Archivo para 13 febrero 2007



13
Feb
07

La familia es la familia

Hoy acabo de terminar de ver la segunda temporada de Los Soprano. De acuerdo, no soy muy original si me deshago en elogios con la serie. Lo cierto es que de un tiempo a esta parte se oyen elogios a la serie por todos lados, y personajes dispares de nuestra escena hispánica califica a Los Soprano como uno de sus espacios televisivos favoritos. Y no puedo negar que me revienta el hecho de que esta serie me guste tanto y saber que le gusta mucho también a cualquier mindundi sin criterio. Gajes del oficio, supongo.

Llego muy tarde, lo sé. No tenía Canal +, así que poder ver la serie cuando se comenzó a emitir me era imposible. Cuando me enteré de que La Sexta la había comprado la comencé a seguir con emoción. Ocurre que me cansé de tanto cambio de horario y día, y de tanta anulación porque había partido de fútbol. Desde entonces, el señor Emule (que dios lo tenga en su gloria) me proporciona dosis de placer cinéfilo en forma de los episodios de las temporadas uno y dos.

Ahora que acabo de acabar la segunda temporada, ya estoy pensando cuánto tardará la tercera en bajarse. Ahora ya estoy enganchado a las andanzas de Tony, quiero saber más, NECESITO saber más.

Omertá, onuri e sangu.

Lo mejor de la serie son los detalles. Todos son guiños, todos están cuidados, desde la música, especialmente en la segunda temporada (Sinatra, Stones, Boston, Otis Redding, …) hasta las referencias cinematográficas. Los personajes tienen carisma, y aunque retraten una cierta humanidad de la Familia mafiosa, no dejan de ser unos personajes trabajados. Muestra esa cutrez de los chándals de Paulie, Pussy o Chris, alejada de esos mafiosos trajeados, a excepción del gran Silvio Dante – Little Steven, quizás el peor actor de la tele, pero, señores, él es Silvio Dante, mi favorito. Cada vez que escuche Men Without Women ya no veré al guitarrista del pañuelo en la cabeza, veré a Silvio, siempre con esa mueca entre cabreado y acidez estomacal. O qué decir de Chris, afortunadamente no cogieron al estereotipo de actor de tele guapito y con planta: Chris es feo y desgarbado, pero, hey, es uno de los nuestros. Y esa Carmela Soprano, abnegada y temerosa de Dios, horrorizada por el trabajo de su marido, pero disfrutando no obstante de la vida de lujo y ostentación que le proporciona. Y Tony… cuando sea mayor quiero ser Tony Soprano, lo he decidido.

Canciones:

The Rolling Stones: “Thru and thru”
The Libertines: “Can’t stop me now”
Fun Lovin’ Criminals: “Big Night Out”

12
Feb
07

Quiero formar parte de esta banda…

Pongamos un poco de clase y de diversión para la mierdosa noche de domingo… sólo quedan 5 días para el viernes.

Recordadme que otro día hable de este pedazo de grupo al que ya toca disfrutar en una sala humeante como Bikini.

Buenas noches, y buena suerte…

10
Feb
07

EPÍLOGO: The Rolling Stones en los 90’s… y en el siglo XXI (pt.6 y final)

¿Qué sentido tiene un nuevo disco o un concierto de los Rolling Stones en el 2007? Dejando a un lado las connotaciones históricas en el seno de la música e incluso sociales que supuso la obra y la actitud de esta banda, ¿qué tiene para adquirir tal importancia? Sin duda alguna, en un principio se debe comentar el repertorio de sus conciertos, casi inmejorable para cualquier banda en activo.
Por otra parte, el componente de espectáculo entre circense y Broadway que llevan tiene su encanto… si a alguien se le puede citar bajo el término Arena Rock, esos son The Rolling Stones. Queda muy claro que la época de Mick jugando con su cinturón mientras cantaba Midnight Rambler en un escenario humeante queda muy, muy atrás. Y sin embargo, no cabe llevarse a engaño… en la gira de Black & Blue, en el doble directo Love You Life, ya nos encontramos a unos Rolling Stones grandilocuentes, con sección de viento, con escenarios cada vez más espectaculares, con un Mick superstar, en definitiva, y en el fondo, no tan distinto que lo visto en las últimas giras. Con la salvedad de que han pasado 30 años de eso.


Todas las chicas deberían lucir camisetas como esta

Unos dirán que eso no es rock n’ roll. Que rock n’ roll son Marah y Mother Superior, Diamond Dogs y Danzing, The Black Crowes y Pearl Jam. Tal vez así sea. Pero despreciar un concierto de los Rolling Stones porque sean unos viejos millonarios acomodados sería tan absurdo como no ver Pulp Fiction porque John Travolta sea un puto gordo atontado por la cienciología.

Por otra parte, salvo un atisbo de magia en “Voodoo Lounge”, sus discos ya no son lo que eran. Exceso de autocomplacencia, creo yo. Demasiado ego para ponerse en manos de un Rick Rubin, por poner un ejemplo. Y sesentaytantos ya no es edad para una macrogira. Aún a riesgo de que esta propuesta significara la despedida de la banda para un país tercermundista como España, creo que ya es hora de olvidarse de esas giras maratonianas por todo el mundo civilizado y sin civilizar, buscando la pasta sea como sea y minando la salud de unos sesentones que, muy probablemente, ya no pueden llevar ese ritmo tan brutal, lo que implica bajas, anulaciones y el consiguiente follón. De verdad, y que me perdonen mis (múltiples) lectores de El Ejido, pero qué hace una banda como los Stones tocando en un campo de fútbol como ese? Exceso de autocomplacencia, avaricia desmedida, listón demasiado bajo en muchos de sus actos.

El futuro de los Stones tiene que estar en una gira americana, una europea de no tantas fechas, y alguna cosita en Japón. Todo ello recuperando un cierto minimalismo, porque ya no hay edad para carreras por el escenario. Y referente a sus discos, deberían dejarse asesorar por otras personas, por gente a la que le guste el rock y ame a los Stones, y tal vez, por qué no, incluir canciones ajenas compuestas ex-profeso para la banda o incluso versiones de temas antiguos (rock, blues, soul,… el repertorio es amplio). No creo que sea el momento de decir adios. Sí el momento de plantearse una nueva evolución, acorde a estatus, edad y nivel. Y de evoluciones, The Rolling Stones saben un rato largo. Por algo son la mejor banda de rock n’ roll de la historia.

Canciones:

Fun Lovin’ Criminals: “Beautiful”
Iggy Pop: “Nightclubbing”
Tom Petty: “Into the great wide open”

10
Feb
07

Cero en Conducta

Dos temas han traído a mi mente el rock n’ roll, hoy, sin esperármelo, en dos situaciones cotidianas. La primera, esta tarde, yendo de compras, me he topado con estas dos pedazo de camisetas en un Zara:
No se aprecia, pero encima de la Union Jack hay lentejuelas!!!
From Hollywood!! Guns! n’! Roses! (léase como speaker de estadio)

Ok, que en ciertas tiendas de la cadena Inditex rondaban camisetas con iconografía rockera, de bandas como The Who, Sex Pistols, Iron Maiden o The Clash, no es algo nuevo. Pero hacía tiempo que no las veía, y no me esperaba encontrarme con estas dos camisetas, que supongo estarían rebajadas, porque marcaban el ridículo precio de 3’95 jiurous. Evidentemente, no he podido aguantar el impulso irrefenable de hacerme con ellas. Por cierto, está claro que Guns N’ Roses son ya un clásico, a la altura de los Pistols, Motorhead o Ledd Zepp. Por lo menos para Amancio Ortega.

Habrá quien se rasgue las vestiduras entre el sector rockero más integrista. Qué queréis que os diga… desde que el rock n’ roll es un negocio, y de eso hace 50 años, los que querían ganar dinero a base de ello siempre existieron a su alrededor. Y me importa bien poco su procedencia, las camisetas molan. Hace mucho tiempo, cuando los Guns reinaban, yo tuve una camiseta parecida. La vi en una tienda de discos, pero valía lo que para mí era una fortuna. Acabó mi madre comprándome una baratija serigrafiada, en el mercadillo, que apenas sobrevivió unos lavados. Y al recordar esa camiseta, me acordé también de un clásico de todo rockero de barrio, la camiseta negra con la imitación de etiqueta de Jack Daniel’s. La solía lucir Slash a menudo, aunque no creo que la hubiese comprado en el mercadillo de la Zona Franca.

La segunda invasión inesperada de rock en mi cabeza ha venido esta noche, iba a ponerme un episodio grabado de Los Soprano, serie que me tiene enganchadísimo, cuando al encender la tele me topo con “Cero en Conducta”. Para quien no lo sepa, se trata de una película entrañablemente estúpida que Kiss produjo, en la época de su retorno al maquillaje y la grabación de Psycho Circus. La castellanización del título es lisérgica, sobretodo tratándose de una cinta titulada originalmente “Detroit Rock City”. La he pillado casi al final, y me he quedado viéndola acabar, y disfrutando con esas tonterías con música de Kiss de fondo, así como también de Nazareth (tremenda versión del “Love Hurts”), Van Halen o Bowie.

La vi en el cine en su época, qué le voy a hacer si soy fan. Y todavía me pregunto qué hacía Edward Furlong haciendo de quinceañero en la peli. Lo cierto es que “Cero en Conducta” encaja a la perfección con la filosofía Kiss. Alguien dijo que si no te han gustado Kiss con menos de 20 años, mejor no te acerques a ellos. Y no le falta parte de razón. Por lo menos, aunque justito, yo llegué a tiempo.

No olviden vitaminarse y mineralizarse!!

Canciones:

Kid Rock: “Feel Like Makin’ Love”
Frank Sinatra: “It was a very good year”
Nazareth: “Love Hurts”

09
Feb
07

En blanco

Tal vez sea este tiempo de mierda. Tal vez sea el pico de trabajo que tengo, que me produce una paradójica sensación agradable de hiperactividad durante la jornada pero me deja agobiado el resto del día. Tal vez sea una estúpida sensación de no tener nada que contar. Pero el caso es que tras la peripatética muerte y resurrección de NDK había entrado en una espiral en la que nunca me sobresaltó una etapa de pánico a la hoja en blanco como estos días, y por consiguiente, por primera vez en casi dos meses, he dejado pasar 4 días sin encaramarme a este podio y ponerme frente al atril.

Lo cierto es que en este período, el número de visitas se ha ido incrementando como nunca me ocurrió con el viejo NDK, lo cual, como a Juan Carlos I, me llena de orgullo y satisfacción. Y sin embargo, leer la última entrada de uno de los blogs que suelo visitar, el de Mikel – Troutman me ha dado que pensar. ¿Realmente es este blog, mi blog, diferente a la multitud de memeces que ronda por esta red de redes? No sé, por un momento el pánico me ha invadido, e incluso me he planteado tomar ejemplo de una persona que escribía una bitácora la mar de maja, se cansó de ella, y simplemente, la eliminó. Luego se lo pensó mejor, y la rehizo de nuevo, durante unas semanas. Pero optó por deshacerse de ella de nuevo. De vez en cuando lee estas líneas, así que ya sabrá quién es.

Así que la pregunta es ¿vale la pena?. Pero he llegado a la conclusión de que sí. Hablemos claro: me encanta mi blog. Por supuesto, cuando releo textos antiguos, a menudo me entra un pequeño ataque de vergüenza ajena. Pero me gusta. La idea de tener una ventana abierta a mostrar desde reflexiones más o menos personales hasta ejercer de una suerte de periodista-fanzinero-editor amateur me parece apasionante. Y muchas veces, a lo largo del día, me vienen a la cabeza ideas que en ese momento me parecen buenas para una entrada. Así que, con la frecuencia que pueda, que espero alta, habrá NDK para rato.

Buenas noches, y buena suerte.

Canciones:

Wolfmother: “The joker & the thief”
Nick Cave: “Henry Lee”
Frank Sinatra: “It was a very good year”

04
Feb
07

traumatología

Hay dos cosas de las que no me gusta que se haga mofa, y esas son las gafas y la calvicie. Ahora todo el mundo pensará: claro, el amigo Kar es un calvo con gafas. Pues no. O por lo menos no, de momento. Pero me parecen dos putadas de la naturaleza. Sí, alguien podría pensar que peor es hacer burla de, no sé, cualquier tipo de minusvalía física o psíquica. Puede ser. Pero no me molesta. Yo soy así.

Evidentemente todo tiene que ver con traumas infantiles y adolescentes, claro. Yo llevé gafas desde que tenía 8 años hasta que cumplí los 17 y pude ponerme lentillas. Para mí, miope practicante, el tema de depender de las gafas era un putadón. Cuando eres crío, te obligan a andar con cuidado que no se rompan, claro, y con ellas, la economía mensual familiar. Te las puedes quitar para jugar, pero no ves nada. Eso por no hablar de las típicas peleas entre niños, de esos humillantes “no te pego porque llevas gafas” o de esa amenaza (como si no hubiera otra peor) de “a que te rompo las gafas”. Cuando creces y entras en la edad del pavo, te toca sumar al acné y el aspecto extraño de hombrecito en crecimiento unas maravillosas gafas, para darte cuenta de que el tema ligar (máxima aspiración del adolescente), chungo.

Lo dicho, en cuanto pude, me puse lentillas, que mejoran el asunto, claro, pero definitivamente, mi operación de miopía en cuanto llegué a la edad necesaria fue la pasta mejor invertida de mi vida. Por supuesto, ahora pensaréis que si soy un exagerado, que si no es para tanto. Ahora es incluso guay llevar unas gafas (preferentemente de pasta negra) rollo bohemio intelectualoide en determinadas situaciones. Mis traumas son míos y hago con ellos lo que quiero.

Otro que tal…

El tema de la calvicie hubo un tiempo que me obsesionó. Lo cierto es que la genética me precedía, y desde que estudié en ciencias naturales las leyes de Mendel, me comencé a preocupar. Y desde que tuve 16, y durante unos años, edad en la que el pelo comienza a caerse, me comencé a emparanoiar con ser un veinteañero calvo… sí, todos conocemos alguno. No voy a explicar mis miserias al respecto, sólo remarcar que fue un tema que me puteaba mucho por entonces. Lo paradójico, y extraño, es que hoy, con 27, mantengo una mata de pelo considerable, lo cual no quita que en unos años desaparezca, pero viendo a muchos de los integrantes de mi quinta (o incluso menores), me puedo dar más que por satisfecho. La estúpida superstición Murphyniana me hace temer que será darle al botón de “publicar” el texto y comenzar a sufrir una caída brutal que me transforme en Phil Collins. Pero como ya soy mayorcito, creo que sería hora de afrontarlo… rapándome al cero, claro.

Canciones:

Kiss: “Strutter”
Danzing: “Mother”
Gram Parsons: “She”

02
Feb
07

The Rolling Stones en los 90’s… y en el siglo XXI (pt.5)

ver parte 4 (…) La gira 40 Licks Tour se basaba en recuperar grandes éxitos de la banda. Hasta ahí, ninguna novedad. Lo que ocurre es que en esta ocasión hubieron tres variantes del show de The Rolling Stones. La primera era el show de estadio, el de siempre, el que llevaban muchos años haciendo, con pirotecnia, y pantallas gigantes. La segunda era el show en teatro. Esto sí que era otra cosa, y se basaba principalmente en una faceta de la banda como se pudo disfrutar en el disco Stripped. Y la tercera era la de sala pequeña. Esta última se reservó a algunos conciertos sorpresa en los cuales los asistentes tuvieron la suerte de su vida. Por supuesto, lo de las salas queda como anécdota. Y lo de los teatros, quedó para EUA y algunos europeos afortunados. Los europeos del sur y el resto del mundo, incluyendo su adorada Argentina, por ejemplo, tuvimos que conformarnos con el show estándar. Ok, conformarnos tal vez no es el verbo más adecuado, pero es que ver a los Stones en, qué sé yo, l’Auditori de Barcelona, desgranando temas como “Sweet Black Angel” o “Love in Vain” sería una experiencia única.

Una vez más planeaba la leyenda urbana de tratarse de la última gira de los Stones. Eso es un reclamo burdo que se viene usando desde que volvieron a los escenarios en el 89. En fin, no negaré que en esta ocasión tenía su lógica, pero que cualquiera que conociera mínimamente a la banda se podía dar cuenta de que no era cierto. Ignoro cuál será la última gira de los Rolling Stones, supongo que cuando no facturen tantísima pasta o cuando Charlie Watts diga que se acabó. Por lo demás, en esta gira se continuó con la fórmula del escenario pequeño en donde tocaban tres o cuatro oldies. Y el repertorio combinó los clasicazos de siempre con algunas sorpresas, como el bloque en el que Keith se dejaba de baladitas aburridas y cantaba “Happy” o “Before they make me run”. Por supuesto, una vez más hubo un sector que se lanzó a cuchillo contra la banda: Que si destrozan los clásicos, que si suenan forzados, que si … Tonterías. Todo el que estuviera allí y viera la interpretación de “Can’ t You Hear Me Knockin’ “, una de las sorpresas, y casi el punto más álgido del concierto, si no sintió estar viviendo algo especial, o no le gusta la música de los Stones, o no le gusta el rock n’ roll. Aunque si he de ser del todo sincero, me impresionó más la gira anterior. Supongo que el haber sido mi primera vez influyó.

Al finalizar la gira, publicaron el correspondiente disco en directo, esta vez más interesante que el anterior. Esta vez, “Live Licks” era un disco doble, y el verdadero interés estaba en el CD2. El CD1 contenía un poco lo de siempre, ya sabéis, “Satisfaction”, “Brown Sugar”… pero el CD2 era una recopilación de las canciones menos habituales que habían tocado en esta gira, y da gusto oír interpretaciones en directo de “Monkey Man”, “That’s How Strong My Love Is”, el mencionado “Can’ t You Hear Me Knockin’ “o “Everybody Needs Somebody To Love”.

Y si tal vez alguien se pensaba que la historia se acabaría aquí… noooooo. En 2005, la banda publica su nuevo disco, “A Bigger Bang”. A ver, conste que tenía mucho miedo, por la decepción del trabajo anterior. Sin embargo, ha resultado ser un buen disco. No llega al nivel de “Voodoo Lounge”, y para mi gusto, tampoco al de “Steel Wheels”, pero en el caso de este último, casi, casi. Lo que le mata al disco es su excesiva duración. Los tíos van y se se dedican a grabar un álbum de 16 canciones (!!). Desde luego, le sobran 5 o 6. Y no entiendo a quién se le ocurre grabar discos tan largos, si no estás en el máximo nivel creativo de tu carrera. A pesar de ello, contiene singles interesantes, suena rockero y potente, y acaba aburriendo un poco al final, lo cuál es una pena porque la primera mitad es muy buena. Por supuesto, el rasero con que se mide a un disco de los Stones no es el mismo que con un disco de, no sé, Maroon 5, eso quede claro.


Blondie Chaplin, Darryll Jones, Woody, Keith, Charlie, Mick, Chuck Leavell, (arriba) Lisa Fisher, Bernard Fowler, Bobby Keys… Los Stones y sus compis de concierto.

Y después del disco, viene la gira. Y con ella, el escándalo. Y eso que comenzaron bien, llenando estadios americanos y ofreciendo un macroconcierto gratuito en Rio de Janeiro, para chorrocientasmil personas. Pero luego viene el famoso accidente del cocotero, lo cual no demuestra sino que el alcohol sí que corre por las venas de Keith, y no por las de Ramoncín. Me quedo con las palabras de Sulo, de los Diamond Dogs, que al respecto comentaba algo así como “me hubiera encantado ver la cara de Mick Jagger cuando le dicen que han de suspender los conciertos porque Keith se ha caído de un cocotero”. No deja de tener su punto cómico, es como una parodia del Rock. Y no contentos con anular varias fechas, entre ellas la de Barcelona (para la cual tenía entrada), una afonía de Jagger hace anular sus fechas en Valladolid y en El Ejido (en otra ocasión hablaremos de qué significado tiene que los Stones toquen en El Ejido), pocos días antes, incluso con Ron Wood ya alojado en Madrid, con el consiguiente disgusto del público. En fin, no les defenderé, eso estuvo mal. Aunque también cancelaron bastantes fechas europeas, entre el tema de la caída y otras razones varias, así que al final del verano de 2006 se habló de retomar una mini-gira europea por las ciudades donde hubo cancelación en verano de 2007. Sinceramente, a estas alturas de año, y sin anuncio a la vista, lo dudo. Por si acaso, alejen a Keith de cualquier árbol. (Continuará)

Canciones:

The Rolling Stones: “That’s how strong my love is”
The Rolling Stones: “Oh, no, not you again”
The Rolling Stones: “Raw Justice”




febrero 2007
L M X J V S D
« Ene   Mar »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728  

Sígueme en Twitter

Categorías