. Los pasaportes expedidos a menores de 30 años tienen una duración de 5 años, fecha en la que caducan. Todos tenemos en mente un pasaporte, ¿sí? Mis primeros recuerdos del concepto “pasaporte” vienen de la serie de dibujos “La Vuelta Al Mundo De Willy Fog”, donde el león Fogg tenía que presentar sellos de los países visitados para dar veracidad de su hazaña y así, poder cobrar su apuesta, pues, no lo olvidemos, Fogg no era un aventurero altruista, precísamente. En cualquier caso, eso de los pasaportes y los sellos aduaneros, para mí, un hijo de la CEE y luego UE, acostumbrado a viajar por mi entorno europeo con mi triste y aburrido DNI, resultaba algo como mágico, como de película de diplomáticos que resultan ser espías dobles.

Bien, mi pasaporte había sido expedido en septiembre de 2007, por lo que el lector avispado se habrá dado cuenta de que le quedaba poco tiempo para necesitar un proceso de renovación. En fin, aunque a punto de la jubilación, allí estaba. Un poco viejo y deteriorado de tanto ajetreo, pero con todas las páginas en su sitio, débilmente pero aún sujetas a la cubierta, en forma de una libretita molona.

Hawaii, Bombay, Tijuana y Singapuuuuur…
 

A llegar al mostrador de facturación de El Prat, la primera sorpresa desagradable. La persona de Iberia chequea mi pasaporte y me dice que no me puede dar la tarjeta de embarque del Londres-San Diego por no sé que tontería burocrática, lo cuál significaría tener que hacer otra cola en el aeropuerto de Londres Heathrow. Contrariado, paso por un control de la Guardia Civil, donde chequean mi documentación una vez más antes de acceder a la zona D de la terminal, y tomarme un merecido desayuno en la sala VIP.

Justo antes de embarcar en el avión hacia Londres, y mientras me chequean el pasaporte, les pido que revisen el asunto de mi tarjeta de embarque Londres-San Diego. Sorprendentemente, lo hacen, un par de llamadas y arreglan lo que la imbécil del mostrador de facturación no supo o no quiso arreglar. Mi vuelo estaba comprado en Iberia pero operado por British Airways (BA). Más contento, subo a mi vuelo, tranquilo de poder contar con el tiempo suficiente para hacer el transfer de terminales en Heathrow, ya que los vuelos hacia EEUU salen de la otra punta del aeropuerto de la que se aterriza desde Barcelona.

Y desde luego que me fue estupendamente el hecho de tener mi tarjeta de embarque lista: al aterrizar en Heathrow una señora cola en la zona de transfer me recibe. Al final, resulta no ser para tanto, pero no olvidemos que debo acceder a través de la frontera del Reino Unido, es decir, un funcionario que escanea mi pasaporte una vez más para comprobar que no soy un terrorista ni una mala persona, así, en general. Y como si de un moderno Hércules fuera, una última prueba me separaba de mi destino final, la puerta de embarque A34, y era el control de equipajes. Ya sabéis, nada de líquidos, portátiles fuera, móvil, cinturón, petaca, armas blancas, tubo para esnifar… todo a la dichosa bandejita. Pero nada me iba a alejar de mi objetivo.

Localizada mi puerta, espero. Jamás entendí a aquellos que tienen el ansia de hacer cola para subir a un avión, como si el asiento no estuviera reservado. A no ser que sean de los que embarcan maletas claramente mayores a las permitidas, jodiendo a los demás… a todos aquellos: espero que ardáis en el infierno. Y cuando la cola se finaliza, me persono en el mostrador para la revisión de documentación y tarjeta de embarque. Allí, un funcionario paki de BA, como la mayoría en ese aeropuerto (hay que ver qué variedad étnica) me recibe. Y ojo, que en este punto viene la parte culminante de la historia.

El jodido paki toma mi tarjeta de embarque, mi pasaporte, y no sé cómo se lo hace pero al abrir el pasaporte, se queda con las tapas en una mano y el conjunto de páginas, despegada, en la otra. Unos segundos de confusión y me dice que no me puede dejar subir al avión, que mi pasaporte está roto. Intentando sobreponer mi estado de shock, le digo que me lo ha roto él. Me responde que tal vez, pero que eso era porque el documento estaba “deteriorado” y que así no me puede dejar volar. Le armo el gran pollo, le digo que el pasaporte ha pasado por hasta 6 manos diferentes antes que llegar a sus manazas y que si él es un torpe, no tengo la culpa. Imagináos la escena, un vuelo intercontinental a punto de cerrar, y vuestro juntaletras viajero favorito en pelea (verbal), o al menos lo que su nerviosismo le permite, con un operario manazas. Llega la supervisora de BA, una jodida matrona británica y me dice, con toda la flema y la calma del mundo, que lo deje estar. Que no hay nada que hacer. Que no sólo no voy a subir en ese avión sino que todavía he tenido suerte, si eso me hubiera pasado en el aeropuerto de San Diego, me habrían prohibido la entrada igualmente. Su calma y su dicción BBC me ponen más nervioso todavía. Pero la verdad es que tiene razón, aunque el hijodeputa de su subalterno sea un manoplas, así no puedo irme a USA.

Lo bonico que era…

La muy imbécil mira el registro de vuelo y ve el cielo abierto. En la base de datos de mi ticket lee la palabra mágica: REFUNDABLE … y ya no hay pie a discusión, como mi billete admite cambios o reembolso, me dice, básicamente, con buenas formas y en inglés, que me pueden dar mucho por el culo y que deje de armar escándalo. A todo esto, el avión, mi avión, ya se ha largado. Y queda la gran pregunta: qué hacer? Mi amiga la matrona brit de BA (el jodido paki se escondió como una rata) me comenta que puedo ir a Londres a la embajada y pedir un pasaporte de urgencia. Pero claro, es domingo, así que esa opción queda descartada. ¿Me espero al lunes? ¿Y qué probabilidades hay de que vaya el lunes, me hagan el pasaporte el mismo lunes, pueda volver a Heathrow y tomar un vuelo a San Diego? Y si así lo hiciera, ¿qué hago llegando a San Diego, con suerte, en martes por la tarde? Todo aquello en tal estado de tensión que la perra de BA, no sé si apiadándose o hartita de aguantarme, me dice que me vaya, me siente, me relaje y medite qué es lo que quiero hacer. Y tiene razón. Una vez más.

Asumo que no hay nada que hacer, y voy a Customer Service de BA. Les explico la historia, esperando un reembolso o un cambio de fechas, al fin y al cabo, tengo que volver a California en Julio. El tipo me confirma que eso lo tiene que gestionar la agencia de viajes, no ellos. Y me siento como el personaje del artículo de Larra “Vuelva Usted Mañana”,y en mi cabeza ya no escucho lo que me explica, sólo oigo algo así como “la parte contratante de la primera parte es igual a la parte contratante…”.

Llamo al teléfono de emergencias de la agencia de viajes. Suena muy molón esto de “emergencias”, me siento como John McClane, pero en cutre. Recordemos que es domingo, amigos, y en España se tiene la estúpida costumbre de cerrar todo en el jodido día del señor. Mi llamada al teléfono uno es inútil, según el tipo que me atiende, ellos “no me pueden ayudar”, pero me da un teléfono dos. Ok, llamo a teléfono dos, y una muchacha, muy maja, se hace cargo de mi situación, pero “es que” me dice, ella “no tiene los datos de mi empresa”… estamos apañados. Me cuelga prometiéndome que me llamaría en breve, y yo me siento como cuando esa chica con la que te has tomado unas copas y te gusta te dice, al dejarla en su casa, “ya te llamaré”, pero sabes que no lo va a hacer nunca. No, en su lugar, y tras 25 largos minutos, me llaman de un teléfono tres, en el que básicamente me dicen que no me preocupe, que la pasta del billete no la pierdo, cosa que me imaginaba porque la matrona brit de BA ya me lo dijo, pero que me tengo que apañar yo para volver a Barcelona.

Así que vuelvo al mostrador de Customer Support de BA. En esta ocasión me atiende una muchacha joven que habla inglés con acento eslavo. Oooootra vez a contar mi historia, mostrando mi pasaporte destrozado como prueba fehaciente de que no soy ningún chalado que se ha colado en la terminal. Sorprendentemente, actúa con diligencia, me da una tarjeta de embarque para un Londres-Barcelona que sale en un par de horas, y cuando le comento acerca de mi maleta, se ocupa de hacer una llamada para que coloquen mi maleta, entonces perdida en el limbo, en mi nuevo vuelo. No puedo más que decirle que es la única persona de BA que ha actuado con diligencia conmigo hoy, y me regala una sonrisa.

No es que esté mejor, pero el temor a perder el billete ha desaparecido, lo cuál no es poco, y la resignación me ha invadido. Sólo me queda esperar. Mi vuelo a Barcelona se retrasa un poco y pienso que hasta que no cruce la puerta de salida de El Prat, algo más me puede pasar. Evidentemente, al aterrizar, mi maleta no está. Pero a esas alturas de la noche, diez y media, tras horas de peripecias aeroportuarias, una incidencia como ésa ya no me afecta. Hago el trámite correspondiente (uno más!!) y me informan de que mi maleta está localizada en Heathrow, que me la envían mañana. Y la verdad, ni siquiera me importa.

Moraleja de la historia: niños, llevad siempre el pasaporte en un estado impoluto de revista. De nada.

Canciones:

The Killers: “Spaceman”

Bobby Bland: “Shoes”

Guns n’ Roses: “Use To Love Her”




noviembre 2019
L M X J V S D
« May    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  

Sígueme en Twitter

Categorías