Archivo para 22/03/07

22
Mar
07

Duff

Después de dedicar una entrada a Matt Sorum, me parece de justicia recuperar la entrada que dediqué a Duff McKagan… hace ahora casi un año!!!
De Duff McKagan siempre se ha dicho que era el gunner más íntegro. La controversia estaba entre Duff e Izzy, pero claro, este último abandonó el barco mucho, mucho tiempo atrás, tanto que casi ni se le recuerda en esa etapa de Guns n’ Roses como superbanda superlativa supercalifragilísticaespialidosa. En fin, la verdad es que al parecer Duff fue el último de los Axl boyz genuinos en ahuecar el ala. Tras la grabación de la versión del “Simpathy for the Devil”, esperó, esperó, y esperó, hasta que se hartó de esperar y se largó de la banda. O no. En fin, poco importa eso ahora.
Recuerdo una entrevista que le hacían en Popular 1 hace algunos años, cuando sacó su disco Beautiful Disease, disco que a la sazón jamás llegó a ver la luz, cosas de las compañías. Mi memoria me traiciona y no hay ganas de documentarse (hummm, si Arturo Pérez Reverte me leyera esta frase…). Una gran compañía compró a una más pequeña, y publicó algunos de sus trabajos de la plantilla que tenía. Otros, no. Y el de Duff fue uno de ellos. Paradojas de la vida, Duff entregó una copia de ese disco a uno de los redactores de Popular 1 que le entrevistaron. Esa copia fue rulando, maravillas de la informática al alcance de todos los bolsillos, grabadoras al poder, por gran parte de la comunidad rockera de Barcelona. Si es que en el fondo, somos cuatro gatos, ahora no voy a tantos conciertos como quisiera y debiera, y mi ausencia en los garitos con guitarrazos de fondo es notoria. Pero en esa época sí que lo hacía, y al final acababas viendo a los mismos. Te los encontrabas en los bares, en los conciertos, en la calle tallers. Te mirabas, con algunos te saludabas, con otros charlabas un poquito. El rock hermana, tronco. Durante un tiempo hubo una dependienta en Revolver que tenía un polvo. Por alguna razón, solíamos coincidir, en la tienda, o en los conciertos, y tal, y siempre intercambiabamos algunas palabras. Ya ves tú, ni siquiera conozco su nombre. Corría el rumor de que en la primera o segunda visita de Backyard Babies a Barcelona, se llevó el miembro del miembro de la banda sueca a la boca. Si es que hasta en el rock hay marujeos. Y yo que pensaba que esto de las groupies era más mitología rockera que otra cosa. En fin, que una de esas copias de Beautiful Disease que la comunidad rockera barcelonesa se pasaba como si fuera un porro, llegó a mis manos. Me la grabó, por cierto, Alberto Díaz, AKA A.D., AKA Gore A.D. Entonces todavía escribía en Riff y no en Popular 1. Me llevaba bien con este tipo, la última vez que hablé con él fue en el concierto de Jane’s Addiction en Razzmatazz, donde coincidí también con el insigne Peterson, y tomamos una cerveza los tres. No es que tuviera ningún tipo de problema ni mal rollo con él. Simplemente dejamos de coincidir, pasé una época un poco desconectado (o lo que definiría Thanatos como una larga travesía en el desierto, 40 días con sus 40 noches errando siendo tentado por Satanás). Y con ello dejamos también de usar el Messenger, y esas cosas. En fin, si lee estas líneas, un saludo, compadre!

Un Duff rejuvenecido al frente de su propio proyecto

El disco de Duff no está nada mal. Duff era un tipo con buen gusto. Excepto para las portadas, sobretodo si tenemos en cuenta la portada de su debut en solitario, Believe In Me, horrorosa. En aquella época Duff tenía cierta amistad con Mark Lanegan, y se hablaba de ciertas colaboraciones juntos, que al final sólo se materializaron, y del modo más testimonial posible, en un tema de su disco Field Songs.

Duff en su época clásica

En aquella entrevista Duff demostraba tener un presente ya completamente desligado de Axl y su democracia china. Parecía estar en buena forma, muy delgado, bronceado y con el pelo corto. Lejos estaba ese Duff extremadamente gordo del 1992 que visitó la mítica y desaparecida Virgin del Passeig de Gràcia, en una firma de su disco de portada horrorosa. Recordadme que un día hable de ese sitio.

El Duff de esa época era un gordo de cuero y melena teñida rubio platino, con un cigarrillo perenne en la boca. Buenos tiempos, pardiez! El Duff de la entrevista seguro que sería una persona más sana y estable, pero perdía el glamour. En fin, que me cae bien el bajista, parece un buen tipo. Pero me molestó leer sus respuestas y su historia de rockero que desciende a los infiernos de los excesos pero ve la luz y sobrevive para contarlo, para explicar lo íntegro que es. Contaba una historia peripatética acerca de un chungo que le dio en el páncreas que casi le lleva a hacer jams con Brian Jones y del que fue salvado just in time. A partir de ahí, un nuevo Duff que se había matriculado en no se qué carrera universitaria, que se había convertido en un padrazo y que se jactaba de leer un libro cada día. Todo demasiado forzado. Y a todas luces innecesario. Se puede ser un rockero sin ser un destroyer (que para eso ya están tipos como el tal Demon Boy que tocaba en los Stiff Ones de Texas Terri) y sin necesidad de llevar una pose de teleserie americana (papá, te quiero/yo también hijo/ vamos al parque a lanzar unos tiros, tengo guante nuevo!).

Una cosa que no me gustó fue que se despachó a gusto con la grandilocuencia de la última etapa de Guns n’ Roses, y especialmente con los videoclips… la frase creo que era “y esos videos con delfines” haciendo referencia clara al video de “Estranged”. No sé qué tiene medio mundo contra videoclips como los de “Estranged” y de “November Rain”, a mí siempre me han gustado mucho. Hay bandas para todo, hay bandas para ser carne de cloaca, como los Stiff Ones, hay bandas para ser trotamundos de escenarios pequeños como los enormes Flaming Sideburns, hay bandas para ser clásicos en vida, como los Screaming Trees, y bandas para mover estadios y grabar videoclips con presupuestos que para sí los quisieran muchos cineastas peninsulares, como lo eran entonces Guns n’ Roses. Y me molesta que Duff criticara algo tan manido y optara por un recurso tan fácil. Especialmente si tenemos en cuenta que, revisitando esos videos, el propio Duff tiene una presencia importante. No en vano es el tío que guarda el anillo para que el padrino de la boda de Axl en November Rain (es decir, Slash) no lo perdiera al llegar al altar. Vamos, tío! Que si no te gustaban, no salías y punto. No recuerdo haber visto a Izzy en esos videos!! Su presencia era testimonial.

Y para colmo, ahora Velvet Revolver, una banda que no está nada mal, pero que sin duda quiere retomar el punto dejado por los Guns n’ Roses de, digamos, 1991. Y rizando el rizo, van y graban un video como el de “Fall to Pieces”. Si reconozco mi gusto por los gunners de los Illusions y por sus videoclips de los 90’s, pueden imaginar qué pienso de ese videoclip: me gusta. Velvet Revolver no son la banda de mi vida pero me gustan lo suficiente como para comprar su disco y consumir su material. Y encontrarme a ese Duff en un papel estelar de salvador de Weiland ante las sustancias malotas (un poco como le salvaron a él en su etapa de explosión de páncreas), y ponerme a recordar esta entrevista, todo es uno. El refranero castellano, sabio él, lo resumiría con un “nunca digas de esta agua no beberé”. Pero a pesar de todo Duff me sigue cayendo bien.

Buenas noches y buena suerte.

Canciones:

Bunbury: “Apuesta por el Rock n’ Roll”
Iggy Pop: “Shakin’ all over”
R.E.M.: “Get Up”




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