Archive for the 'kiss' Category



02
Dic
11

Lista NDK Noviembre 2011

En este segundo mes de resurrección de éste, vuestro blog favorito, me ha parecido bien, por aquello de la continuidad, volver con lo de la lista de reproducción de Spotify. Por supuesto que yo también quisiera que fuera gratuito sin limitación de tiempos, veces de reproducción, y sobretodo, sin esa constante y frecuente publicidad. En fin, todos sabíamos que aquello no podía durar mucho así. Era demasiado bueno. Ahora, por momentos se torna insoportable… y sin embargo, tampoco encuentro una opción mejor, por lo menos gratis. De modo que de momento continuamos con Spotify.

Así que tanto si tienes Spotify gratis como de pago, puedes conseguir aquí la Lista NDK Noviembre 2011.

Como siempre, no están todas las que son, pero sí son todas las que están. Que no es poco. A saber, unos U2 que sin darme cuenta repetí en dos entradas diferentes, con un mismo tema, ese delicioso “So Cruel” que incluían en su “Achtung Baby”. Con U2 tengo sentimientos enfrentados. Por una parte, durante mucho tiempo los odié. Y hoy en día reconozco tenerles bastante manía. Por otra parte, no puedo sino plegarme ante discos como el mencionado o como mi favorito, “Rattle & Hum”. Hay también algunos descubrimientos de este mes, como el disco clásico de Miguel Ríos, otro fulano al que le tengo bastante manía, lo cuál, sin embargo, no me impide disfrutar de un disco enorme como “Rock & Ríos”. De ese trabajo se cuela “Banzai”.

Hypes como el tema de los créditos de “True Blood”, hard rock de la mano de Van Halen, Poison, Kiss y UFO, los 90’s en forma de Radiohead, Afghan Whigs y The Muffs, moderneces como los Vampire Weekend o los LCD Soundsystem, y por ahí se cuelan también Keith Richards o Koko Taylor. No está mal para afrontar el último mes de 2011, ¿no os parece?
20
Oct
11

PJ20

Hacía ya unos días que no actualizaba, y estoy seguro de que los millones de seguidores para quienes significo la luz que ilumina sus tristes vidas andaban ya preocupados, creyendo que ésta resultaría ser una de mis, últimamente más frecuentes, travesías por el desierto, a veces de 40 días con sus 40 noches, otras más cercanas a los 40 años. Sea como fuere, no se trata de eso, y por aquí sigo, dando guerra. Así que atenta la compañía.
Y si un evento me alegró la semana pasada (esta semana, si eso, la obviamos), ése fue el pase de PJ20, la película documental de Cameron Crowe para conmemorar el 20 aniversario de Pearl Jam. Se realizaba un único pase en la ciudad, el jueves 13 en los cines Icaria. Única oportunidad de ver la cinta en pantalla grande. No me lo iba a perder, a pesar de que los 12€ de la entrada me parecieron excesivos. Qué dura es la vida del fan.
En fin, queda claro que del sumatorio Cameron Crowe + Pearl Jam difícilmente podían salir malas cosas. Así, si me pongo a hablar muy brevemente de la cinta en sí, sólo puedo decir que me gustó, y mucho. Aunque resulta innecesario ponerme a detallar el documental que resume los 20 años de carrera musical de los de Seattle, porque seguro que a estas alturas, a golpe de click, pueden dar con reseñas llenas de datos y frías como témpanos. No, si alguien busca eso, mejor salga de esta página. O se vaya a buscar porno, que es lo mejor que se puede encontrar en la red. Aquí, en realidad no hablo de PJ20. Hablo de mí. Yo y mis circunstancias.
Que 20 años no es nada, que febril la mirada
No por manido, voy a dejar de hacer el comentario. 20 años, menuda cifra, da puro vértigo. No dejó de regalarme el visionado un poso de melancolía al ver ciertas imágenes y escuchar ciertas canciones. Y eso que no sonó mi canción de Pearl Jam favorita, “Rearviewmirror”… ¿o tal vez sería Elderly Woman Behind the Counter in a Small Town”? El caso es que allí nos reunimos un grupo de personas, casi nadie por debajo de los 25, la mayoría entre los 30 y los 35 años, lo cuál dice bastante poco de la renovación del público que arrastran los Vedder, Gossard y compañía.Todos nosotros celebrando un pasado.
Veréis, estoy acostumbrado a consumir material rememorando bandas que no viví en su apogeo, como pueden ser Kiss, por poner un ejemplo. El caso de los Guns n’ Roses es diferente, porque los gunners actuales muy poco tienen que ver con los que me encandilaban tiempo atrás. Por alguna razón, con Pearl Jam fue diferente. No es que me guste más su música que la de Axl Rose. No es eso. Ni siquiera sé decir exactamente qué es. Las imágenes se iban sucediendo y yo iba recordando escuchar “Rearviewmirror” en aquél bar, pillando en la radio el primer single de Vitalogy, “Tremor Christ”, descubrir la historia de Mother Love Bone, comprarme No Code, la pequeña decepción de su concierto en el St. Jordi del 2000 y la reconciliación con su directo en el Azkena años después. Melancolía, pero también me hizo sentir bien. Lo que los escritores cursis aprovechan para usar expresiones como “sentimientos enfrentados” o “sensación agridulce”, como si de un menú del chino de abajo se tratara.
Ya que en la cinta apenas tienen la delicadeza de mencionarlos, Dave Abbruzzese y Jack Irons, o el maravilloso mundo de coger las baquetas en Pearl Jam.
Como la carrera de Pearl Jam, la película va de más a menos, especialmente emocionantes son las imágenes de Andy Wood con Mother Love Bone, y esa primera gira de Pearl Jam con ese Eddie Vedder desbocadísimo. Cameron Crowe sabe lo que tiene entre manos y no erra el tiro. Cosa que, por ejemplo, no puedo decir de Scorsese, grande entre los grandes, pero que nos brindó un docu-concierto con todos unos Rolling Stones que supo bastante a poco. Mención aparte a ese Chris Cornell luciendo un aspecto rarísimo, no sé si sería ese color de piel o esa pinta de llevar un bottox mal puesto.
Y al final, qué nos queda de Pearl Jam? Pues supongo que queda lo mismo que de lo que éramos nosotros hace 20, 15 o 10 años: poco. Tampoco creo que como banda estén acabados, pero la realidad es que sus últimos cuatro discos se mueven en niveles mucho más bajos. Alguno más inspirado (el aguacate) otros más flojos (Riot Act). Probablemente esté siendo benevolente porque en realidad no me gusta admitir que si se van Pearl Jam, no sabría encontrar un recambio. Una banda que proporcione rock sincero, grandilocuente, con toques de épica, detalles de clasicismo, aires generacionales, himnos, ética y estética. Y seguramente ahora mismo hay chavales de dieciséis años que pensarían que no, que esa banda existe, que les acompaña y describe sus sentimientos, lo que ocurre es que yo ya no lo puedo ver. Pero me darán el beneficio de la duda, no?
Canciones:
Mink DeVille: “Bad Boy”
Hockey: “Song Away”
Rocket From The Crypt: “Born in 69”

25
Oct
10

Guns n’ Roses en Badalona 2010

Un hombre y un bigote: Axl Rose

Esto de Internet y su inmediatez me crea una cierta sensación de ansiedad. A día de hoy, cuando todavía no hace ni 24 horas que terminó el concierto de Guns n’ Roses en el Palau de Badalona, seguro que ya rondan por la red varias decenas de reseñas, artículos y crónicas, todas ellas adornadas con fotografías tomadas a metro y medio de la banda, y con datos concretísimos y veraces… no es esa, sin embargo, la intención de estas líneas. No, aquí no descubriréis cuántas rayas esnifó DJ Ashba esa noche ni el número de botellas de Cristal de las que dio cuenta Axl antes de sentirse preparado para salir al escenario. Hablaré del concierto, claro… de mi concierto, y de lo que de ello aconteció.
Y es que aunque ya tuve ocasión de ver a los “nuevos” Guns n’ Roses en 2007 en aquél festival en Bilbao, la emoción por verles en casa era grande. Que son muchos años siguiendo a los Gunners, desde que yo tenía unos 12 años y el grupo reinaba por todo lo alto, y me refiero también en las radios y los programas de televisión musical más generalistas. Que lo más parecido que había podido disfrutar de un concierto con la formación más o menos clásica de los Guns n’ Roses había sido aquel concierto de París que se emitió en su día en Antena 3.
En esta ocasión, ya, por fin, teníamos el dichoso “Chinese Democracy” en nuestras manos y parecía que tras un arranque de su etapa post-publicación del “Chinese…” con demasiados claroscuros, Guns n’ Roses volvía a ser una banda, haciendo lo que se supone que debe hacer una banda: girar. Hagamos, pues, un pequeño resumen de lo que fue su concierto en Badalona.
De entrada, el tema de los horarios daba muestras de que el término “normalidad” no encaja en el planeta Axl. Si en sus anteriores conciertos en el estado, retrasos de dos horas como ocurrió en Madrid, hicieron que se liara, la solución muestra de la picaresca hispánica no fue otra sino publicar oficialmente únicamente la hora de apertura de puertas. A partir de ahí, uno sabía que tocaría Sebastian Bach (presumiblemente una hora) y luego Guns n’ Roses. ¿Cuándo, exactamente? Bueno, como quiera que Sebastian Bach no me interesa especialmente, y haciendo cálculos rápidos, pude presuponer que Axl & co. saldrían a escena sobre las 22’30, de modo que por si acaso, me aseguré de estar en la pista a las 21’30. Y no me equivoqué de mucho, al final las luces se apagaban cuando pasaban 10 minutos de las diez. Axl estaba magnánimo. A pesar de los problemas de aparcamiento, cosas de vivir fuera de la urbe, llegué con puntualidad y con tiempo de dar buena cuenta de una cerveza y un frankfurt en el bar de la esquina, como mandan los cánones.
La primera decepción fue ver a gente comprando entradas en ese momento, señal inequívoca que el Palau no presentaba lleno. Pensemos que yo descubrí y me enganché a Guns n’ Roses cuando llenaban estadios de fútbol de toda Europa y América Latina (ya no digamos USA), en plena gira Illusions. Y claro, darme cuenta de que en 2010 ya no pueden llenar las 13000 personas que puede acoger el Palau Olímpic de Badalona, me dio de bruces con una realidad… esto hace mucho tiempo que no es lo que era. Kiss presentan una gran entrada en el Sant Jordi, Aerosmith menos, pero también un buen número, y Guns n’ Roses, a pesar del morbo, a pesar de los 17 años transcurridos desde su última (y única) cita catalana, a pesar de esa moda que parece haber de acudir a los conciertos de ciertas bandas clásicas de rock (AC/DC o los mismos Kiss), no son capaces de llenar. Cierto es que los 55€ podían tirar atrás a cualquiera, que este no era un concierto de revival ni mucho menos, que “Chinese Democracy” es un disco que ha creado mucha división de opiniones y que la absurda falta de promoción de los Guns n’ Roses desde su vuelta a escena (por desidia de Axl, por supuesto) jugaban en su contra.
Y el público, pues un poco de todo, pero poca gente por debajo de los 25 años, y mucha entre los 25 y los 40, lo cuál da que pensar que el tema renovación de público no lo llevan muy bien. Y nostalgia, mucha nostalgia. Diablos, que dicho así, ahora, en 2010, cuesta de creer, pero que Guns n’ Roses fueron MUY populares por estos lares a principios de los 90’s.
En cuanto al concierto, ejecución, repertorio y demás aspectos visuales, hay que reconocerle un mérito a Axl Rose, y es el tener los cojones más grandes que el caballo de Espartero y colocar en el set list hasta 8 temas de “Chinese Democracy”. Cualquier hijo de vecino tocaría cuatro cancioncitas del disco nuevo y luego a tirar de repertorio clásico. Pero Axl, para bien o para mal, no es cualquier hijo de vecino. Y eso, claro, hizo ensombrecer algunos momentos del concierto, porque a mí que me perdonen, pero “Chinese Democracy” ( la canción) me suena tan mediocre como la primera vez que la escuché, y “Shackler’s Revenge” es totalmente prescindible. Si a ello le sumamos que se dejó en el tintero dos de los mejores cortes del disco, “There Was A Time” y “Catcher In The Rye” (que junto a “Streets Of Dreams” conforman el triplete mágico de “Chinese Democracy”), la cosa no deja de resultar extraña. El resto del repertorio, como era de esperar, sencillamente sólo al alcance de los grandes, de esos grandes que todos tenemos en mente.
En cualquiera de los casos, si alguien reinó, ese fue Axl Rose. Puedo comparar fácilmente con el Axl que había visto en Bilbao en 2007 y decir que el Axl Rose de 2010 es un mucho mejor cantante que el de 2007. y sigue siendo una estrella. Mucho más delgado y con un look que rockea mucho más que esas lamentables trenzas y esa camisa abierta a lo Bisbal que solía lucir hacia 2007. Pero lo más importante, pletórico de voz, y eso sí que no me lo esperaba, no olvidemos que tiene ya 48 años. Por si fuera poco, bailó, hacia el final del concierto incluso bromeó e hizo uno de sus extraños speeches que solía hacer antaño, y, oh, sorpresa, por momentos parecía que disfrutaba de estar allí arriba. Es evidente que los Guns n’ Roses de 2010 son una banda subyugada a ese reyezuelo inconstante e impredecible que es el amigo WAR, que tan pronto desaparecía y tenía a los músicos improvisando hasta que volvía a salir, como de repente engrasaba la máquina y la ponía a muchas revoluciones.
Y el resto de músicos, pasado el trauma de no ver allí a Izzy o a Duff, pasadas las idas y venidas de tipos como Paul Tobias Huge o Robin Fink, y tras varios meses en la carretera, parece ser más un grupo que un conjunto de mercenarios, e incluso su majestad Axl interactúa con casi todos ellos. Sigue siendo a todas luces ridículo el tener a 2 teclistas (Dizzy “Fuckin’” Reed y Chris Pittman), así como contar con 3 guitarristas, que se reparten los solos en las canciones como necesitados de robarse, los unos a los otros, los momentos de lucimiento. El circo, claro, vuelve a estar ahí. Para mi gusto, sobra uno de ellos, probablemente Richard Fortus o Ron “Bumblefoot” Thal, por tener menos carisma que el “nuevo” DJ Ashba, una agradable sorpresa. Aunque a decir verdad, Ron Thal se descubrió como un tipo muy talentoso. En cualquiera de los casos, una banda necesita un guitarra rítmico y uno solista. Richards y Wood. Perry y Whitford. Stanley y Frehley. Lo demás, son tonterías.
El concierto duró dos horas y media, larga duración que se agradece, aunque tanto solo o “instrumental jam”, como lo disfrazan ahora, aburre a cualquiera y rompe el ritmo de un modo espectacular. Si bien es cierto que en la gira de los Illusions siempre hubo solos, de guitarra y también un coñazo de solo de batería que se marcaba el pesado de Matt Sorum. Por lo menos anoche no hubo solo de batería.
Podría decir muchas cosas más acerca de la banda, del repertorio, de lo que anoche sentí. Y sin embargo, no quisiera acabar estas líneas sin hacer una reflexión acerca del público. Igual es que yo soy rarito, pero cuando voy a un concierto, bueno, me pillo una bebida justo antes de que empiece el show, y luego aguanto hasta el final, igual hasta los bises. Jamás entenderé esa gente que se pasea por toda la pista una y otra vez, en busca de bebida, como tampoco entiendo a esos que van a un concierto y se pasan toda la noche de charleta. Pero ayer tuve que sufrir a lo que me pareció mucha gente yendo y viniendo, con lo que eso conlleva, que un fulano sudoroso se te arrime y frote su pringoso torso buscando pasar entre el mínimo hueco que hay entre tú y el tío de delante. Puto ascazo. Está Axl Rose en pleno éxtasis de “This I Love” y un ser peludo y sudado de repente se pega a ti, para pasar por delante. Eso, claro, rompe cualquier tipo de magia. Pero insisto, igual soy yo, que soy rarito.
Canciones:
Guns n’ Roses: “This I Love”
Guns n’ Roses: “Rocket Queen”
Guns n’ Roses: “You Could Be Mine”
13
Ene
10

Kiss en Barcelona

Sí!!! Después de la decepción de que la gira de Pearl Jam no pase por la Ciutat Comptal y asumido como tenía que este año me tocaba Azkena, de repente, una buena noticia: Kiss tocarán en Barcelona. La fecha, 24 de junio, el recinto, Palau St. Jordi y un dato importante, las entradas se ponen a la venta el 19 de enero. Importante porque los cachondos de Last Tour International no han anunciado la nueva fecha en BCN hasta que se han agotado las entradas para Madrid. Y seguro que habrá caravanas de catalanes que compraron la entrada de Madrid pensando que no habría más opción que esa, o el Azkena… qué majos. En fin, datos y noticia aquí.

Sonic Boom: no he hablado de él todavía, pero me parece un gran disco

No será mi primera vez con Kiss, ya los pude ver hace un par de años, pero obviamente, toda oportunidad es poca. Y más si están a 30 minutos de mi casa. Me alegra, además, especialmente, el hecho de que aunque remolones, pues no estaba previsto, por fin un concierto rockero grande y de una banda especial recale en un recinto de la ciudad. Entre los festivales y otras ciudades, que sin duda rockean más que la moderníssssima Barcelona, se lo estaban llevando todo. Hablo de The Cult, por ejemplo, que hicieron Valencia y Madrid, o de los mencionados Pearl Jam, que sólo hacen el Bilbao Live.

En fin, sólo espero que la semana que viene se puedan comprar entradas con normalidad, y escuchar aquello de “You wanted the best, you’ve got the best, the hottest band in the world… Kiss”.

27
Jul
09

De compras

Cerraremos el capítulo San Diego con un pequeño resumen de las compras que hice por allí. Viajar a los USA es siempre interesante a nivel de compras, probablemente en algunos aspectos no sea tan diferente de lo que podamos encontrar en casa, pero, amigos, en ese país hay una verdadera cultura de las compras y… diablos, unos precios más que interesantes.En lo que a CD’s se refiere, San Diego no tiene la oferta tan buena como pueda tener L.A., así que aunque me pasé por un par de tiendas de la zona, acabé acercándome el sábado por la mañana, antes de ir al aeropuerto, por Amoeba Records, la mejor tienda de discos de Los Angeles, en Sunset Boulevard. Esa tienda tiene una amplia oferta en general, pero no sólo CD’s, también vinilos. No compré vinilos, porque no quería que llegaran a Barcelona destrozados por obra y gracia de esos finos profesionales del handling de los aeropuertos. Lo interesante es su oferta de segunda mano, y sobretodo, su sección de “superofertas”, cientos de CD’s a precios entre 2 y 3 dólares, con una oferta de 4×3 en el que rebuscando, se pueden encontrar pequeñas joyas. Yo me centré en algunas cosas que no tenía, y en renovar a CD’s originales algunos que tenía grabados.

Ni que los vendieran a peso!!
Y por supuesto, me pasé por uno de esos geniales outlets, con precios realmente de escándalo. Allí me hice con una camiseta muy molona, aunque me costó decidirme entre las muchas que había en una tienda de rollo, digamos, “alternativo”.
Underground Rock n’ Roll Since 1979 (como yo!!!)
Y finalmente, la joya de la corona, la chuchería de la que más orgulloso estoy… las bambas oficiales de Kiss!! Fabricadas por Vans, ya las había visto la última vez que estuve en USA, y al final me decidí… por 39 miserables dólares!!! Y porque de las Converse de Black Sabbath y de The Doors no había tallas, que si no!!

23
Jun
08

Kiss en Bilbao… bienvenidos al circo!!!

Ya me permitiréis este paréntesis en mis crónicas neoyorkinas… pero es que la emoción me embarga. Diablos, he vivido la experiencia Kiss, y eso que pensaba que iba a ser una de esas eternas asignaturas pendientes.

La cosa fue más o menos precipitada, y el marco, un festival de esos de jevis (con “jota”), donde tan sólo Tesla podía contar con mi interés, aparte, claro está, de los héroes de la noche, Kiss. De los festivales, creo que ya he hablado alguna vez, me está comenzando a tocar los huevos que ahora no hay conciertos en salas: todo son festivales. Y claro, eso implica mucha morralla de bandas, espacios no siempre óptimos para disfrutar de ellas (porque lo del prado donde tocaron ayer Kiss es indecente), entradas a precios de auténtico escándalo, colas por todas partes… en definitiva, un coñazo. Pero claro, Kiss lo merecen. No sé por qué los dejé escapar en el 96, supongo que por aquél entonces me estaba comenzando a interesar por ellos. Y siempre pensé que nunca los vería en concierto. Que eran de esas bandas que sólo giran por USA y que tarde o temprano se cansarían y lo dejarían. Pero mira por donde, la sorpresa ha sido mayúscula. Y agradable.

Gene Simmons… no me iría de copas con él, pero es el cerebro de Kiss!!

Superado el trauma de que el guitarrista Ace Frehley y el batería Peter Criss fueran expulsados del grupo por los dictatoriales Gene Simmons y Paul Stanley, y que en su lugar hayan puesto a dos tristes mercenarios que los imitan, la cosa estaba clara: había que disfrutar del show. Y así, rodeado de miles de jevis de la vieja escuela, de esos que veía en mi barrio hace 20 años, probablemente muchos fueran los mismos que hace 20 años, a juzgar por la de padres y madres jevis que había, y otros sin churumbeles pero ya curraditos, y también con mucho jevi siguiendo la vieja escuela pero de menos de 20 años, estaba yo, algo lejos del escenario, pero dispuesto y hecho un manojo de nervios.

Ver un concierto de Kiss es como ir a un circo. A un circo de Rock N’ Roll. Todo eran coreografías, pirotecnia, por supuesto, su mítica imagen, cuatro pantallas y el logo iluminado, plataformas que se elevan, trucos… todo milimetrado y controlado al dedillo. Ahora Gene escupe fuego. Ahora Paul atiza con la guitarra al suelo y a cada golpe se disparan unos cohetes. Ahora se eleva la batería, o Paul es transportado por encima del público a una plataforma. Había que verlo siempre desde una óptica algo infantil, si me lo permitís. Y así, es imposible no contagiarse de la magia. Pero sobretodo, cuentan con un repertorio espectacular y una interpretación soberbia, especialmente de un Paul Stanley en estado de gracia. Por supuesto, si se quiere intelectualizar, verlo desde una óptica más “adulta”, “seria” o lo que sea, en fin, es un circo. Es como cuando uno ve un número de magia. Está claro que el tipo no “ha adivinado” la carta que pensaba la chica del público y que hay truco, que el tipo no tiene poderes. Pero si está bien hecho, mola. Pues eso.

Paul Stanley, pletórico de voz y forma física, destacó por encima de todos.

No me quiero poner en plan fan histérico, y se le pueden achacar algunos defectillos, por ejemplo, el coñazo de solos (especialmente el de batería de Eric Singer). O también el hecho de que se le diera excesivo protagonismo a los mercenarios Tayer y Singer… diablos, que este último cantó “Black Diamond”. Que tanta planificación le resta espontaneidad (por ejemplo, el detalle que tocaran parte del Won’t Get Fooled Again de los Who, como si fuera improvisación, no cuela cuando precisamente es este tema el que precede al comienzo del concierto). Y respecto al repertorio, bueno, eso es cosa ya de fan, y cada cuál tendría el suyo. Para mi gusto, sería quitar 100.000 years”, C’mon and love me” o Parasite” y tocar “Hard Luck Woman”, “Dr. Love” o “Firehouse”. Nada, detalles.

En fin, que muy contento con la noche, y con la experiencia Kiss. Y por supuesto, no puedo dejar de saludar a Los Secuestradores de Iones, con quienes tuve la oportunidad de charlar después del show. Lorenzombie y DumDumBoy, a quienes ya conocía, y un maquillado cual Paul Stanley, Anxlsuperstar, ahí tus huevos, eso es disfrutar la experiencia Kiss!! Un placer, señores, y nos vemos una próxima vez no sé cuándo ni dónde.


Canciones:

Kiss: “Love Gun”
Kiss: “Goin’ Blind”
Kiss: “Lick It Up”

21
Jun
08

Volveré…

Lo sé, lo sé… tengo el blog poco menos que abandonado, mi ritmo de entradas últimamente es muy bajo y hace días que no escribo… diablos, que no tengo tiempo!! Espero que la cosa se calme un poquito, y por lo menos, tengo un fantástico puente el lunes que me permite juntar cuatro maravillosos días de vacaciones en los que poderme poner frente al teclado. En fin, no se me preocupen mis queridos lectores, que me quedan todavía dos jornadas de andanzas por la Gran Manzana para explicar, y además en menos de 24 horas estaré frente a Kiss!!! (o lo que queda de ellos). Todo eso y mucho más a la vuelta. Sean buenos, no me sean infieles, y les espero en muy breve. Pasaré lista!!



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