Archive for the 'kiss' Category



13
Ene
10

Kiss en Barcelona

Sí!!! Después de la decepción de que la gira de Pearl Jam no pase por la Ciutat Comptal y asumido como tenía que este año me tocaba Azkena, de repente, una buena noticia: Kiss tocarán en Barcelona. La fecha, 24 de junio, el recinto, Palau St. Jordi y un dato importante, las entradas se ponen a la venta el 19 de enero. Importante porque los cachondos de Last Tour International no han anunciado la nueva fecha en BCN hasta que se han agotado las entradas para Madrid. Y seguro que habrá caravanas de catalanes que compraron la entrada de Madrid pensando que no habría más opción que esa, o el Azkena… qué majos. En fin, datos y noticia aquí.

Sonic Boom: no he hablado de él todavía, pero me parece un gran disco

No será mi primera vez con Kiss, ya los pude ver hace un par de años, pero obviamente, toda oportunidad es poca. Y más si están a 30 minutos de mi casa. Me alegra, además, especialmente, el hecho de que aunque remolones, pues no estaba previsto, por fin un concierto rockero grande y de una banda especial recale en un recinto de la ciudad. Entre los festivales y otras ciudades, que sin duda rockean más que la moderníssssima Barcelona, se lo estaban llevando todo. Hablo de The Cult, por ejemplo, que hicieron Valencia y Madrid, o de los mencionados Pearl Jam, que sólo hacen el Bilbao Live.

En fin, sólo espero que la semana que viene se puedan comprar entradas con normalidad, y escuchar aquello de “You wanted the best, you’ve got the best, the hottest band in the world… Kiss”.

27
Jul
09

De compras

Cerraremos el capítulo San Diego con un pequeño resumen de las compras que hice por allí. Viajar a los USA es siempre interesante a nivel de compras, probablemente en algunos aspectos no sea tan diferente de lo que podamos encontrar en casa, pero, amigos, en ese país hay una verdadera cultura de las compras y… diablos, unos precios más que interesantes.En lo que a CD’s se refiere, San Diego no tiene la oferta tan buena como pueda tener L.A., así que aunque me pasé por un par de tiendas de la zona, acabé acercándome el sábado por la mañana, antes de ir al aeropuerto, por Amoeba Records, la mejor tienda de discos de Los Angeles, en Sunset Boulevard. Esa tienda tiene una amplia oferta en general, pero no sólo CD’s, también vinilos. No compré vinilos, porque no quería que llegaran a Barcelona destrozados por obra y gracia de esos finos profesionales del handling de los aeropuertos. Lo interesante es su oferta de segunda mano, y sobretodo, su sección de “superofertas”, cientos de CD’s a precios entre 2 y 3 dólares, con una oferta de 4×3 en el que rebuscando, se pueden encontrar pequeñas joyas. Yo me centré en algunas cosas que no tenía, y en renovar a CD’s originales algunos que tenía grabados.

Ni que los vendieran a peso!!
Y por supuesto, me pasé por uno de esos geniales outlets, con precios realmente de escándalo. Allí me hice con una camiseta muy molona, aunque me costó decidirme entre las muchas que había en una tienda de rollo, digamos, “alternativo”.
Underground Rock n’ Roll Since 1979 (como yo!!!)
Y finalmente, la joya de la corona, la chuchería de la que más orgulloso estoy… las bambas oficiales de Kiss!! Fabricadas por Vans, ya las había visto la última vez que estuve en USA, y al final me decidí… por 39 miserables dólares!!! Y porque de las Converse de Black Sabbath y de The Doors no había tallas, que si no!!

23
Jun
08

Kiss en Bilbao… bienvenidos al circo!!!

Ya me permitiréis este paréntesis en mis crónicas neoyorkinas… pero es que la emoción me embarga. Diablos, he vivido la experiencia Kiss, y eso que pensaba que iba a ser una de esas eternas asignaturas pendientes.

La cosa fue más o menos precipitada, y el marco, un festival de esos de jevis (con “jota”), donde tan sólo Tesla podía contar con mi interés, aparte, claro está, de los héroes de la noche, Kiss. De los festivales, creo que ya he hablado alguna vez, me está comenzando a tocar los huevos que ahora no hay conciertos en salas: todo son festivales. Y claro, eso implica mucha morralla de bandas, espacios no siempre óptimos para disfrutar de ellas (porque lo del prado donde tocaron ayer Kiss es indecente), entradas a precios de auténtico escándalo, colas por todas partes… en definitiva, un coñazo. Pero claro, Kiss lo merecen. No sé por qué los dejé escapar en el 96, supongo que por aquél entonces me estaba comenzando a interesar por ellos. Y siempre pensé que nunca los vería en concierto. Que eran de esas bandas que sólo giran por USA y que tarde o temprano se cansarían y lo dejarían. Pero mira por donde, la sorpresa ha sido mayúscula. Y agradable.

Gene Simmons… no me iría de copas con él, pero es el cerebro de Kiss!!

Superado el trauma de que el guitarrista Ace Frehley y el batería Peter Criss fueran expulsados del grupo por los dictatoriales Gene Simmons y Paul Stanley, y que en su lugar hayan puesto a dos tristes mercenarios que los imitan, la cosa estaba clara: había que disfrutar del show. Y así, rodeado de miles de jevis de la vieja escuela, de esos que veía en mi barrio hace 20 años, probablemente muchos fueran los mismos que hace 20 años, a juzgar por la de padres y madres jevis que había, y otros sin churumbeles pero ya curraditos, y también con mucho jevi siguiendo la vieja escuela pero de menos de 20 años, estaba yo, algo lejos del escenario, pero dispuesto y hecho un manojo de nervios.

Ver un concierto de Kiss es como ir a un circo. A un circo de Rock N’ Roll. Todo eran coreografías, pirotecnia, por supuesto, su mítica imagen, cuatro pantallas y el logo iluminado, plataformas que se elevan, trucos… todo milimetrado y controlado al dedillo. Ahora Gene escupe fuego. Ahora Paul atiza con la guitarra al suelo y a cada golpe se disparan unos cohetes. Ahora se eleva la batería, o Paul es transportado por encima del público a una plataforma. Había que verlo siempre desde una óptica algo infantil, si me lo permitís. Y así, es imposible no contagiarse de la magia. Pero sobretodo, cuentan con un repertorio espectacular y una interpretación soberbia, especialmente de un Paul Stanley en estado de gracia. Por supuesto, si se quiere intelectualizar, verlo desde una óptica más “adulta”, “seria” o lo que sea, en fin, es un circo. Es como cuando uno ve un número de magia. Está claro que el tipo no “ha adivinado” la carta que pensaba la chica del público y que hay truco, que el tipo no tiene poderes. Pero si está bien hecho, mola. Pues eso.

Paul Stanley, pletórico de voz y forma física, destacó por encima de todos.

No me quiero poner en plan fan histérico, y se le pueden achacar algunos defectillos, por ejemplo, el coñazo de solos (especialmente el de batería de Eric Singer). O también el hecho de que se le diera excesivo protagonismo a los mercenarios Tayer y Singer… diablos, que este último cantó “Black Diamond”. Que tanta planificación le resta espontaneidad (por ejemplo, el detalle que tocaran parte del Won’t Get Fooled Again de los Who, como si fuera improvisación, no cuela cuando precisamente es este tema el que precede al comienzo del concierto). Y respecto al repertorio, bueno, eso es cosa ya de fan, y cada cuál tendría el suyo. Para mi gusto, sería quitar 100.000 years”, C’mon and love me” o Parasite” y tocar “Hard Luck Woman”, “Dr. Love” o “Firehouse”. Nada, detalles.

En fin, que muy contento con la noche, y con la experiencia Kiss. Y por supuesto, no puedo dejar de saludar a Los Secuestradores de Iones, con quienes tuve la oportunidad de charlar después del show. Lorenzombie y DumDumBoy, a quienes ya conocía, y un maquillado cual Paul Stanley, Anxlsuperstar, ahí tus huevos, eso es disfrutar la experiencia Kiss!! Un placer, señores, y nos vemos una próxima vez no sé cuándo ni dónde.


Canciones:

Kiss: “Love Gun”
Kiss: “Goin’ Blind”
Kiss: “Lick It Up”

21
Jun
08

Volveré…

Lo sé, lo sé… tengo el blog poco menos que abandonado, mi ritmo de entradas últimamente es muy bajo y hace días que no escribo… diablos, que no tengo tiempo!! Espero que la cosa se calme un poquito, y por lo menos, tengo un fantástico puente el lunes que me permite juntar cuatro maravillosos días de vacaciones en los que poderme poner frente al teclado. En fin, no se me preocupen mis queridos lectores, que me quedan todavía dos jornadas de andanzas por la Gran Manzana para explicar, y además en menos de 24 horas estaré frente a Kiss!!! (o lo que queda de ellos). Todo eso y mucho más a la vuelta. Sean buenos, no me sean infieles, y les espero en muy breve. Pasaré lista!!
11
Mar
08

Festivales

Podemos decirlo claro: estoy hasta los huevos de festivales. Así, hablando mal y pronto. Hace unos años los festivales eran una buena excusa para poder disfrutar por estos lares de gente que difícilemente se pasaría para tocar en una sala o pavellón deportivo. Afortunadamente, esa situación está superada. Afortunadamente, en los últimos 10 años hemos podido comprobar como en la piel de toro recalaban artistas de todo tipo y condición. Hemos visto a unos Radiohead hacer primicia mundial de su “Ok Computer” en Barcelona, a unos The Stooges tocar tres o cuatro veces en menos de un lustro, a The Cure, a Guns n’ Roses, a toda la pléyade de bandas escandinavas… en fin, parece que somos menos africanos que antes.


Más de una década esperando ver esto… o el 50%

Sin embargo, una moda asola nuestra geografía y amenaza nuestros bolsillos. Se trata de los festivales de música. Lo que al principio parecía una idea guapa, hoy en día, por multitud, se está convirtiendo en un coñazo. Un, dos, tres, responda otra vez: FIB, Bilbao Live, Summercase, Primavera Sound, Rock in Rio, Kobetasonik, Azkena, Doctor Loft, … Total, que ahora la cuestión recae en traerse al grupete de turno para tu festival. Lo demás, nada, un descampado, un puesto de cerveza rancia y cuatro desarrapados que toquen antes y ale, ya tenemos festival. Eso sí, a 60 euracos mínimo. El caso del Kobetasonik es flagrante, festival creado por y para Kiss, para justificar una visita de los cuatro maquillados (bueno, que sean dos). Lo cual es ridículo cuando con una diferencia de menos de un mes se lleva a cabo en el mismo recindo (o debería decir “prado”) el Bilbao Live. Y claro, a pagar el dineral como mínimo de la entrada de un día. Para ver a Kiss y a 10 teloneros. No se crean, lo mismo ocurre con R.E.M.: se lo llevan la promotora Doctor Music y se montan un festival ex-profeso. Afortunadamente me pilla más cerca de casa, Castelló d’Ampúries. Otras opciones? Bilbao, one more time. O Madrid en ese horror que es el Rock In Rio. Pues nada, a l’Empordà, que la tramontana va bien para el cutis.

Vacaciones en la Costa Brava… por cierto, poquito crédito les queda, esperemos que el nuevo disco sea más decente que el anterior.

Me retrato para Kiss y los de Athens. Y cuando tengo tomada la decisión, me entero de que en el Summercase tocan nada más y nada menos que los Sex Pistols. Por si alguien no lo sabe, el Summercase es un festival de una jornada donde se juntan un puñado de grupetes de esos que molan tanto en el Mondosonoro o el Rockdelux. Y tienen los huevos de acoger la que es única fecha de los Pistols. 60 euracos me separan de ellos. Filthy Lucre Tour. Me niego. Pero claro, los Sex Pistols vienen a mi ciudad y no voy a ir. Está claro que no son los Pistols del 77, ni siquiera los del 96. Pero quieras que no, me jode.


Más viejos y más gordos, y más de vuelta de todo… here comes the sex pistols


30
Ago
07

Dossier: Retornos en el Rock (1)

AAhhh, los retornos de bandas… quién lo iba a decir, hace 20 años, que uno de las modas que abundarían en el rock n’ roll de finales de siglo serían los retornos de bandas que lanzaron la toalla muchos años atrás. Pero claro, en los ochenta el rock todavía estaba en ese proceso de cambio de movimiento cultural/musical a negociete puro y duro. Y que nadie lo dude, todas las bandas del mundo que se reúnen lo hacen por dos cosas básicas, a saber, dinero (que suele ser la razón más habitual, y diablos, totalmente lícita) y también, por qué no decirlo, orgullo, el volver a sentir la pleitesía que un público entregado te brindaba años atrás. Así, en la última década hemos asistido a muchos retornos, algunos inesperados, otros cantados, algunos más que interesantes, otros casi vergonzosos… de modo que aquí tenéis un pequeño resumen. Retornemos!

Banda: Sex Pistols
Final de carrera: 1978
Retorno: 1996-1997
Bajas: Sid Vicious (Glenn Matlock ocupa de nuevo el puesto de bajista)
Disco tras retorno: ninguno
Lo Mejor: Su honestidad “estamos aquí por el dinero”, y que no siguieran más allá
Lo Peor: Ver a un John Lyndon cuarentón algo fuera de lugar ejecutando su personaje de 1977

Esta sí que es buena. Pocos, muy pocos se esperaban un retorno de los Sex Pistols, banda de carrera tan efímera como explosiva. Tras la disolución de los Pistols, sus principales miembros tienen carreras desiguales (Johnny Rotten/Lyndon funda P.I.L. con éxito discreto y Steve Jones graba un discazo de hard rock ochentero en solitario, “Fire & gasolina”). Pero era 1996. El punk volvía a la palestra, ya fuera entre la sección más purista del grunge o con la explosión del punk melódico californiano (Green Day, Offspring, …). Así que los Pistols anunciaron una vuelta a los escenarios en una gira. Para ello reclutaban a su bajista original, Glenn Matlock, con quien grabaran su disco y a quien echaron, reclutando al difunto Sid Vicious. Y hay que decir que los Sex Pistols fueron los más honestos de todos, declarando públicamente que volvían exclusivamente por el dinero. Incluso llamaron a la gira “Filthy Lucre Tour”. Hicieron un puñado de conciertos, con éxito desigual, de hecho, la fecha de Madrid se canceló por escasa venta de entradas, pero en general bastante seguida y con un nivel sorprendentemente bueno. Y es que musicalmente no necesitaban grandes apaños y Lyndon estaba en buena forma. Aunque pareciera un poco raro ver a Lyndon actuando como si fuera el jovencito insolente Johnny Rotten. Giraron, pasaron por caja, y se disolvieron de nuevo. Chapeau.

Punkie viejo, punkie joven…

Banda: Kiss
Final de carrera: 1983 (último concierto con maquillaje)
Retorno: 1996
Bajas: Peter Criss (abandono, 2001), Ace Frehley (expulsión 2002)
Disco tras retorno: Psycho Circus (1998), Kiss Symphony: Alive IV (2003)
Lo Mejor: Devolver la magia clásica igual que en los 70’s.
Lo Peor: Continuar sin Peter ni Ace.

Sin duda el 96 fue un año de retornos. Y el de Kiss en el fondo no debiera sorprender tanto. De entrada, huelga decir que Kiss nunca se marcharon, ocurre que en el 83 hicieron la mayor revolución de la banda, es decir, deshacerse de la parafernalia, escenificada en el maquillaje, pero continuaron grabando discos, acercándose a las sonoridades heavy de los 80’s e incluso del hard rock más glam, con aquél flojito “Crazy Nights”. Pero ocurre también que en los 90’s reinaba una generación de bandas que creció idolatrando a Kiss, hablo de grupos como Nirvana, Soundgarden, Redd Kross o Stone Temple Pilots. Y en una operación de marketing rockero magistral, Paul Stanley y Gene Simmons (únicos miembros originales de la banda) decidieron volver a dar al público la magia de los 70’s: volver al maquillaje. En 1995 graban un Unplugged para la MTV al que invitan a los miembros clásicos Peter Criss y Ace Frehley. El guitarrista y el batería de entonces, Bruce Kukick y Eric Singer ya ven claro lo que sus jefes pretenden, y asumen que tienen menos futuro en Kiss que un caramelo en la puerta de un colegio. Y efectivamente, en el 96 se anuncia la vuelta a la carretera de Kiss con su espectáculo mítico y los personajes del Hombre Estrella, el Vampiro/God Of Thunder, el Gato y el Hombre del Espacio. La gira es un éxito brutal y en Europa reinan uno de los festivales más importantes, el de Donington (1996). Pero Kiss no es sólo música, y una multitud de objetos de merchandising nuevos invaden el mercado (muñecos, cómics… incluso preservativos o ataúdes). Y anuncian algo que siempre da miedo en un retorno: la grabación de un nuevo disco. Efectivamente, en el 98 publican “Psycho Circus”, primer disco con la formación clásica desde “Unmasked” (1980). A decir verdad, el disco es aceptable pero poco más, quizás el single que le da título vale realmente la pena. Pero aunque la iconografía sea puramente Kiss 70’s, el sonido se parece demasiado a los discos de Kiss de los 80’s, lo cual no es necesariamente malo, simplemente no encaja. “Psycho Circus”, sin embargo, es una buena excusa para otra gira mundial de maquillaje, trucos escénicos, clásicos por doquier, y magia, mucha magia. La lástima es que poco más duraría esta magia. Kiss deciden embarcarse en un nuevo tour, dándose cuenta de que el público no pide un nuevo disco de los cuatro maquillados, pero sí disfruta con sus shows. Pero las personalidades de los cuatro miembros son muy fuertes, salen a relucir viejas rencillas, hay intercambios de opiniones, y en 2001 Peter Criss abandona su batería. Y aquí comienza el declive, ya que la banda (o sea, Gene y Paul) deciden continuar con su batería anterior, Eric Singer, disfrazándole y maquillándole como el Gato Peter Criss. Teniendo en cuenta que Eric Singer era rubio y Criss, moreno, Eric Singer se ve obligado a teñirse. Este momento farmatint es sintomático de cómo va la banda. Y Ace Frehley no tardaría en ser expulsado, por su rebeldía ante los nazi-líderes de Kiss, Gene y Paul, que en un momento de delirio, deciden continuar con un guitarrista de sesión disfrazado de Space Ace. Y así hasta la actualidad. Lo cual nos lleva a la siguiente pregunta: ¿es lícito seguir girando como Kiss cuando dos de tus miembros, con gran carisma, no están? ¿es lícito utilizar imitadores? Por una parte, creo que Kiss no es como una representación de un musical, en el que cuando el actor principal está de fiesta o indispuesto, la función sigue con el suplente. Por otra parte, en el caso (remoto) de que mañana se anunciara un show de “los actuales Kiss” en Barcelona… iba de cabeza!

No pesa el maquillaje, pesan los quilos.

Banda: Jane’s Addiction
Final de carrera: 1991
Retorno: 2003 – 2006
Bajas: Eric Avery (bajista)
Disco tras retorno: Strays (2003)
Lo Mejor: Vuelta en buena forma.
Lo Peor: Pérdida de la aureola de mito.

Lo de Jane’s Addiction es curioso. En 1991, cuando se separaron, poca gente conocía su grandeza. Se trata de la típica banda que años después se convierte en banda de culto, probablemente estaban adelantados a su tiempo, una banda de los 90’s en 1987. Ya en 1997 sacaron un recopilatorio (en plena efervescencia comercial del rock “alternativo”) e hicieron algunos shows en directo, aunque sin el bajista original, Eric Avery, quien se negó siempre a reunión alguna, y al que sustituyó circunstancialmente Flea, de los Red Hot Chili Peppers. En este recopilatorio ya grabaron dos temas nuevos. Y finalmente, tras muchos dimes y diretes, en 2003 se producía la noticia: Jane’s volvían. Hasta aquél momento, Dave Navarro había grabado con los Peppers y Perry Farrell tenía una carrera irregular, buena con los Porno For Pyros y entre rarita y mala en solitario. En 2003 publican un nuevo disco en toda regla, usando un bajista de sesión como si fuera un miembro nuevo de la banda. “Strays” no es mal disco, en absoluto. De hecho, tiene algunas canciones muy buenas, como “Everybody’s Friend” o “Price I Pay”. Pero claro, las comparaciones con los magistrales “Nothing’s Shocking” o “Ritual de lo Habitual” no se aguantan. Es duro sacar un nuevo disco cuando has publicado dos de los álbumes más importantes de los últimos 20 años. El problema es que mientras que en el 87 Jane’s eran unos adelantados a su tiempo, eran revolucionarios, eran mitos, eran los Doors y los Led Zeppelin de su tiempo… en 2003 se mostraron como mortales. Lo de la gira es otro cantar. Evidentemente se mostraron en muy buena forma. Y entiendo que los que los disfrutaron en su época se sintiesen defraudados, en el fondo no había pasado tanto tiempo desde sus últimos conciertos del 91 (por lo menos no tanto como para alguien que viese a Kiss en el 77 y en el 97). Pero para mí, como para muchísima otra gente que los descubrió en la “era alternativa” con el grupo desmantelado, fue una oportunidad de oro. Todavía eran jóvenes, estaban en muy buena forma, probablemente no tuvieran el misticismo de antes, pero por lo que a mí respecta, su concierto en Razzmatazz del 2004 fue una noche fantástica de la que guardo un gran recuerdo. Y afortunadamente, se volvieron a retirar. Hoy en día sólo Perry Farrel, el polifacético gurú-vocalista hace alguna cosa a nivel musical, aunque de poco interés. Dave Navarro, sin embargo, prefiere salir en las revistas del corazón divorciándose de Carmen Elektra.

Barcelona 2003 vs. L.A. 1987

CONTINUARÁ

Canciones:

Pixies: “Cecilia Ann”
Nik Kershaw: “Wouldn’t It Be Good”
ZZTop: “Viva Las Vegas”

13
Mar
07

Se aceptan peticiones. Hoy… El Sr. Lobo

Por petición popular, del amigo Lorenzombie concretamente, la entrada de hoy la dedicaré a un local de Barcelona que adquirió tintes míticos: el Sr. Lobo!!!
Repasemos lo que decía Lorenzombie, oscense de adopción (todos sabemos que su verdadera patria chica es el Averno): “El Sr. era una fuente de rumores bestial… cuando yo llegué a Barcelona ya estaba cerrado y montones de personas me contaban algo que había pasado en el Sr. Lobo (…) ilumíname y cuéntame que hay de cierto en estas historias y qué no. O añade tú una nueva leyenda urbana sobre el ‘garito maldito’.”En la actualidad sigue abierto, en una de sus múltiples reconversiones, tirando de Internet leo que ahora es un local metálico:

Sr. Lobo / Metal Zone.
Lo mejor templo de metal en Barcelona!
Estilos de música: Rock, Heavy Metal, Gotico, Dark, Alternativa, Grunge

Había sido también un local de house (o así lo anunciaban) hará dos o tres años, con el nombrecito de Lokotron (tela). Pero no. La historia del mito se remonta, y perdonen, pues tiro de memoria y no es muy buena, a 1996.

En esa época, la zona de bares de Poblenou de Barcelona se convirtió en un referente de la chavalería. Entonces, recordemos, la era alternativa, el grunge, o cómo carajo se quiera denominar, estaba en pleno apogeo a nivel masivo en este país, aunque estilísticamente estuviera ya de capa caída. En el 96 Nirvana estaban todavía en lo más alto de las ventas con su unplugged y publicaban disco en directo post-mortem, estando todavía fresco le grand finale de Cobain. Un repaso rápido de discos nos lleva a Beck y su Odelay, a Sepultura con Roots, a Marilyn Manson con Antichrist Superstar, a Metallica y su disco grunchy, Load, RHCP con One Hot Minute, a unos REM superestrellas grabando New Adventures in HIFI, y a un auge del punk melódico de Offspring, Green Day, NOFX o Bad Religion. En lo español, Dover o Ska-P estaban a punto de llegar de un modo masivo y Los Planetas publicaban Pop. En cine, “Trainspotting” e “Historias Del Kronen” eran devoradas por los adolescentes (como yo) con pasión, y de nuevo había festivales importantes, 96 es el año del mítico Dr. Music Festival de Escalarre, del Benicassim como referencia y del fallido experimento Pop Festival de Badalona. Todo ese caldo de cultivo es importante para conocer por qué se puso tan de moda el Sr. Lobo.

Ya lo ven: un sitio con glamour

En esa época, si eras adolescente, o eras grunge, o eras makinero. Y si eras grunge, tu zona de ocio por excelencia era Poblenou, donde podías hacer botellón tranquilamente en un portal, al ser zona industrial, de talleres y oficinas sin apenas vecinos, y luego ir a bares y discotecas donde se pinchaba ese grunge-noise-hard rock-rock alternativo-punk y lo que fuera, pero lejos de cualquier tipo de sonoridad mákina que entonces también estaba de moda.

El Sr. Lobo se abrió en el 96, en el núcleo de Poblenou donde se situaban locales como L’Ovella Negra, Pepe’s, Burros, Q3, Bóveda, Dixie 127, o A Saco. Y en seguida tuvo algo que nos enganchó, era una discoteca con pista y dos futbolines, pero no cobraban ni entrada, ni consumición mínima obligatoria. Claro, para la chavalería era el sitio perfecto al que acudir por las tardes. He de decir que durante la época de más apogeo del Sr. Lobo yo tenía 16 y 17 años, por lo que casi siempre acudía por las tardes. Ese lugar queda asociado a mis tardes de viernes y sábado, más que a las noches.

Ese reclamo económico no tardaría en hacer efecto y pronto, los que pagábamos 600 o 700 pesetas por discotecas como Bóveda o Dixie 127 preferiríamos ir “al lobo”. Tanto es así que no tardaron en cobrar una triste entrada de 100 pesetas, de la que nadie se quejó. Por 20 miserables duros, podías pasarte hasta las diez y media, si no recuerdo mal, por allí. Cien pesetas era el pasaporte a un sitio cutre a más no poder, parecía ser un taller remodelado, oscuro, con varias columnas y una zona para baile. Dos barras, dos futbolines, dos podios y medidas de seguridad cero. La bebida era verdadera bazofia, aunque eso sí, eran más o menos estrictos con el tema del DNI para poder servirte algo más que cerveza. Todo en vaso de plástico, por supuesto. Y fue tal el éxito del sitio, que pronto esas 100 pesetas pasaron a ser 300, con valor para una consumición (refresco o cerveza).

Muy pronto la popularidad del sitio crecería, y en cuestión de meses, a partir de las seis de la tarde se formaban grandes colas, desde la puerta por toda la calle Almogàvers e incluso torciendo hasta la calle Zamora. La fórmula era sencilla, un precio barato, una cierta sensación de libertinaje y un bonito repertorio musical, con highlights que ahora recuerdo con mucho cariño: The beautiful people, Smells like teen spirit (apoteosis), Come out and play, Ruby Soho, Roots, Killing in the name (quemechupeslapoya), Lump, Give it away, Loosing my religion, Creep, Bullet with butterfly wings, Lust for life (recuerden, Trainspotting, y tal) … Cierto es que también ponían cosas de hard rock urbano español tipo Siniestro Total o Kortatu. Pero si tenías un día de suerte, yo llegué a escuchar por allí I was made for lovin’ you, Stand (REM) o Here comes your man.

Pero me temo que el amigo Lorenzombie lo que busca es carnaza, y bien, no se puede decir que el Sr. Lobo no la tuviera. Aunque siento decepcionarle, creo que no era para tanto. De entrada, decir que uno de los puntos fuertes (hablando en términos de marketing) del local era que al parecer era fácil “pillar rollo”. Digo al parecer, porque yo nunca tuve esa suerte. Pero sí conozco amigos que entonces conseguían con cierta facilidad alguna chavalita a la que magrear si se estaba de suerte. Ese era el mito que atraía decenas de adolescentes. Por otra parte, ese sitio era de todo menos seguro. Los seguratas eran lo peor del gremio (y mira que es complicado). Si tenías algo de suerte, evitaban que te pegaran dentro del local, y te cedían un espacio más amplio en la acera de delante, para que las contorsiones en el suelo fuesen más libres. Ellos mismos contribuían a la causa, de vez en cuando, si la tarde estaba poco animada. Por otra parte, las pertenencias no estaban muy seguras allí dentro, y el robo de chaquetas era una actividad más. Cierto es que había un guardarropía, pero para qué? Éramos grunchis, podíamos dejar nuestras raídas chaquetas tejanas o de chándal o sudaderas amontonadas en el suelo. Claro que convenía no perderlas de vista. La verdad es que en general, dentro se respiraba un cierto ambiente de tensión, y sabías que en cualquier momento una pelea podía sucederse. Y los pogos eran espectaculares.

También solían pulular por ahí un grupete de supuestos red skins que de vez en cuando pulían la puntera de sus botas contra algún pobre desgraciado, con el beneplácito de los seguratas, de los que eran coleguillas. Sí, amigos, el lobo tenía un cúmulo de emociones por todos los lados. Con ventilación nula, aire acondicionado que apenas podía recibir tal adjetivo y creo que hubo suerte de que nunca se necesitara una evacuación de emergencia. A la salida se formaban unas acumulaciones importantes (que los seguratas amablemente se ocupaban de disolver), pero la calle Almogàvers tiene 4 carriles, y los coches adquieren una cierta velocidad, por lo que creo que algún susto hubo. Al final incluso se pusieron unas vallas de obra impidiendo el acceso a la calzada, para que veáis que incluso los señores lobo cuidaban a su parroquia para que no muriera bajo las ruedas de un peugeot 406.

Pero claro, Lorenzombie no quiere una leyenda urbana, quiere LA leyenda. Pues bien, ahí va. O así me lo contaron a mí. La zona de Poblenou no es que fuera gayfriendly, pero sí podías encontrarte alguna joven pareja homo dando rienda suelta a su pasión sin mayor aspaviento por parte de los parroquianos. Al parecer y dentro del local, un individuo se metió con una pareja gay, y en represalia, estos pillaron al pobre infeliz en los lavabos (pequeñísimos) y practicaron el medioevo con su recto y una botella de coca-cola. ¿Verdad? ¿Mentira? Poco importa, fue el rumor más extendido de la historia del local. A decir verdad, creo que las tintas se cargaron, y tal vez simplemente le dieron unas cuantas yoyas. Lo de la botella no se sostiene, porque en ese lugar no había botellines, ni de coca-cola, ni de cerveza, todo era expendedor de sifón. Pero lo cierto es que un buen día, cuando esos rumores cobraban cuerpo, cambiaron la puerta del lavabo masculino por unas puertas de esas de saloon de western. ¿Casualidad? Nunca lo sabremos.

La popularidad del Sr. Lobo duró un poco de tiempo más, pero todos nos sabemos la historia. La era alternativa, como moda masiva en este país, se desvaneció poquito antes que la década de los 90’s. Y en el nuevo milenio yo volví en alguna ocasión aislada, por la noche, al lugar, y resultaba una sombra de lo que fue, media entrada y algo desangelado. A partir de ahí vinieron la desaparición y las reconversiones estilísticas, pero había nacido el mito.

Canciones:

Blur: “The Universal”
The Sounds: “Seven days a week”
Richard Cheese: “Rock the Kashbah”

10
Feb
07

Cero en Conducta

Dos temas han traído a mi mente el rock n’ roll, hoy, sin esperármelo, en dos situaciones cotidianas. La primera, esta tarde, yendo de compras, me he topado con estas dos pedazo de camisetas en un Zara:
No se aprecia, pero encima de la Union Jack hay lentejuelas!!!
From Hollywood!! Guns! n’! Roses! (léase como speaker de estadio)

Ok, que en ciertas tiendas de la cadena Inditex rondaban camisetas con iconografía rockera, de bandas como The Who, Sex Pistols, Iron Maiden o The Clash, no es algo nuevo. Pero hacía tiempo que no las veía, y no me esperaba encontrarme con estas dos camisetas, que supongo estarían rebajadas, porque marcaban el ridículo precio de 3’95 jiurous. Evidentemente, no he podido aguantar el impulso irrefenable de hacerme con ellas. Por cierto, está claro que Guns N’ Roses son ya un clásico, a la altura de los Pistols, Motorhead o Ledd Zepp. Por lo menos para Amancio Ortega.

Habrá quien se rasgue las vestiduras entre el sector rockero más integrista. Qué queréis que os diga… desde que el rock n’ roll es un negocio, y de eso hace 50 años, los que querían ganar dinero a base de ello siempre existieron a su alrededor. Y me importa bien poco su procedencia, las camisetas molan. Hace mucho tiempo, cuando los Guns reinaban, yo tuve una camiseta parecida. La vi en una tienda de discos, pero valía lo que para mí era una fortuna. Acabó mi madre comprándome una baratija serigrafiada, en el mercadillo, que apenas sobrevivió unos lavados. Y al recordar esa camiseta, me acordé también de un clásico de todo rockero de barrio, la camiseta negra con la imitación de etiqueta de Jack Daniel’s. La solía lucir Slash a menudo, aunque no creo que la hubiese comprado en el mercadillo de la Zona Franca.

La segunda invasión inesperada de rock en mi cabeza ha venido esta noche, iba a ponerme un episodio grabado de Los Soprano, serie que me tiene enganchadísimo, cuando al encender la tele me topo con “Cero en Conducta”. Para quien no lo sepa, se trata de una película entrañablemente estúpida que Kiss produjo, en la época de su retorno al maquillaje y la grabación de Psycho Circus. La castellanización del título es lisérgica, sobretodo tratándose de una cinta titulada originalmente “Detroit Rock City”. La he pillado casi al final, y me he quedado viéndola acabar, y disfrutando con esas tonterías con música de Kiss de fondo, así como también de Nazareth (tremenda versión del “Love Hurts”), Van Halen o Bowie.

La vi en el cine en su época, qué le voy a hacer si soy fan. Y todavía me pregunto qué hacía Edward Furlong haciendo de quinceañero en la peli. Lo cierto es que “Cero en Conducta” encaja a la perfección con la filosofía Kiss. Alguien dijo que si no te han gustado Kiss con menos de 20 años, mejor no te acerques a ellos. Y no le falta parte de razón. Por lo menos, aunque justito, yo llegué a tiempo.

No olviden vitaminarse y mineralizarse!!

Canciones:

Kid Rock: “Feel Like Makin’ Love”
Frank Sinatra: “It was a very good year”
Nazareth: “Love Hurts”




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