Archive for the '00 SECCIONES FIJAS: VIAJES' Category



25
Jul
13

SOUTHERN CALIFORNIA SUMMER’13 – DAY 2

Miércoles 24 y esto va pasando inexorablemente rápido. Son las 21:47, casi las siete de la mañana en casa. En alguna casa. Como llevo varias cervezas encima, creo que es ya momento de escribir unas líneas y luego ponerme a dormir. ¿Os parece pronto? Esto es Southern California. Los horarios están cambiados. Movidos, diría yo. Todo va antes. Mañana a las seis ya despertaré, y en seguida, a trabajar.  A las doce se come. A las siete se cena. Y claro, a las diez, o seguro, antes de las once, a dormir. Aquí amanece pronto, y oscurece antes, y además, el ritmo de actividad de todas las personas es similar, supongo que tener 3 horas de diferencia horaria con la costa este condiciona este aspecto. Si tienes una empresa que trabaje a nivel nacional, desde luego, no puedes hacerlo de otra manera.

La noche está fría. Más bien, hace fresquicha, que diría mi abuela. Por si alguien viaja aquí y se espera temperaturas tropicales, se equivoca. Temprano, por las mañanas, hace fresco. Y por las noches, lo mismo. Si bien los días pueden ser soleados y con buenas temperaturas, sin el calor que tenemos en Barcelona en julio, por ejemplo, las noches bien merecen una chaquetita.

El día no ha tenido mucho interés. Trabajo, y relaciones sociales. Demasiadas, suerte que no serán más de tres días. Sin embargo, me ha deparado algo interesante. Hoy había montada una de esas actividades que se supone son para hacer “team building” y todas esas cosas. Y no ha estado pero que nada mal. Se trataba de hacer kayac en la playa de La Jolla. Una pena que el día estuviera un poco gris. Por lo menos la temperatura del agua no era tan fría como suele ser. Pero ha estado muy bien, remar por la costa, ver muy de cerca los leones marinos que tienen la zona rocosa muy cercana a la playa como su morada, los cormoranes, etc…

Mirad, suelo viajar mucho por trabajo, y los viajes de trabajo, lo malo que tienen es que son eso, trabajo. Pero se trata de sacar esta clase de experiencias. Hoy es hacer kayac a tres metros de lenoes marinos. Mañana es visitar el canal de Panamá. Pasado será comer camello en una casa típica árabe, hacer surf en Sydney o tomar una cerveza en Reeperbahn. Como me dijo una vez una persona muy querida, los asuntos laborales se olvidan, y el dinero se gasta. Pero estas experiencias son lo único que nos llevamos cuando viajamos por trabajo.

Canciones:

Underworld: “Born Slippy”

Beck: “Gamma Ray”

Chris Isaak: “Pretty Girls Don’t Cry”

24
Jul
13

SOUTHERN CALIFORNIA SUMMER’13 – DAY 1

De nuevo en San Diego, y realmente ha pasado demasiado poco desde la última vez. Como quiera que ya he comentado mucho sobre mi rutina en San Diego, que acaba siendo siempre igual, quisiera hablaros del viaje. Viajar a  esta punta del mundo es un coñazo. No hay duda al respecto. En esta ocasión mi itinerario era francamente extraño, pues si habitualmente solía coger un vuelo vía London Heathrow, esta vez he hecho un Barcelona – Toronto, Toronto – Los Angeles. Por alguna razón, era realmente más barato.

Un vuelo Barcelona Toronto dura unas 9 horas, aproximadamente. La conexión en Toronto era de poco menos de tres horas, y está bien, porque pude hacer el papeleo aduanero en el propio aeropuerto, donde habían funcionarios del cuerpo de fronteras de USA, y creedme, evitar la aduana del aeropuerto de Los Angeles siempre vale la pena. En L.A. hay que contar que siempre habrá un mínimo de 30 minutos de cola. Lo malo viene con el vuelo Toronto – Los Angeles. Cuando uno aterriza, parece como si ya casi estuviera. Pero no. El Toronto – Los Angeles tiene una duración de casi seis horas. Total, una eternidad.

Me dio para leerme un periódico, medio libro, dormir un buen rato, trabajar un poquito, y ver dos películas. El menú de ayer fue diverso: “Cocksucker Blues” y “Rambo 3”. No me diréis que no había eclecticismo. La primera cinta se trata de un documental que rodó Robert Frank sobre la gira de “Exile On Main Street” de los Rolling Stones, en 1972. En un principio estaba bendecido por la banda, y sin embargo, cuando vieron los resultados, decidieron no publicarlo. Con el tiempo, no fue difícil hacerse con copias, y hoy en día, bastan un par de clicks para dar con él en Internet.

Y no me extraña que la banda decidiera paralizar el asunto. El documental es totalmente explícito en cuanto a drogas y sexo se refieren, además de mostrar el caos que una gira como aquella suponía. Por poner un ejemplo, se  ve claramente a Mick esnifando. El problema no era el mero hecho de las imágenes, sino que podía suponer una prueba incriminatoria, por aquél entonces, gobiernos como los de USA o Francia les tenían ganas, a los Stones. Hay que decir que la película no tiene subtítulos, y a veces se hace difícil de seguir. Avisados estáis.

Para completar el menú, “Rambo 3”, una peli que nunca llegué a ver en su momento. En realidad es bastante flojita, y se aguanta porque son tan solo 90 minutos. El personaje de John Rambo está en plena caricatura, aunque solo su carisma hace que se aguante una cinta cuyo guión parece ser escrito por un chaval de catorce años. Yo la disfruté, aunque se me hizo un pelín larga, porque a pesar de que la trama es mala y las escenas de acción, poco interesantes, ya sabéis, es un Rambo ultra-violento y lleno de clichés. Y eso, para mí, ya me vale.

Por otra parte, es siempre interesante ponerlo en perspectiva histórica. “Rambo 3” se estrenó en 1988, casualmente muy poco después de que la URSS retirara las tropas de Afganistán. En esta tercera entrega, John Rambo acude, auspiciado por Washington, a la ayuda de los muyaidines que combatían el terrible enemigo soviético. 13 años más tarde, serían estos muyaidines (o talibanes) quienes se convertirían en el terrible enemigo de Washington. Una paradoja que hace divertida cuando Rambo o el coronel se refieren constantemente a ellos con expresiones como “guerreros por la libertad”.

En fin, no se puede decir que no he aprovechado el viaje…

 

Canciones:

Héroes Del Silencio: “No más lágrimas”

Clutch: “Earth Rocker”

Izzy Stradlin & The Ju-Ju Hounds: “Somebody knockin’”

17
Jul
13

De nuevo en Hamburgo (pt.2)

Cinco tipos andan por Wendestraße una noche de octubre. La ciudad de Hamburgo está fría y esa calle, solitaria. Están lejos del centro, la zona no es residencial y no hay nada abierto. Ellos apenas se conocen, coincidieron, circunstancialmente, por temas de trabajo, y son de nacionalidades múltiples. Dos franceses, un suizo, un polaco y un tipo de Barcelona. Lo habéis adivinado, el de Barcelona soy yo. Y de eso,  hará este mes de octubre once años.

Callejeando, encuentran una pequeña taberna, con luz tenue y forrada de madera. No hay nadie más en el local, aparte del dueño, un alemán cincuentón con mucha pluma y bastante perjudicado por el alcohol. Los cinco se sientan en la barra, y piden la primera ronda de cervezas. A esa ronda se le sucede una segunda, y tal vez, ya no lo recuerdo, aunque probablemente, una tercera. El dueño del bar se muestra encantado de tener clientela a esas horas de la noche, un día entre semana. Trata de comunicarse con el grupo, a pesar de su pobre inglés y su lengua de trapo, cosas de la bebida.

El barman se dedica a poner música, y el grupo va coreando, jarra en mano. A esas alturas, todo vale. Yo tengo entonces 22 años, y es la primera vez que viajo fuera del país por trabajo. El dueño se encapricha de mí, supongo que para él soy carne fresca, en comparación con mis cuatro acompañantes, cuarentones todos. Yo voy capeando el temporal, en tanto que todo se queda en un ambiente jocoso y etílico. Nos pregunta de dónde venimos. Al decirle Barcelona, el individuo se emociona y pone el CD recopilatorio de Freddie Mercury, dedicándose a pinchar “Barcelona” una y otra vez. Luego ya opta por dejar el CD sonando y los fabulosos himnos gays de Freddie nos hacen de banda sonora.

Como ya confraterniza con el grupo, saca una botella de licor, y tapa la etiqueta. Sirve seis vasos, uno para cada uno, más el sexto para él, y nos invita a tomarlo, pero sin decirnos qué es. Aquello quema la garganta, aunque claro, qué más da, en esos momentos. Luego gira la botella y nos muestra la etiqueta: absenta. Poco después abandonamos el local, flotando sobre el espacio, y tratamos de llegar al hotel y dormir lo suficiente para poder aguantar el ir a trabajar al día siguiente.

A ese primer viaje a Hamburgo, de hace once años, le sucedieron muchos otros. Ahora vuelvo a la ciudad, hacía siete años que no volvía.

Canciones:

Freddie Mercury: “Living on my own”

Iggy Pop: “Nightclubbing”

QOTSA: “Kalopsia”

16
Jul
13

De nuevo en Hamburgo (pt.1)

Hoy el trabajo me ha llevado a Hamburgo. De hecho, llegaba por estos lares anoche, y sólo ciertos problemillas técnicos me impidieron actualizar el blog. Superados los mismos, podemos volver a Hamburgo, ciudad que durante una época frecuenté, también por motivos laborales. Durante unos años viajé a Hamburgo al menos un par de veces al año. De eso hace ya bastante, y la sensación de dejà vu que he tenido en esta ocasión, tanto tiempo después, ha sido agradable. Lo digo aquí y ahora: me gusta Hamburgo! Ya hablé de ello hace bastante tiempo por aquí.

Tras la jornada laboral de hoy, he vencido a la pereza y he salido a las calles. Y eso que anoche fue una noche malísima, por culpa de esa costumbre tan centroeuropea de tener, como única ropa de cama, un edredón, en pleno mes de julio, de manera que si me tapaba, pasaba un calor tremendo, y si me destapaba, acababa teniendo frío. Y así me he pasado toda la noche, peleándome con mi edredón. Pero creo que alguna vez lo he comentado, cuando uno viaja por trabajo, ha de vencer a la pereza y a las obligaciones, y buscarse un rato para poder visitar el sitio donde está.

Hoy he seguido mi técnica de turismo de tienda de discos. Por tener un punto de búsqueda, más que nada. Así que he dado a parar en Burnout Records, una tienda bastante interesante, aunque con un grueso de material en vinilo. Y no pensaba comprar vinilo, voy ligero de equipaje, para este viaje, y cargar con una bolsa de vinilos en mi vuelta mañana, Hamburgo-Frankfurt, Frankfurt-Barcelona, no es lo recomendable. En su lugar he acabado teniendo un pequeño arrebato consumista en formato CD: Stooges, Band Of Horses, 13th Floor Elevators y un recopilatorio de la Vampisoul… ay…

Una de las tiendas cachondas de Sternschanze: Planet Nerd!

Una de las tiendas cachondas de Sternschanze: Planet Nerd!

La tienda esta en Sternschanze, y de camino, bajando por Budapester Straße se llega a St. Pauli, la zona más interesante de la ciudad, con mucha actividad de ocio y cultural. El día era estupendo para pasear y empaparse un poco del ambiente. En esa zona todo eran referencias al club de fútbol local, el St. Pauli FC, que ahora milita en la 2ª división de la Bundesliga. Poco importa, cuando se trata de un equipo que sale al campo mientras suena “Hells Bells” de AC/DC y su afición se postula claramente como antifascista, anarquista, comunista y socialista, y adopta como emblema la bandera negra con la calavera y las tibias cruzadas. En contraposición, claro, está el Hamburgo SV, club más grande, sus archienemigos.

Banderas del St. Pauli FC... OI!

Banderas del St. Pauli FC… OI!

Y bajando un poco más, se llega a la arteria que es Reeperbahn, la zona más golfa. Curiosamente, se concentran varios teatros, pero también enormes sex shops, peep show, lap dance halls y bueno, ahora que la prostitución en Alemania es legal, pues también putiferios. Y por supuesto, todo tipo de bares, tabernas y clubs. Mucha actividad nocturna, y desde hace décadas. Por todos es conocida la etapa en Hamburgo de The Beatles, que se describe de forma magistral en este artículo de Jot Down Magazine. No sólo los Beatles, sino también, por ejemplo, unos grandes del rock sesentero español, los muy reivindicables Los Salvajes también tuvieron su (breve) etapa en Hamburgo.

Te lo dice el maestro Yoda

Te lo dice el maestro Yoda

Y para acabar el paseo, nada mejor que recalar en uno de los múltiples locales para cenar currywurst, un plato a base de lo que conocemos como salchichas de Frankfurt con salsa de curry y patatas fritas, regado con una buena jarra de cerveza. Así, sí.

 

Canciones:

13th Floor Elevators: “You’re Gonna Miss Me”

The Police: “Synchronicity II”

Bronsky Beat: “Smalltown Boy”

24
May
13

Crónicas Africanas pt.6 (y final)

Viernes 24 de mayo, 20:25 de la noche, lounge KLM/AirFrance del aeropuerto de Jo’burg. Llevo bastante tiempo esperando, y todavía me faltan un par de horas para embarcar. Hoy no me encuentro bien… igual me estoy llevando un recuerdo de África en forma de virus intestinal. Total, que he disfrutado poco del día, y no sé… parafraseando a “Arma Letal”, me estoy haciendo viejo para esta mierda. Llevo demasiados años dando tumbos, tal que diez. Nunca de un modo tan bestia como en los últimos cuatro. Demasiados.

Con el cuerpo así, poco católico, afrontar una jornada que supuestamente tenía un componente lúdico, se me ha hecho algo pesado, no os lo negaré. Porque el trabajo lo hemos acabado hacia las once de la mañana, y luego, mi camarada zulú me llevaba a ver bichos en el Lion Park.

Veréis, no me siento muy cómodo en estas situaciones. Hubiera preferido poder buscarme la vida, poder ir yo solo, no liar a nadie, ir a mi aire. Pero no ha podido ser, y allí estaba, comiéndome una caravana cosa seria en el coche del zulú. Y no, no soy un tipo tan sociable, llevo toda la santa semana con este tipo, y por más majete que sea, llega un momento que ya no tenía mucha conversación. No me encontraba bien, ¿qué queréis?

En fin, el Lion Park no deja de ser un Rioleón Safari, que los que fuimos niños en la Barcelona de los 80s, recordaremos. Más bichos y en mejores condiciones, pero al final, se trataba de eso. Lo primero, me preguntan si quiero tocar a un cachorro de león. Por supuesto que sí. No deja de parecerme un poco cruel, los pobres animalitos al sol, adormecidos, y varios patanes como yo poniendo, tímidamente, la mano en sus lomos (nos advirtieron que nada de tocar cabeza o cola) mientras alguien nos tomaba una foto. El karma se ha reordenado cuando uno de los cachorretes, de tamaño de un perro mediano, pero con patas y cabeza más grandes, se me ha revuelto en un momento que tenía mi mano, cuidadosamente, sobre su lomo. El jodido bicho ha ido a por mi brazo, y lo he apartado a tiempo, porque me ha enganchado la manga. Hombre, no me hubiera arrancado el brazo, pero una caricia tampoco hubiera sido. Eso, en el fondo, me  ha hecho sentir mejor: los animales, son animales, después de todo.

Mejor ha sido la vuelta, por todo el campo, enorme, con un destartaladísimo camión con unas rejas que daban muy poca confianza. Leones blancos y leones marrones, leopardos, antílopes y otra fauna variada. Aunque no lo he podido disfrutar como quería, porque realmente nada me apetecía más que meterme en la cama, ha estado bien. ¿Recordáis lo que os comentaba ayer, sobre lo que “me llevo” de los viajes de trabajo? Pues bien, la experiencia de tener a una manada de leones a dos metros de mí, me la llevo en mi mochila personal.

Por la tarde, el amigo zulú se ha planteado varias visitas, incluyendo una por Soweto. Todas ellas se iban truncando, sin embargo, al caer una y otra vez en el horroroso tráfico sudafricano. Al final, Soweto visto desde la autopista, y una breve visita a la zona pija de Jo’burg, para hacer algo que no sabría calificar si de comida o de cena, dadas las horas.

Me vuelvo con una cierta decepción, pues. Y me sabe mal, porque tenía esperanzas puestas en áfrica, por todo su romanticismo, y tal. Tampoco quiero llevarme a engaño, no es que Shaka Zulú me haya llevado a centros comerciales porque soy extranjero, sino que me temo que mi visión del negrito yendo a beber ron de mala muerte a bares locales, comiendo ñame y carne de lémur a la brasa en un patio trasero, está más en mi imaginería africana que en el propio país. Quizás es que Sudáfrica es menos África. Quizás.

Canciones:

Desireless: “Voyage, voyage”

Hot Snakes: “Audit In Progress”

The Animals: “We’ve gotta get out of this place”

23
May
13

Crónicas Africanas pt.5

Pues no os lo creeréis, pero al final el día ha sido menos interesante de lo que me esperaba. Es lo que tienen los viajes de trabajo. Constantemente oigo comentarios de amigos, conocidos y saludados diciéndome “qué suerte, te vas a Sudáfrica”. O a la República Checa. O a Qatar. Obviamente, se trata de personas que no viajan nunca por trabajo, o bien lo hacen una o dos veces al año, convirtiéndose este acontecimiento en algo particularmente excepcional. Ya os lo he contado alguna vez, viajar por trabajo, de un modo seguido y como parte de la rutina laboral, es algo mucho más prosaico y mucho menos interesante. Cuidado, no es que me queje. O por lo menos, no me quejo menos que cualquier otro profesional con otras circunstancias en su empleo. Y con la que está cayendo, pues mucho menos.

En fin, todo este rollo para decir que al final, de vuelta y turismo, más bien poco. Qué se le va  a hacer. Todavía tengo mis esperanzas puestas en mañana. De todas formas, algo se ha podido aprovechar. Me han llevado a comer a un restaurante típico afrikaans. Íbamos mi compañero afrikaans, con otro desteñido, y con el zulú. El único negro del local. Todo lleno de banderas antiguas del país (que es como si fueras a un restaurante español donde lucieran la bandera española con el pollo) y con un horror de música tradicional neerlandesa del siglo XVIII, una suerte de polkas con un acordeón que se te metía en cerebro hasta hacerte odiar a los morenos. Eso sí, la comida, muy buena, y la cerveza, también. No dejaba de ser un asador de esos de pedazos inhumanos de ternera. Pero bien preparada. Ah, eso y boerewors, una suerte de botifarra hecha a base de vacuno.

De vuelta al hotel, iba con mi colega zulú, y me ha dado una vuelta, con el coche, por Pretoria. Es la capital administrativa, hasta hace 20 años, no se permitía la presencia de negros fuera de horas de trabajo. En apariencia, una ciudad norteeuropea enclavada en África. Pero eso sería en la época del apartheid. Hoy he visto una urbe llena de gente, negros, principalmente, por sus calles. Y definitivamente, el ambiente era distinto del que he visto en Sudamérica o en Oriente Medio. Y radicalmente distinto de Europa. Bullicio, sensación de caos, mierda acumulada, colorido, mucho movimiento, una cierta sensación de peligrosidad, sí, no lo negaré.

Y en el coche, con el zulú, le he preguntado abiertamente por el racismo. No me había atrevido a hacerlo delante de los blancos. El tipo se ha sincerado y me ha dicho que todavía hay bastante. Me ha remarcado, eso sí, que en tan sólo 20 años (recordemos que las primeras elecciones por sufragio universal en el país fueron en 1994) ha habido un profundísimo cambio. “Más que en USA” me apuntaba. Lo cual no deja de ser cierto, si se consideran los 50 años que llevan en USA en la lucha por los derechos civiles y los resultados. La situación no es comparable, claro. En Sudáfrica, un 75% de la población es negra.

Y al final, esto es lo que me llevo. Una persona muy cercana a mí, que también había viajado mucho por trabajo me lo dijo una vez. “Aprovecha lo que puedas, porque al final, las experiencias que vives, lo que acumulas… eso es lo que te llevas. El dinero se gasta. Y el trabajo, es sólo trabajo”. Pues eso.

Canciones:

The Chesterfield Kings: “Up and Down”

Frank Sinatra: “Send In The Clowns”

Lloyd: “Dedication to My Ex (Miss That Pussy)”

22
May
13

Crónicas Africanas pt.4

Mira, hoy, para variar, he podido tener un poquito más de tiempo libre. Por la mañana, con mis dos colegas, el zulú y el afrikaans (que no yo hago apartheid) hemos tenido que ir a un centro comercial en busca de un sitio donde me repararan el portátil. Sí, ya lo tengo reparado. Lo habréis notado en la presencia de tildes, y de Ñ. El resto de faltas de ortografía y de patadas a la gramática son endémicas en mí. Échale la culpa al boogie.
En el susodicho centro comercial, me han llevado a probar biltong comprado en un tenderete que rezaba “Sahara Biltong Halal”. No sea que Alá se nos enfade. Me lo han vendido como algo muy típico de Sudáfrica. El biltong ha resultado ser una carne de vacuno secada y especiada. Para que nos hagamos una idea, es algo bastante parecido a la cecina de León (huuuummmmm… riiiico) pero muy especiada y sin ahumar. La cortan en pequeños pedacitos y la sirven en bolsitas de papel, a modo de snack. No entiendo qué pinta el concepto “Sahara”, ya que nada tiene que ver con el desierto norteafricano, sino que tiene sus orígenes en Holanda, de cuando los tipos de la Compañía Holandesa De Las Indias Orientales tomó ese territorio y necesitaba de un método para evitar la putrefacción de la carne. Y tiraron de una receta holandesa, que, obviamente se ha ido distorsionando con los siglos.

Lager sudafricanas

Lager sudafricanas

Y la verdad es que estaba muy buena. Recuerdo un episodio de Los Simpson en el que Homer y Bart hacen lo que en la versión doblada denominan “cecina” y por lo que recuerdo (la carne de vaca macerando y secándose en el garaje), debe tratarse de biltong. Tanto es así que me he comprado tres paquetes envasados al vacío para llevármelos a casa. También he aprovechado para probar la cerveza local. Varias botellas de Castle y Black Label, ambas lager, que es el tipo de cerveza que me gusta.
Después del trabajo, por la tarde, el zulú me quería llevar a dar una vuelta corta. Muy bien, pensé yo. Y mientras tanto, en el coche, me explicaba que la poligamia está permitida, siempre y cuando el marido tenga dinero suficiente como para mantener a sus mujeres, ojo, cada una en una casa distinta. O como los matrimonios concertados previo acuerdo económico entre las familias están, aún hoy, a la orden del día. Contaba como la familia del pretendiente va a la casa de la familia de la pretendida. El futuro marido no, él lo tiene prohibido. Para comenzar la negociación hay que poner algo sobre la mesa, comida, una botella de licor, o similar, y luego se fija el precio, cuantificado en vacas. El siglo XXI también está aquí, y tras acordar el pago, se transforma el valor de las vacas en ram (la moneda nacional).
El problema es que mi amigo zulú, con mi pretensión de comprar biltong y cerveza, me ha llevado a otro centro comercial. Y luego ha querido pasear por el centro comercial. Y, queridos míos, un centro comercial es igual en Barcelona, en Taipei, en Caracas o en Pretoria. No me interesaba lo más mínimo, y la faena ha sido mía para escaquearme, de la manera más educada y elegante posible. Espero que mañana, el tiempo libre se emplee de mejor manera. Y sospecho que sí.

Canciones:
Jane’s Addiction: “Everybody’s Friend”
Witchcraft: “Flag Of Fate”
Mose Allison: “I’m Smashed”

21
May
13

Crónicas africanas pt. 3

Bueno, tercera noche en Sudafrica y todavia no se ha muerto ningun mandatario (aunque me da que a Nelson Mandela le queda francamente poco) no se ha producido ningun atentado. Que ultimamente mis viajes se cuentan por eventos poco agradables.

Sea como fuere, todavia no he tenido mucha oportunidad de poder disfrutar de los encantos del pais, como decia ayer, ya sabeis, trabajo, y tal. Con un poco de suerte, hacia el final de la semana, las cosas estaran mas tranquilas, y podre practicar el noble arte del turisteo, siempre denostado, de la manera mas injusta. Me han prometido una cena exotica (no se como tomarme eso) y un dia de safari. O pseudo safari, que el tiempo es escaso. Y yo, que soy muy peliculero, me he puesto a pensar en John Huston, en Hatari! y en, ya lo decia ayer, todas esas peliculas que pasaban los mediodias de sabado en TVE1. Por supuesto, os lo ire contando todo.

Pero de momento, sigo encerradito en esta zona de Pretoria, a quien un tipo muy cachondo y con mucha querencia por la historia de la antigua Roma, se dedico a poner toponimios. Estoy en una zona que se llama Lake Centurion. Toma ya. Y ya sabeis, mejor no pasearse mucho por aqui, aunque, a decir verdad, y en apariencia, todo parece muy tranquilo, y las gentes, muy amables. De todas formas, para que veais que no os miento, este es el folleto informativo del hotel:

recomendaciones de seguridad del hotel

recomendaciones de seguridad del hotel

Es inevitable llegar a Sudafrica y no hablar de racismo. Parece mentira que no haga todavia 20 anyos de la desaparicion del Apartheid, aunque claro, nadie habla abiertamente de ello, y en apariencia, ves a blancos y a negros indistintamente, si bien parece claro que los puestos de, digamos, mayor envergadura, son ocupados por destenyidos que tienen apellidos Van *** y hablan en afrikaans. Y sin embargo, como os comento, en apariencia, todo es armonia. Pero no.

Yo, es pensar en Sudafrica, y recordar esos versos que cantaba Bob Marley en su cancion “War”:

And until the ignoble and unhappy regimes / that hold our brothers in Angola, / In Mozambique, / South Africa / Sub-human bondage / Have been toppled, / Utterly destroyed / – Well, everywhere is war – / Me say war.

O recordar esa lucha que llevo mi admirado Little Steven, en su etapa mas activista, que probablemente le llevo a perder mas de una oportunidad de convertirse en un artista de cierta popularidad: en los 80s nadie queria promocionar a un rockero que lo mismo te denunciaba la administracion Reagan que organizaba un proyecto con varias estrellas de la epoca para repudiar el Apartheid.

Que queda, pues, de todo aquello? Pues poco, en apariencia. Parece que la gente, y la sociedad sudafricana se esta esforzando en olvidar todo aquello. No me pongo a juzgarlo, y sin embargo, es la sensacion que me da.

Canciones:
The Distillers: “City Of Angels”
Band Of Horses: “Knock knock”
Bob Marley: ‘War”

20
May
13

Crónicas africanas pt. 2

Comenzare diciendo que estoy escribiendo desde un PC local, que he ocupado en el hotel. No, mi portatil no ha resucitado, y ahi ando, en condiciones precarias. Esa es la razon por la cual no encontrareis ninguna tilde en este texto. Y aunque haga danyo (no, tampoco hay enye) a la vista, habra que seguir con lo que hay: this is Africa

“Es tan salvaje y subdesarrollado como te lo imaginabas?”, me preguntaba hoy, socarronamente, uno de mis contactos aqui. Supongo que harto de extranjeros que llegan con ideas preconcebidas del continente y del pais. Pues no, la verdad es que no. Tampoco es que me lo imaginara asi, claro, si bien es indudable que los prejuicios estan ahi. Siempre. Tampoco es que haya tenido mucha oportunidad, de momento, de experimentar mucho. El trabajo, y tal. Ya sabeis.

Este muchacho que tiraba de ironia es un blanquito. El otro tipo que me acompanya por aqui es un negro. Zulu, concretamente, me dijo que era. Zulu. A mi, esto de zulu me transporta directamente a las peliculas del sabado por la tarde, despues de los dibujos del mediodia, de “Shaka Zulu” y “Amanecer Zulu” y todas esas cintas de britanicos vestiditos con casacas rojas.

El zulu me dice que habla 6 de la docena de lenguas oficiales del pais (chupate esa, gobierno autonomico de Aragon), si bien en general el estandar linguistico oficial es el ingles, lengua que por encima del zulu, del Afrikaans o cualquier otra, se habla a nivel professional. Una muestra mas de que el ingles, le pese a quien le pese, es el Esperanto del mundo actual. Si, queridos, vosotros estudiad chino, y esas mandangas. Nos guste o no, con el ingles se llega a (casi) todo el mundo. Mas o menos.

Antes de venir anduve preguntado a un par de personas que habian estado en el pais. Todos ellos me destacaron que la cuestion de la seguridad era un problema. Basicamente, me dijeron que ni se me ocurriera salir solo a la calle. Otros me decian que incluso nada de ir en un coche con las ventanillas bajadas. Pues bien, nada mas llegar, anoche, mi amigo zulu, que me recogio en el aeropuerto, iba en su coche con las 2 ventanillas bajadas. Subi la mia, si, aunque mas por el aire que por la seguridad. Que iba a hacer? Estadisticamente, Sudafrica es uno de los paises con mayor indice de criminalidad por habitante, eso es un dato insoslayable. Esta tarde, al acabar, he preguntado si era seguro darme una vuelta… esto es, al fin y al cabo, Pretoria, y ni siquiera estoy en una zona muy residencial que digamos. No es Jo’Burg (como dicen ellos a Johannesburg), ni Ciudad Del Cabo. EL zulu me ha sonreido y me ha dicho algo asi como “esto es lo de siempre… si dudas en el camino que estas recorriendo, y alguien te ve dubitativo, se pueden aprovechar, pero si vas con paso firme, entonces no hay problema”. No me ha parecido una perspectiva muy halaguenya, como no voy a dudar si no se donde estoy. Y al final, me he ido al hotel.

Espero que me saquen de paseo un dia de estos. No me gusta la idea de estar en un lugar nuevo y verme encerrado en una especie de pecera. Pero queridos mios, mi sentido de la aventura no pasa por adentrarme en las calles solo en un pais con tan mala estadistica que incluso en la propia habitacion del hotel tienen un diptico en el que desaconsejan que el turista ande solo o en zonas poco iluminadas.

Canciones:

Sonic Youth: “100%”
Graveyard: “An Industry Of Murder”
Joao Gilberto: “Desafinado”

22
Abr
13

La Lista del Mes: Abril – Top 5 de mierdas a consumir en USA

Si es que os gustan más las listas que a un tonto un yo-yo. De este modo, inciamos una sección nueva, cuyo título creo que es suficientemente explicativo. Así que vayamos a ella, sin mayor dilación. Como homenaje a los múltiples viajes que he hecho a este país, os dejo con un Top5 de mierdas que consumir en USA:

1.- Dr. Pepper: La bebida gaseosa definitiva. El sabor de los chupachús Kojak hecho refresco. Empalagoso y adictivo, alguien debería distribuirlo como dios manda en España (se puede encontrar a precio de gasolina súper en Carrefour y en alguna tienda de alimentación con productos de importación).

El refresco de los campeones...

El refresco de los campeones…

2.- Junk Food Burguer: A precios ridículos, McDonald’s y Burguer King, claro, pero también Denny’s, Carl’s Jr , Windy’s, y por supuesto, mi favorita, Jack In The Box. Lo sé, es basura, pero me gusta.

Sigue la señal si tienes hambre... ojo, no tiene presencia en todos los estados...

Sigue la señal si tienes hambre… ojo, no tiene presencia en todos los estados…

3.- Real Burguer: En España, generalmente, para hacer las hamburguesas, al ser consideradas algo así como “comida de poca calidad”, se pica la peor parte de la carne de ternera, aquello que como pieza entera no se vendería nunca. Eso, claro, se nota. Por supuesto, en USA no es así. Aquí se pica un solomillo de 500g y hacen una deliciosa hamburguesa. No es necesario recurrir a una cadena de comida rápida, en cualquier sitio hay un restaurante de hamburguesas tremendas.

1/2kg de ternera...

1/2kg de ternera…

4.- Pepperoni Pizza: El clásico de las pizzas americanas. En NYC se tiene que comer a porciones compradas en un local pequeño de cualquier calle. En California no es así, recordemos que en California no se camina, se conduce. Pero siempre vale la pena.

Podéis comerla por porciones, no hace falta que sea entera, gordacos!!

Podéis comerla por porciones, no hace falta que sea entera, gordacos!!

5.- Sucedáneos de café: Tomar un café en este país es un drama. Agua marrónoscurocasinegra ardiendo y en vaso de papel de casi medio litro. Por lo que lo mejor para ingerir la dosis de cafeína deseada es tomar uno de esos cafés con crema, con canela, con vainilla, con caramelo y con chocolate espolvoreado. Todo junto, o alguno de los ingredientes a escoger. Pero nunca, nunca solo.

Ojo, que si nos ponemos en plan purista, esto ni es café ni es nada...

Ojo, que si nos ponemos en plan purista, esto ni es café ni es nada…

Canciones:

Redd Kross: “You Lied Again”

R.E.M. : “Start Me Kitten”

Spiritual Beggars: “Angel Of Betrayal”

 

 




agosto 2020
L M X J V S D
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Sígueme en Twitter

Categorías