Archivo para 21/11/11

21
Nov
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Le Chat Bleu – Mink DeVille

Para que nadie se lleve a equívoco, Mink DeVille era el nombre de la banda que lideraba, era imagen y alma el malogrado Willie DeVille, hasta que en 1986, el grupo, como tal, desapareció, y Willie retomó su carrera en solitario. Todo el mundo conoce al Willie DeVille de principios de los 90’s, cuando se hizo muy popular en España por dos canciones. Por un lado, su celebérrima versión del clásico “Hey Joe”, que aunque fuera Jimi Hendrix quien lo popularizó, no era su autor. ¿Y qué tenía de especial este tema, por otra parte, un blues bastante sórdido, para que triunfara en las listas españolas? Pues que contaba con el acompañamiento de un combo de mariachis. Así va la cosa. Eso fue en 1992, y al año siguiente publicó un disco en directo, bajo el original título “Willie DeVille Live”, del que se extrajo otro single que también sería francamente radiado por las Cadena 100 de turno, me refiero a ese “Demasiado Corazón”, que explotaba, una vez más, la vena latina del neoyorquino. Y que nadie me entienda mal, me gustan ambas canciones, solo que me da pena que un tipo con ese bagaje se viera reducido a compartir espacios con Juan Luís Guerra o Thalía.
Las cosas no tardarían mucho en volver a su estado natural, es decir, Willie DeVille a los clubes y los programas de radio de madrugada, para desgracia de su bolsillo. Su presencia en los medios generalistas sería casi efímera hasta las cuatro líneas que le dedicaron ese fatídico verano de 2009, en que murió, víctima de un cáncer de páncreas.
Personalmente, debo reconocer que comencé a descubrir su carrera poquito antes de su muerte, demostrando una vez más lo oportuno que soy. De hecho, me enamoré de una canción suya. Tanto, que ahora necesito espaciar sus escuchas. ¿No os pasa? ¿Nunca os obsesionáis con una canción, tanto que luego necesitáis semanas o incluso meses de descanso para poder volver a disfrutarla? Eso me ocurrió a mí con un tema ciertamente no muy conocido de Mink DeVille, un tema de aires soul con un acordeón muy francés (o debería decir criollo?) que se titula “Just To Walk That Little Girl Home”. Llegué a ella de una manera muy casual, en una recopilación de canciones que alguien había hecho de un modo casero y a la que accedí mediante el programa de descargas SoulSeeker… creo… mi memoria no me llega para tanto.
La persona que luce ese tatuaje tan discretico era la señora DeVille (por aquél entonces)
Recordáis SoulSeeker? A priori era el típico programa peer-to-peer, pero a mí me gustaba por una razón: podías buscar una canción, y cuando la encontrabas, podías seleccionar el buscar entre los archivos que compartía ese usuario. Dicho de otro modo, podías fisgonear qué clase de música tenía esa persona que también poseía el tema que te gustaba y que andabas buscando. Voyeurismo y melomanía, todo junto. El icono de acceso al programa, algo así como una especie de águila muy pixelada, en azul, hacía que el programa fuera conocido coloquialmente como “el pollo”. Que viva la cultura popular.
En fin, aquello me llevó a la búsqueda del disco que contenía aquél “Just To Walk That Little Girl Home”, titulado “Le Chat Bleu”. Y a la decepción… en todas las tiendas tenían el debut, “Cabretta” (1977) y su continuación, “Return To Magenta”(1978), pero ni rastro de “Le Chat Bleu”. Y así pasó un tiempo, hasta que descubrí ese maravilloso mas peligrosamente adictivo mundo de las compras online… heroína blue magic para el yonqui… Amazon genera ansiedad, destroza hogares y convierte cualquier economía casera en una Grecia cualquiera. ¡Si una vez te has logado, ya no tienes ni que escribir el número de la tarjeta!!! Cuántas veces estoy en el sofá, con el portátil, y miro algo susceptible de ser comprado, pero cuando llega el momento de entrar el número de tarjeta, y me tengo que levantar para buscarla, abandono la compra por unos minutos más de mi culo en una superficie mullida. Luego pasa una mosca, me distraigo, y me olvido de la compra. ¡MaRditos!
Qué bonito era cuando en los vinilos vendidos en España traducían al castellano los títulos de las canciones que estaban “en extranjero”

En fin, que lo compré, claro que sí. Y cuando llegó a mi casa ese bonito CD, Mink DeVille, “Le Chat Bleu” – Expanded Edition… lo tengo que reconocer, me sentí bien. Me gusta comprar música. Hubiera preferido encontrarlo en una tienda tras repasar decenas de discos, pero aún así, todo el mundo debería saber disfrutar del momento de desprecintar un disco, sentarse en el sofá y escucharlo por vez primera, mientras revisas el libreto. Que se joda iTunes.

Y el disco, menudo trabajo se saca de la manga Mink DeVille, una trituradora de soul, de blues, de influencias latinas directamente de los barrios de Nueva York, romanticismo, pose y unas gotitas de punk de la Gran Manzana. Afrancesado? Pues yo creo que menos de lo que Willie DeVille quería. Por supuesto, está “Just To Walk That Little Girl Home” reinando, pero también la vacilona “Lipstick Traces”, “Slow Drain”, esa “Mazurka” por la que matarían Los Lobos y una versión que popularizó el cine (“Sin Aliento”, “Cry Baby”) y la publicidad, “Bad Boy”.
Qué puedo decir, es una pequeña maravilla. Como añadido, la Expanded Edition del disco incluye ocho cortes en directo de la banda entre 1982 y 1984, que me hacen desear haber podido presenciar alguna vez un concierto de Willie De Ville, algo que obviamente, no será nunca más posible. Así que aprendamos todos la lección, queridos amiguitos.
Canciones:
Afghan Whigs: “John The Baptist”
LCD Soundsystem: “Drunk Girls”
U2: “So Cruel”



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